- Fecha
- 29 de julio de 2006
DARK FUNERAL
Con el Sol azotando las azoteas de los presentes, del mismo modo que ocurrió con la mítica actuación de IMMORTAL en el Metalmanía hace unos años, llegaba la hora de nuestra dosis de black metal, estilo muy denostado en los festivales españoles de más renombre. Hace tiempo que tengo una opinión formada respecto a los grupos más extremos que se pasean por la piel de toro: mientras sigan confiando en las manos de técnicos de sonido que no son los suyos cuando se pasan por nuestro país, difícilmente podrán aspirar a un sonido acorde con sus necesidades. Es algo que sucede en los festivales y que sucede en las giras. Sólo cuando la banda lleva su técnico de sonido propio consigue sonar realmente bien en España. Y si bien el sonido del cual gozó la banda no fue paupérrimo (adjetivo que se podría aplicar, con ánimo de ejemplificar, a la actuación de ANCIENT en el Atarfe Vega Rock 2004) sí que tardó excesivos temas en alcanzar el grado de inteligibilidad mínimo.
Los señores de Lord Ahriman salieron a escena ataviados con los ropajes que ya nos habían mostrado en su última gira peninsular: mucho cuero, muchos gadgets adheridos al cuerpo y su inseparable corpse paint, por lo cual nos imaginamos que sumando el calor reinante las ganas de corretear por el escenario serían mínimas. Ante bastante menos público del que congregaron ARCH ENEMY y RAGE iniciaron un set que básicamente estaría compuesto por temas de su última obra, sonando piezas como “Attera Totus Sanctus”, “King Antichrist” y “666 Voices Inside”, siendo ésta última en la que el público se animó algo más coreando el estribillo, aunque también hubo tiempo para temas algo más antiguos, como “The Arrival of Satan’s Empire”, que a causa del poco nítido sonido resultó imposible de seguir para todo aquél que no conociera bien el tema con anterioridad. “Atrum Regina” sirvió para bajar el pie del acelerador y darle tiempo a Chaq Mol para ponerse los brazos de nuevo en su sitio, mientras que “My Dark Desires” nos recordó que en los orígenes de la banda fue cuando la semilla, para nuestro regocijo, se pudrió. A nivel de interpretación y de puesta en escena, poco que objetar. Todos en su papel y un tiempo de actuación muy bien aprovechado, siendo más destacable la recta final del show, donde todo por fin sonó en su sitio y el público se encontró ya más metido en el ajo. Por lo demás, seguro que en el futuro tendremos oportunidad de verlos en mejores condiciones, ya sea con un mejor sonido o en el marco de una fría noche, aunque la ceremonia tenga lugar lejos de nuestras fronteras. De momento, nada que se les pueda reprochar.
Penumbra
METAL CHURCH
Sin temor a equivocarme, METAL CHURCH fueron una de las grandes sorpresas del festival. Y no lo digo porque fuesen una banda desconocida o porque su actividad de directo siempre haya dejado mucho que desear, ni mucho menos. El caso es que las ocasiones para ver a la parroquia metálica por estas latitudes han sido cuanto menos escasas existiendo como único referente sus descargas en el 99 presentando “Masterpeace” ante no más de 100 personas, al menos aquí en Barcelona, sino recuerdo mal junto a los alemanes THUNDERHEAD. Por ello, y porque siempre han sido una banda de enfoque clásico no muy popular entre los más jóvenes, mucha gente se acercó a presenciar el show de los americanos algo reticente mayoritariamente atraída por el status de banda clásica de los 80’s más que por el gusto o simpatía hacia la banda de Kurdt Vanderhoof y compañía.
Por todo ello, METAL CHURCH tenían el difícil cometido de convencer a un público que en esos instantes estaba tomando la seria y difícil decisión de quedarse frente al escenario y padecer una lipotimia (6 y media de la tarde con un sol abrasador) o dirigirse hacia zonas con sombra como las gradas, la carpa discoteca o el Metal Market. Desconozco cual podía ser la afluencia de gente al festival a esas horas, pero desde luego la muchedumbre parecía abultada tratándose de la banda que nos ocupa y las circunstancias climatológicas presentes.
En mi caso, la curiosidad había dejado paso a la expectación por presenciar otro show arrasador de los americanos teniendo como reciente referencia las 2 descargas descomunales que tuve el honor de presenciar en el Wacken Open Air y el Grasspop Metal Meeting del año 2005, donde en ambas, METAL CHURCH demostraron tener una clase y una fuerza excelsa. Obviamente, Gernika pudo tomar buena nota de ello con otra descarga que de bien seguro será recordada por muchos de los allí presentes.
