La guitarrista de Alice Cooper comparte con sus seguidores sin tapujos los cambios en su vida después de abandonar su adicción por el alcohol.

La adicción al alcohol ha sido, por desgracia, un problema que ha golpeado de lleno a grandes estrellas de rock y metal. Por suerte muchos artistas escapan de las dificultades de vivir aferrados a dicha adicción y no tienen ningún inconveniente en hacerlo público para ayudar a otras personas que se enfrentan a ello.

Nita Strauss comparte su experiencia con el alcohol

No todos los artistas confiesan que sufren de ciertas adicciones y al igual que se informa de ello cuando recurren a profesionales y programadas, también es grato compartir la buena noticia de abandonar dichos malos hábitos. La guitarrista de Alice Cooper, Nita Strauss, no ha dudado en compartir su actual estado después de estar cinco años sin probar el alcohol.

La guitarrista de 33 años le dio agradeció a su novio y manager de toda la vida, Josh Villalta, la ayuda que ha recibido para poder vivir su día a día sin alcohol, y así lo publicaba a través de su Instagram.

“Si le hubieras preguntado a alguien que me conocía antes si algún día estaría celebrando 5 años de sobriedad, se habrían reído (y tal vez derramado una bebida mientras tanto). Pensé que necesitaba un trago para casi todo. Para tener confianza en el escenario. Para ser social después de los conciertos. Para celebrar. Para llorar. Para calmar la frustración o el dolor de un mal día. Para relajarse y reírme cuando iba a almorzar con las amigas o ver el fútbol con los chicos los domingos”, explica Strauss.

“Estaba aterrorizada de que mi vida cambiara, de que sin el alcohol ya no sería YO, de perder mi círculo de amigos y mi carisma en el escenario y convertirme en otra persona. Todas esas cosas sucedieron… pero no de la manera que pensé que pasarían”.

“El primer cambio fue mi relación, había menos peleas y dramas, y ​​más productividad, paz y amor. Gracias Josh Villalta por ser el catalizador de lo mejor que hice por mí. Te amo”.

Un cambio en su vida

La artista californiana es bastante explícita en los cambios de hábitos en su vida una vez que hubo abandonado el alcohol. Explica que “El yo que era antes se habría quedado despierto hasta las 6 de la mañana en el bar o en el salón del frente del autobús. El yo en el que me convertí preferiría levantarse a las 6 y llegar al gimnasio antes de comenzar el día. Mi ajetreado círculo de amigos se redujo casi de inmediato a un núcleo de tres. He aprendido que cuando se trata de amistades, la calidad siempre es mejor que la cantidad. Si tus amigos no tienen interés en pasar tiempo contigo después de hacer un cambio a mejor, no eran tus verdaderos amigos”.

“Mi primer show sin alcohol fue frente a 15.000 personas. Me sentí como un espantapájaros que alguien hubiera apoyado en el escenario para asustar a los pájaros. No me sentía natural. Estaba haciendo los movimientos con esa idea absurda corriendo por mi cabeza de que todos son mirándome. Todo el mundo lo sabe. Salí en el autobús para hablar con los fans después, y ¿sabéis lo que dijeron? ‘¡Estuviste genial! ¿De dónde sacas toda esa energía? ¡Aportas mucho a la banda de Alice!'”, continúa contado Strauss. “Toda esa inseguridad, Todos los miedos, Todas las dudas estaban en mi cabeza. Esos son tus demonios que te hacen pensar que los necesitas. Me alegro cuando me siento en el bar, pido un refresco con limón y veo el partido ahora. No cambiaría mi vida anterior por nada”.