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The Metal Circus
Live

UDO

9
Fecha
3 de febrero de 2006

En este mundo del heavy metal, que en la actualidad parece alimentarse de viejas reuniones y giras dedicadas exclusivamente a lograr unos beneficios insultantes a costa de los fieles seguidores, siempre es agradable recibir a un trabajador nato en esto de la música como lo es Udo Dirkschneider. A pesar de la reciente aparición de Accept en algunos festivales durante este verano, que ha servido para saciar la nostalgia de miles de fans, a nadie se le escapa que ha sido sólo un breve espejismo que tal vez no vuelva a repetirse jamás. El bueno de Udo suma y sigue, y tras un total de 10 trabajos con su banda en solitario, es evidente que es ésta su preferencia absoluta. Y no son sólo palabras o declaraciones; el propio set list del concierto era la más sincera proclamación de este hecho.

El vocalista alemán se presentaba de nuevo de gira por nuestro país para presentar su último disco, »Mission No. X», que ha sorprendido muy positivamente a quienes creían que, tras la breve reunión de Accept, este disco era demasiado precipitado. Ni mucho menos. Se trata de un disco directo, poderoso, como casi todos los que hace este hombre, por suerte demasiado acostumbrado a no defraudar a sus seguidores.

La valenciana sala Reppublica abría sus puertas para recibir a un público más o menos numeroso, en un número de unas 400 personas. Si bien es cierto que, haciendo justicia al grupo, la cifra debería haber sido mayor, también es cierto que la situación del heavy metal en Valencia atraviesa una crisis realmente profunda. En este momento no es factible que UDO pueda tocar en la sala principal -a menos que fuera fecha única de la gira española- y la banda tuvo que conformarse con la segunda sala, de una capacidad muy inferior. Tal vez la inclusión en el cartel de un telonero local habría logrado atraer a más seguidores a la sala. De todos modos, no es motivo suficiente para amilanar a una banda del nivel de UDO.

La banda apareció sobre el estrecho escenario de la Republicca 2 con puntualidad, apenas pasados cinco minutos de las diez de la noche, y listos para iniciar un recital formado básicamente por las canciones de UDO, con preeminencia sobre los viejos temas de Accept. Aunque a priori esto debería haber sido una rémora para su actuación, el show resultó muy superior al de giras anteriores. Flanqueando a Udo en los costados, aparecían Stefan Kaufmann e Igor Gianola a las guitarras y Fitty Wienhold con el bajo. Tras ellos, en la batería, Francesco Jovino, un nuevo miembro que demostró haberse adaptado perfectamente al grupo.

‘Mission No. X» nos introducía en el show, y servía como presentación perfecta del nuevo álbum. Siguieron a continuación con otro nuevo tema, »24/7». Desde un principio quedó en evidencia que UDO se encuentra en un momento de forma genial, como la banda que le acompaña. Sólo Kauffman muestra una actitud más estática y reservada, aunque es su rol habitual en los conciertos. La voz del teutón sigue siendo tan corrosiva y afilada como siempre, y mientras recorre las letras de los temas de su último trabajo, el público empieza a mostrar las ganas que tenía de verle. No tocaba en Valencia desde aquel Metalmanía Session del año 2004, y en aquella ocasión apenas pudieron ser 45 minutos, muy poco tiempo para disfrutar realmente de este grupo.

Continuando con el repaso de su carrera en solitario, los siguientes temas en ser desgranados fueron ‘Independence day’, ‘Trip to nowhere’ y »The bullet and the bomb». El público ya está completamente caliente, y muchos creen que pronto empezarán los temas de Accept. Se equivocan, pero no por ello es menor la pasión de grupo y público. UDO ya no requiere de los temas de Accept para realizar conciertos espectaculares o para lograr la respuesta del público. Y una vez más, mira hacia el nuevo álbum para ejecutar »Meanstreet», durante la cual Udo aparece con un traje de monje. Es cuanto menos curioso ver a un monje de un metro y medio con guantes de cuero que se flagela mientras canta heavy metal.

El concierto ha llegado a la mitad aproximadamente, y de Accept aún no se ha oído nada, pero tampoco se echa de menos. Prosigue la actuación con uno de sus grandes himnos, ‘Heart of gold’, de las más celebradas por la audiencia. Tras ella, las recientes ‘Blind eyes’ y ‘Cry soldier cry’ de sus dos últimos trabajos. Y ahora sí, al fin, suenan los acordes iniciales de ‘Princess of the dawn’. Casi al instante la gente enloquece, salta, grita, y el grupo da lo mejor de sí mismo, aportando una energía y vitalidad loables en una banda de su veteranía. Un solo de batería por parte de Francesco Jovino detiene la locura, aunque logra no resultar tedioso en ningún momento.

En lo que quedaba de concierto, los himnos se iban a apoderar de la sala. Primero los de UDO, que sonaron increíbles bajo el amparo de un público que respondió magníficamente en todo momento. »They want war» y »Animal house» fueron los temas elegidos en este ocasión, precediendo a ‘Man and machine’, en la que Udo se disfraza de forma un tanto chapucera en esa mezcla entre hombre y robot. Alguno se podría preguntar si dentro de algunos años le hará falta sobreactuar para moverse así jajaja. Un salvaje ‘Mad for cry’ puso fin a la primera parte del show, dejando a todos los presentes a la espera de los bises.

Algunos instantes más tarde de retirarse, los alemanes reaparecen para poner punto y final a una actuación que iba a alargarse durante dos horas aproximadamente, toda una sobredosis metálica en comparación con su más reciente actuación en Valencia. ‘Holy’ abrió la tanda de bises, y cerró la de temas de UDO. A continuación, en medio del frenesí lógico, tocaron los hiperclásicos ‘Metal Heart’, ‘Balls to the wall’ una contundente ‘Burning’ y la inevitable ‘Fast as a shark’, con la que se despidieron brutalmente del público hasta la próxima ocasión. ¿Quién quiere a Accept o a grupos teloneros teniendo a UDO en estado de gracia?