Volvemos con el gran frontman de Twisted Sister preparando el terreno para la vida más allá de su banda madre. Disco en solitario con todas las de la ley y sin tirar de composiciones ajenas. Es uno de los animales comunicativos mejor dotados de la escena por lo que sabía que la pedagogía inversa le iba a ir de maravilla: “Mis fans odiarán este disco” es la mejor frase para asegurarse de que todos le echaremos una escucha. Evidentemente el resultado es que la gente comenta eso de: “pues no está tan mal”. Así que vuelve a ganar sin excesivo esfuerzo y con un disco entretenido y algo alejado de la fiesta y los tópicos que caracterizan a los Sister. Gran producción, mucha variedad y un gancho excesivamente obvio como es “We’re Not Gonna Take It” en acústico. Un disco que va a ser la perfecta excusa para volver a morder la carretera, aunque muchos no terminaran de entender sus coqueteos con el pop actual.
En cuanto a composición la cosa está variada y muy equilibrada. Temas directos y pegadizos como “Crazy for Nothing” que en directo va a funcionar a las mil maravillas. Complejidad en la línea vocal e incluso veremos como canta de forma bastante diferente a la que nos tiene acostumbrados. En “Believe” hay una indagación en las bandas más actuales tipo Foo Fighters e incluso de vertiente más pop. Atmósferas, teclados de apoyo y efectos que dan colorido con patrones de batería complejos pero efectivos. A pesar de alejarse del rock clásico las guitarras duras siguen más que presentes. De inicio tenemos un himno luminoso, efectista y creado para ser coreado masivamente en directo. “We Are the Ones” echa tierra de por medio y te indica que esto va a sonar diferente. “Over Again” es un temazo accesible, muy cuidado de melodía y con otro estribillo precioso. “Close to You” te va a descolocar totalmente. Balada intensa y oscura con afinación grave y bajo protagonista. De lo más íntimo que ha grabado Dee en toda su carrera.
En “Rule the World” hay un adentramiento en terrenos poppies tirando descaradamente a Imagine Dragons. Pero para experimentos y estilo alejado hay un “Head Like a Hole” en la que mezcla NIN con ese álbum perdido en el tiempo como es “2Wo” de Rob Halford. Curioso y poco más aunque con las sucesivas escuchas ves como la voz de Dee no queda nada mal para el metal industrial. “Superhero” se acerca peligrosamente a 30 Seconds to Mars, accesible, breve y con bases electrónicas dominantes. Curiosamente “So What” despide el disco con un inicio a acústica y voz. Mensaje de rebeldía y cierto aire en la línea vocal a “Hey You” de Pink Floyd para terminar impregnada en coros hasta el fade out.
Dee Snider se ha ganado el cielo y a estas alturas de la película puede hacer lo que le venga en gana. “We Are the Ones” es un divertimento y una excusa para salir a la carretera. Hay temas que funcionaran perfectamente en un show en solitario y otros más experimentales que perfectamente puede utilizar en directo. Algunos pueden ponerse las manos en la cabeza en experimentos poppies e industriales, pero en su estilo, no están nada mal y demuestran un poco el espíritu inquieto de Snider y sus ganas de tocar todos los palos. Seguro que el año que viene le volvemos a tener en festivales y ocupando sitios de privilegio. Le vi a principios del 2000 en solitario en Alemania y fue el show del festival. Hay vida más allá de Twisted Sister y “We Are the Ones” es la muestra. A ver si recupera algo de Widowmaker ya que estamos…