A ritmo de “A Light in the Dark”, tema que abre su nuevo y fabuloso plástico, METAL CHURCH gozaron de un sonidazo desde el primer momento captando así la atención tanto de los que estaban frente al escenario como de aquellos que pasaban por ahí en esos instantes. Los americanos siguieron desgranando su Setlist con 2 de los clásicos que nunca pueden faltar en sus shows y que casi siempre abren el repertorio como “Ton of Bricks” y “Start the Fire”, que fueron seguidas de la nueva, rápida e hímnica “Mirror of Lies” y del tema que mejor representa lo que fue aquel retorno avasallador del 2004 de nombre “The Weight of the World”; “Leave Them Behind”. Como curiosidad, positiva por cierto, METAL CHURCH hicieron caso de las múltiples demandas de sus fans y recordaron la época con Mike Howe en el grupo, amada por muchos y odiada por otros tantos, rescatando del olvido grandes temas como “Badlands” o “Date with Poverty” (¡Que bien podrían haber sido acompañados de “Fake Healer”, “Waiting for a Savior” o “Loosers in the Game”!).
La banda al completo se mostraba compenetradísima y con unas ganas por recuperar el tiempo perdido en esta última década insultante. Kurdt Vanderhoof es sin duda uno de los guitarristas más sólidos, imponentes y seguros que he visto nunca sobre un escenario. Jay Reynolds, sin embargo, posee una estética y formas escénicas mucho más heavies y movedizas mientras que Ronny Munroe solo ha de llevar a cabo una tarea; Cantar. Con eso le basta. No creo que sea necesario decir nada sobre él si ya pudiste ver cómo se desenvuelve sobre un escenario, las palabras sobran. Por algo siempre le han comparado como un cruce perfecto entre Dio y Halford. Finalmente la base rítmica cumple su cometido a la perfección; Por un lado el divertido Steve Unger, quién se encarga de animar constantemente al personal y como no, la última y flamante incorporación a la parroquia metálica, Jeff Plate, batería durante muchos años de SAVATAGE y actualmente militante de la popular TRANSIBERIAN ORCHESTRA.
Para el final, la banda dejó su material más clásico y solicitado, léase la espeluznante “Gods of Wrath”, uno de los temas más emotivos de su repertorio, junto, lógicamente, a “Watch the Children Play”, que METAL CHURCH regrabaran en su nuevo “A Light in the Dark” en homenaje a su ex-vocalista David Wayne, quién falleció recientemente en un acidente de tráfico, y que fue sin duda uno de los temas más coreados de la tarde. Alrededor de las 7 y media, las puertas de la parroquia empezaron a cerrarse como no podía ser de otra forma a ritmo de “Beyond the Black” y “Metal Church”.
En mi opinión, tanto banda como público, quedaron satisfechos al 100 % de la actuación, algo que quedó patente con la sonora ovación que METAL CHURCH se llevaron así como por la cantidad de firmas y fotos que Steve Unger, Kurdt Vanderhoof y Jeff Plate hicieron y se dejaron hacer mientras daban una vuelta por el recinto del festival tras finalizar su show (Éste último, incluso se acercó a la carpa-discoteca donde un servidor estuvo trabajando de Dj los 3 días, atraído por el “Tauting Cobras” de SAVATAGE que en esos momentos sonaba, por lo visto, ¡Uno de sus temas favoritos en sus propias palabras!).
Javi Metal
MY DYING BRIDE
Y si THE GATHERING fueron un incentivo adicional para tomar rumbo a Gernika, los británicos MY DYING BRIDE habrían sido más que suficientes para justificar el desplazamiento. Y es que tras diez años de ausencia en los escenarios españoles, la ocasión lo merecía. Conozco a más de uno y de dos, que se desplazaron en exclusiva para ver a los doomsters; y que tras el concierto, emprendieron el viaje de vuelta a sus respectivos destinos.
Minutos antes de la actuación pudimos entrevistar a Andrew y a Ade y fue entonces cuando nos dimos cuenta de lo que nos esperaría pocas horas después. La banda era consciente de la importancia de su paso por tierras vascas y salió dispuesta a convencer y recuperar, o ganar en algunos casos, a sus seguidores en la difícil carrera del metal, más cuando se trata de un género como el Doom.
