Los niños se han hecho mayores y han decidido dejar de lado el furibundo thrash metal con el que sorprendieron al mundo hace siete años cuando editaron ‘Fast Loud Death’.

Estos fineses liderados por Samy Elbanna han decidido dejar el thrash ochentero a un lado y abrir su mente a nuevos sonidos. La influencia de Parkway Drive y Architects, entre otros, es patente en ‘No Absolution’, un disco que les generará algún que otro enemigo pero que servirá para que el grupo se expanda más allá de los círculos y guetos del metal de la vieja escuela. Hablamos con Elbanna apenas días después de que el grupo edite su trabajo y anuncie la salida del baterista Ossi Paananen, sustituido por Tapani “Faz” Fagerström.

Este disco supone un alejamiento de todo lo que habíais hecho hasta ahora. ¿De dónde viene este cambio? ¿No queríais seguir repitiendo los mismos patrones del thrash metal una y otra vez?

Creo que la manera más fácil de explicarlo es que han pasado siete años desde nuestro disco debut y han pasado muchas cosas desde entonces. Hemos crecido como personas y como compositores. Tenemos la mentalidad de que dentro de varias décadas no queremos mirar el pasado y pensar que nos hemos repetido hasta la extenuación. No es algo en lo que hayamos pensado demasiado: hemos compuesto como siempre. Hemos empezado componiendo riffs y letras y hemos ido tirando hacia adelante. Cada vez que grabamos un disco los temas y el sentimiento es distinto. En el pasado era todo cabreo y aceleración y a la que nos pusimos a componer este disco supimos que iba a ser algo diferente. El primer riff que compuse en el anterior disco, ‘Braindead’ fue el de “I Am The Antidote” y ya me dio a entender que las cosas no iban a ser como siempre.

“Cada vez que grabamos un disco los temas y el sentimiento es distinto”.

Para nosotros ha sido muy fácil abrazar el cambio. No nos vamos a forzar a hacer algo que no es natural para nosotros. Eso es lo que diferencia un disco natural de obligarte a hacer un disco más mainstream. Hemos compuesto el disco que nos ha salido de dentro.

El sonido es mucho más abierto y brillante, tanto en guitarras como en voces. ¿De qué modo habéis enfocado este aspecto?

Lo bueno es que esto ha sido un momento muy excitante para nosotros. Los primeros tres discos los hicimos con la misma persona, Nino Laurenne , pero desde el principio supimos que el cuarto disco lo íbamos a hacer con otro productor. Joonas Parkkonen nos ha ayudado grabando, mezclando y componiendo. Habíamos escuchado el material que había grabado antes y teníamos total confianza en él. Joonas es un gran guitarrista y sabe lo que está haciendo. Conoce bien el estilo de guitarra más moderno que tenemos en éste disco y es un absoluto profesional a la hora de entender los sonidos que necesitábamos. Confiamos en él para todo y cuando el disco ha estado finalizado hemos quedado 100% satisfechos con él.

Por otro lado, las guitarras y bajos de este disco se grabaron en nuestro propio estudio en una cabaña de verano en Laponia. La alquilamos algunas semanas y grabamos todo allí. Probablemente ha sido la sesión de grabación más tranquila que jamás hemos tenido en nuestra carrera. No había prisa, no había urgencia. Estar rodeados de naturaleza nos ha dado mucha paz y relajación y por eso sonamos tan compactos en éste disco.

¿Conocíais a Joonas desde hace tiempo o le buscasteis específicamente para éste disco?

