Acaba de terminar una gira masiva con Iron Maiden, y a este hombre no se le ocurre otra cosa que arrancar otra con su banda de amigos. ¿Cuál será el motivo?¿Fama?¿Dinero? No creo. Creo que, simplemente, Mr. Steve Harris, a sus sesenta años, necesita hacer lo que mejor sabe

En Julio de 2014 vinieron a la sala Custom presentando su primer trabajo. En Julio de este año, el señor Harris vino con su banda madre al estadio olímpico. Y parece que le ha cogido gusto a Sevilla, porque Madness Live! nos ofreció una vez más, este 4 de Noviembre, una fecha en la capital andaluza dentro de una gira de transición, ya que aunque no se trata de presentación de disco, sí que cayeron algunas canciones que parece que entrarán en el segundo y próximo trabajo de estudio de este British Lion.

Será una gira europea de veintisiete conciertos en treinta y tres días, que comenzó el día anterior en Faro, en Portugal, y acabará en Belfast el seis de Diciembre. Acaba de terminar una gira masiva con Iron Maiden, y a este hombre no se le ocurre otra cosa que arrancar otra con su banda de amigos. ¿Cuál será el motivo?¿Fama?¿Dinero? No creo. Creo que, simplemente, Mr. Steve Harris, a sus sesenta años, necesita hacer lo que mejor sabe: subir cada noche a un escenario y alimentarse de los vítores de los fanes, porque rejuvenece, se crece, se llena. Es un vampiro del Rock.

Parece que los también británicos Vodoo Six les acompañarán en esta gira (al parecer se incorporarán en la fecha de Pamplona), pero el inicio y el final la hacen sin teloneros, así que nos toca una velada de Rock directa, sin calentamiento. Y así, un poco más tarde de las nueve de la noche, los cinco integrantes de British Lion suben al escenario de la Custom, una sala que ya conocen, ante alrededor de doscientas personas (bastante menos que hacía dos años) sedientas de volumen, de espectáculo, y de Harris. Sin introducción y sin épica, y sin embargo aplaudidos desde el primer segundo, arrancan con “This is my God”, una buena muestra del Rock comercial y meloso que practican estos veteranos. He de decir que, aunque el setlist es algo diferente, la dinámica y desarrollo del show es prácticamente idéntica que la otra vez en 2014 (crónica y fotos aquí: http://www.themetalcircus.com/conciertos/steve-harris-ruge-como-un-autentico-leon-britanico/), así que intentaré aportar nuevos detalles y obviaré lo que se repite.

Los miembros de la banda son los mismos que entonces: Dave Hawkins y Grahame Leslie a las guitarras, Simon Dawson a la batería, y Richard Taylor ocupándose de las líneas vocales y algunos acompañamientos esporádicos con guitarra acústica. Lo que más llama la atención es lo cuidado y ensayado que tienen el concierto. Parece que cada pose, cada gesto, cada tiempo está medido para que cada representación sea similar. Hay un momento en el que acaba un tema, Harris se gira para beber, y súbitamente se da la vuelta para marcar los cuatro pulsos de inicio al oído de Hawkins para comenzar el siguiente. Son pequeños detalles que marcan la diferencia entre una banda de garaje y unos profesionales experimentados. La soltura es la tónica del espectáculo que nos ofrecen: Leslie bromea y sonríe al público, Hawkins lo vive, Dawson juega con las baquetas y hace los malabarismos que cada tema le permite, y Harris… bueno, este señor no para quieto (y eso que parece que la presencia de las cámaras en el foso durante los primeros temas le cortan un poco, pero después la Rockstar toma las riendas), corea las letras, hace participar a los asistentes y levanta gritos apasionados casi con cada movimiento.

Siguen con un par de temas más rápidos y potentes: “Lost Words” y una inédita, “Father Lucifer”, en la que hay un pasaje en el que el bajo se queda solo. Igual tengo que comentar un recurso del que abusan en demasía, y es comenzar una canción con la rítmica potente de los estribillos para bajar súbitamente con una estrofa en la que se queden solos bajo, voz y batería, para ir añadiendo guitarras y dar la sensación de crescendo para culminar en los estribillos. Es un recurso que las bandas de Pop/Rock y Metal meloso moderno tienden a explotar, sobre todo a estas alturas de siglo XXI. En un par de temas está bien, pero usarlo en cada maldita canción aburre un poco y se hace predecible.

Presentaron las nuevas canciones “The Burning”,  “Spitfire”, “Last Chance” y “Bible Black”, en las que encontramos esa cabalgada metálica de bajo, líneas vocales súper pegadizas, dobles melodías de guitarra, e incluso pasajes con doble bombo, y por todo ello fueron de las más coreadas y celebradas de la noche. Me da a mí que, con estas canciones, el próximo disco promete más que el debut homónimo de 2012.

El sonido de la noche fue técnicamente perfecto. Guitarras mucho más al frente que en el disco; bajo y batería limpios, metálicos, brillantes; y voz muy nítida, afinada y balanceada. He de decir que Taylor es un vocalista de técnica impecable que controla la afinación y el torrente, y mide las distancias con el micro en cada sílaba, aunque en lo visual cede totalmente el protagonismo al resto de la banda. Es cuanto menos atípico que el vocalista sea el que menos atención acapare, pero ciertamente pasó. Los solos de guitarra no son ni abundantes ni espectaculares, sólo alguna escalita de vez en cuando y mucha nota mantenida y mucho bending muy afinado, lo justo para dar espectáculo sin llamar demasiado la atención.

A mitad de concierto Taylor se permite presentar a los miembros de la banda, incluyendo a un señor teclista estadounidense que se escondía tras las lonas laterales, que al parecer participaba eventualmente haciendo colchones y hammonds en ciertos pasajes. Pero todo fue muy comedido y muy tímido, y parecía mentira que tuviésemos a una banda curtida y experimentada con media de edad de cincuenta y tantos sobre la tarima, ya que energía desbordaba la sala y el público lo notó, devolviendo ese flujo de buen rollo y de espíritu rockero voceando y braceando a la banda.

También hubo cortes más rayanos en el Pop, como “The Chosen Ones”, “Us Against the World” o sobre todo la que eligieron para cerrar, “Eyes of the Young”, cuyo coro nos persiguió durante las horas siguientes, estancado en nuestras mentes. Incluso después del show, cuando estábamos esperando para hacernos una foto con el maestro, el estribillo seguía ahí. En definitiva, British Lion es una apuesta segura para amantes del Rock, para fanes incondicionales de Mr. Steve Harris y la Doncella, ya que, aunque el estudio no termine de cuajar, hacen un directo de diez, de los que convencen en lo sonoro y visual, en el que la actitud es lo primero, el público lo segundo, y la música lo tercero. Todo muy bien hecho, no esperábamos menos.

Steve Harris setlist:

This Is My God / Lost Worlds / Father Lucifer / The Burning / Spitfire / The Chosen Ones / These Are the Hands / Bible Black / Guineas and Crowns / Last Chance / Us Against the World / A World Without Heaven / Judas / Let It Roll (UFO) / Eyes of the Young

 

Texto y fotografías: Odigir Olaf.

Promotor:Madness Live Productions

Día:2016-11-04

Hora:21:00

Sala:Custom

Ciudad:Sevilla

Puntuación:8