Cuando uno escucha que una banda proviene de Liverpool inevitablemente le vienen a la cabeza los Beatles como paradigma de esa ciudad. Sin embargo la banda que nos ocupa quizá sea de la misma ciudad pero los tiempos cambian y hoy es hora de hablar de metalcore y del disco debut de Loathe.
Loathe se estrenan con un disco conceptual ambientado en una época post apocalíptica de un futuro distópico, una mezcla entre un metalcore duro y la ambientación de 2001: Odisea en el Espacio. Partir de este concepto puede parecer extraño o interesante según se mire, pero lo que la banda defiende no es otra cosa que “canalizar la negatividad en algo que tenga sentido”, tal y como dice el guitarrista Erick Bickerstaffe. El conjunto inglés lo cierran Kadeem France a la voz, Shayne Smith al bajo, Connor Sweeney a la guitarra y Sean Radcliffe a la batería.
A lo largo de The Cold Sun encontramos muchos matices y potencia, haciendo de éste un disco elaborado y lleno de contrastes y buen gusto compositivo. El álbum abre con una breve intro para dar paso a “It’s Yours”, toda una declaración de lo que la banda defiende y desarrolla, mucha energía, fuerza pero también cabeza a la hora de componer, una mezcla muy interesante.
La mezcla de instrumentos, incluyendo instrumentos electrónicos, continúa con “Dance On My Skin” donde el vocalista Kadeem France da un paso adelante y muestra sus habilidades en un registro gutural que completa el tema dándole un ambiente totalmente siniestro.
El contraste lo encontramos en “East Of Eden”, aparecen melodías y cambios de tempo a lo largo del tema dando a entender que Loathe no buscan ser una banda de metalcore al uso, sino que imponen su propio estilo y esa es su marca personal. El disco está repleto de esta marca personal y supone un ascenso en términos de potencia y calidad que con una buena producción como telón de fondo logra realzar a la banda de manera acertada.
El bloque central del disco está dominado por la potencia y la agresividad, temas como “Loathe” o “P.U.R.P.L.E.” rebosan energía y aportan esa potencia del metal core. Personalmente, el tema que ensalza a la banda en este álbum es “Stigmata”, lleno de cambios de tempo y versos tanto agresivos como melódicos hacen que la voz de France se luzca e instrumentalmente el bajo y la batería forman un bloque sólido que termina por empastar con la guitarra para terminar de asentar un sonido grueso y potente.
“The Cold Sun” es un disco debut que esconde calidad compositiva en cada tema y muestra a los cinco músicos caminando en una misma dirección e imprimiendo un sello personal a sus canciones. La energía y la calidad están presentes en este álbum que, al contrario de su propio título, lo que menos te deja es frío.