Conocemos a Joonas desde hace muchos años, probablemente seis o siete. La banda en la que estaba antes, Santa Cruz, había girado con nosotros y gracias a eso nos hicimos amigos. Llevábamos hablando años sobre hacer algo juntos, aunque solamente fuese componer una canción juntos. Cuando comenzamos a componer para éste disco, en 2017, pudimos encontrar finalmente un fin de semana libre y le traje dos canciones que habíamos compuesto los chicos de la banda y yo. Fui a su estudio en Helsinki y me  ofreció sus opiniones y su conocimiento. Cuando hizo eso nos pusimos a trabajar en las canciones de cero nuevamente. Tras esos días trabajando con él supe que iba a ser el productor del nuevo disco. La cantidad de perspectiva fresca que aporta a nuestras canciones es increíble. Desde 2017 sabía que él sería nuestro productor y nuestro ayudante en la composición.

Lost Society

Lost Society (Foto: Sam Jamsen)

Cuando pasas tres años preparando un disco, las cosas van cambiando por el camino. ¿Es muy diferente lo que hicisteis en 2016 de lo que finalmente encontramos en el disco?

Desde el principio todo lo que compusimos iba en otra dirección. Nos lanzamos a por ello al 100%. El primer riff que compuse para el nuevo disco fue para el tema “My Prophecy”, que por entonces era un tema distinto, pero el título era ese mismo. Luego compuse el estribillo y la melodía vocal de “Nonbeliever”. Cuando vi lo diferente que sonaba todo pensé que debíamos dejarnos llevar en lugar de intentar adaptar esas composiciones a otro estilo que contentase a nuestro público. Nos da igual el género: queremos tocar nuestro estilo de música.

Al principio éramos una banda más rápida y ahora somos distintos. Las cosas cambian y los grupos no permanecen siempre iguales. Si hubiésemos cambiado las canciones para hacerlas aptas para un género concreto, habrían perdido toda la fuerza.

¿Os da miedo que los fans de la vieja escuela os den la espalda?

Para ser sincero, nos esperábamos lo peor. Nos gusta el disco y creemos que lo mejor que hemos compuesto hasta el día de hoy, pero sabíamos que habría muchas opiniones y no todas serían buenas. Ahora que el disco está editado vemos que el 95% de los comentarios son positivos. A ver, no hacemos esto para complacer a nadie, sino porque nos gusta la música y tenemos que ser felices con lo que hacemos. Evidentemente ayuda que otra mucha gente esté de acuerdo contigo. Pero respetamos que la gente nos haga llegar feedback negativo. Tienen derecho a esa opinión. Pero creo que no hay ninguna banda en la tierra que grabe discos para contentar a la gente, porque eso significa perder tu identidad y dedicarte a complacer a la gente.

“no hay ninguna banda en la tierra que grabe discos para contentar a la gente”

¿Han cambiado tus gustos musicales personales en estos siete años de trayectoria de Lost Society?

Hablo por toda la banda pero sí, nuestros gustos musicales se han expandido mucho desde los primeros días del grupo.  Personalmente, empecé escuchando a Iron Maiden y siguen siendo mi banda número uno. Pero, a título personal, empecé escuchando a Pink Floyd, Kiss y Deep Purple, no a Slayer. Mis horizontes musicales se han ido expandiendo desde que empecé a escuchar música. Me gusta escuchar todo lo que suene bien. Es curioso pero escucho música pop mientras compongo canciones como “Blood On Your Hands”. Creo que hay que escuchar de todo, porque todo lo que escuchas te ofrece recursos como compositor, aunque seas una banda de death metal. Evidentemente me gusta mucho Parkway Drive y Architects, pero también me gusta Megadeth, Judas Priest y Slayer. Hay cosas que nunca van a cambiar, pero los gustos se expanden.

¿Qué planes de gira tiene la banda tras la edición de ‘No Absolution’?

Empezamos la gira a finales de abril como cabezas de cartel en Finlandia. Tras eso nos vamos a los festivales de verano y en otoño de 2020 participaremos en una gira europea más grande. Nuestro agente está trabajando en conseguir ofertas de todo el mundo y la idea es tocar en todos los sitios en lo que nos hemos tocado hasta ahora.

Lost Society

Lost Society (Foto: Sam Jamsen)

Sergi Ramos