Con las habituales vestimentas y uno de los ya clásicos “monos” que Aaron suele mostrar en escena – el blanco quizá le habría venido mejor, aunque probablemente entrase dentro de la última subasta de material que recientemente realizó la banda -, el sexteto de West Yorkshire realizó un show calcado al que llevaron a cabo en la pasada edición del festival Graspop Metal Meeting, de nuestro país vecino francés. Emisarios y amigos holandeses que se desplazaron en aquella ocasión y ya me habían avisado de la calidad de la banda sobre las tablas. Definitivamente, creo que no se equivocaban. Con la única referencia de los dvd de la banda y los comentarios de millares de personas que pudieron verles anteriormente, tomé una posición cercana al escenario y opté por disfrutar en una de las actuaciones más rotundas del festival. Sin desmerecer a otros estilos o bandas, creo que la calidad de estos ingleses supera en varios puntos a la de otras bandas que en los últimos años han estado en la cresta de la ola, avalados por un público mayoritario y de masas.
Primeras notas de “Like Gods Of The Sun” y primeras manifestaciones del sobrecogedor ambiente que nos rodeaba. Ni que decir tiene que el set-list era más que conocido de antemano y no esperábamos grandes sorpresas. La época de Martin Powell ya pasó y los ingleses tienen muy claro lo que quieren. Con una tímida presentación, Aaron presentaba “Teh Blue Lotus”, un tema que sirvió para comprobar algunos pequeños problemas en la guitarra de Andrew. Sin embargo, y tan sólo transcurridos diez minutos de actuación, ya nada importaba. La oscura atmósfera de la banda había invadido Gernika, y pese a que los últimos rayos de sol hacían estragos en los rostros de los músicos – que se lo digan a Ade principalmente, que lucía un rojo cangrejo importante – la entrega y la predisposición con el público fue total. Difiero en la opinión que sostiene que la banda se mostró poco comunicativa; partiendo de la base de que el señor Aaron Stainthorpe no se dirige nunca al público, y esto es bien sabido por todos sus seguidores, cada uno de los miembros agradeció en repetidas ocasiones el apoyo recibido por el público del festival. No habría grandes discursos entre canción y canción, pero es que muchas veces los gestos y guiños son más que suficientes para transmitir un sentimiento. Y así fue cómo ocurrió en temas como “The Dreadful Hours”, una auténtica amalgama de sonidos tenebrosos y depresivos. Muy aplaudida fue también la más amable “For You”, con esos cambios de ritmo que consiguieron los primeros cabeceos y cánticos de la actuación. Y como no podía ser de otra manera, uno de los momentos álgidos de la actuación, “The Cry Of Mindkind”, un tema que hiela la sangre y en el que Aaron sew retorcía inhumanamente por el suelo. La siempre bien recibida “Catherine Bleak” y “The Whore, The Cook and the Mother” serían las siguientes en llegar, para dar paso al cierre de oro, con la brutal “The Forever People”, en la que queda comprimido todo el pasado más brutal y más cercano al Death de MY DYING BRIDE.
Hay que resaltar que la ausencia de Shaun a la batería estuvo bien cubierta por John Bennett, procedente de THE PROPHECY, banda con la que MY DYING BRIDE comparte una buena amistad, además de estilo musical. Por lo demás, Hamish rayó a gran altura, sacando de su guitarra las notas más agónicas, y tan sólo la poca presencia de Sarah, habitual por otra parte, fue digna de destacar.
Sin tiempo para más, y con la banda agradeciendo a la totalidad del público el apoyo recibido, MY DYING BRIDE tomaron el camino hacia los camerinos, atendiendo eso sí, a algunos pocos fans que poco menos que asaltaron la zona de seguridad subidos a una valla para conseguir los saludos y en algunos casos incluso las firmas o fotos de sus componentes. Muy grandes los ingleses y una de las mejores actuaciones del festival. Bravo.
Alejandro Pérez
TESTAMENT
Junto a ANNIHILATOR, otra de las bandas que curiosamente ha subido como la espuma en los últimos 2 o 3 años han sido los californianos TESTAMENT. Y es que ya se sabe que las defunciones, cánceres y demás siempre son un buen reclamo para atraer la atención (En este caso, no hemos tenido que lamentar ninguna perdida, ¡Aunque estuvimos a punto!).
Aprovechando esta segunda "juventud" los thrashers TESTAMENT han optado por reunir su clásico Line-up, o lo que es lo mismo, llamar de nuevo al bajista Greg Christiansen, a quién la faz de la tierra se lo tragó en 1995 tras la pertinente gira de presentación de su sexto disco de estudio, "Low", el batería Louie Clemente, otro que no daba señales de vida desde hacía por lo menos 15 años y como no, al maestro de maestros, al mejor guitarrista de Thrash Metal de todos los tiempos, al único e inigualable Alex Skolnick, discípulo de Joe Satriani en la década de los 80’s y que tras abandonar TESTAMENT en 1992 tras "The Ritual" por las consabidas diferencias musicales (El señor Skolnick por entonces estaba ya prácticamente fuera de la órbita Thrash), se dedicó a parir un muy buen disco con los SAVATAGE ("Handful of Rain" – 1994), girar con ellos, trabajar como redactor en algunas de las más prestigiosas revistas para guitarristas del mundo, así como dar rienda suelta a sus gustos más jazzeros en su proyecto Alex Skolnick Trio. Con ellos, y los sampiternos Chuck Billy y Eric Peterson, se completa la formación clásica que parió los 5 primeros y antológicos trabajos de TESTAMENT. No obstante, cabe recalcar que en este periplo de fechas europeas veraniegas, Louie Clemente no ha podido participar por motivos que ahora se me escapan.
Su puesto ha sido ocupado por un viejo conocido de la parroquia thrashera y más en concreto del entorno de TESTAMENT, Paul Bostaph, quién ya llenara el vacío dejado por Louie Clemente en 1993 tras la marcha de éste de cara a la grabación de su brutal Ep en directo "Return to the Apocalyptic City" (Y quién es sobradamente conocido por haber aporreado los parches en bandas desconocidas como EXODUS, FORBIDDEN o SLAYER). De cualquier forma, si no hubiese sido él, TESTAMENT podrían haber llamado a cualquiera que haya tocado la batería con ellos en el pasado como Dave Lombardo, John Tempesta, Gene Hoglan, Asgeir Mickaelsson o John Dette. Casi nada.
Muy a pesar de haber tocado hace escasos meses en el Atarfe Vega Rock, dejando un impresionante sabor de boca (De hecho son muchos los que afirman que su show fue el mejor de todo el evento), TESTAMENT volvían por aquí para saciar a todos aquellos que, como en mi caso, no pudimos verles en Febrero de este año en suelo andaluz y nos habíamos quedado con las ganas. Personalmente, guardo muy buen recuerdo de sus shows en Barcelona en la difunta sala Garatge en 1997 y en el año 2000, así como de su devastadora actuación, aunque con un no muy buen sonido por eso, en el Grasspop Metal Meeting del año pasado. Sin embargo, la que liaron TESTAMENT en el escenario de Gernika cuando el sol estaba desapareciendo por el horizonte no tiene nombre. A pesar de que mi tarea como Dj durante los 3 días en la carpa-discoteca no me dio tiempo para ver muchos conciertos, apenas los 5 que aquí les narro y algún que otro fragmento más, puedo asegurarles que lo de TESTAMENT estuvo muy por encima del resto. Podríamos decir que la superioridad fue incluso insultante.
Abriendo fuego con "The Preacher", TESTAMENT ya se pusieron al público en el bolsillo con el mejor sonido de todo el festival, rotundo, y una iluminación azul que decoraba el escenario como si de la portada del "New Order" o el "Souls of Black" se tratase. La banda de la Bay Area de San Francisco prosiguió impartiendo Thrash y nada más que Thrash con "The Hunting", "Trial by Fire", "Over the Wall", "Into the Pit", "Practice what you Preach", la poco esperada "Electric Crown" que hizo las delicias de sus más acérrimos y sobretodo, el baladón Thrash por excelencia "The Legacy", para nada esperado por un servidor, que erizó vellos a tutiplén y cuyo punteando por parte de Mr. Skolnick todavía retumba en el valle donde estaba situado Gernika. Para el final, TESTAMENT se dejaron otro de sus himnos, "Disciples of the Watch". De hecho, si uno lo piensa fríamente, cualquiera de los temas interpretados, de tan clásicos que son, podría haber cerrado el evento por todo lo grande. Les invito a que me perdonen si he olvidado mencionar alguna que otra canción; Por motivos laborales tuve que ausentarme, muy a mi pesar, unos 10 o 15 minutos justo empezado el show, así que siempre me quedaré con la duda de saber qué otros temas interpretaron (¡De poca ayuda me sirven las reviews que del concierto de TESTAMENT en Gernika he leído por esos sub-mundos cibernéticos de la red de redes!).
Nunca antes TESTAMENT habían estado en tan buena forma como ahora. Por lo tanto, es de esperar que la secuela de "The Gathering", disco fechado en 1999, sea a ciencia cierta el disco del año. No olviden que Eric Peterson y Alex Skolnick, con su maestría a la hora de componer riffs y solos respectivamente, pondrán todo su empeño en ello, y eso es sinónimo de garantía, no les quepa la menor duda. Tiempo al tiempo.
Javi Metal
Galería 29 fotos
Fotos: Sergi Ramos / Penumbra






























