Ante una sala a reventar como muy pocos habrían imaginado,
Barcelona se abría de brazos para dar la bienvenida a uno de los mandamases
de esto que solemos llamar Death Metal; Los norteamericanos OBITUARY, quienes
tras unos años alejados de la primera línea de fuego, han vuelto con un disco
atronador como pocos llamado "Frozen in Time" y una serie de actuaciones
apoteósicas que sin duda serán recordadas durante largo tiempo.

Al igual que yo, muchos no creían que la sala Razzmatazz
II fuera a presentar una entrada excesivamente optimista, sin embargo, y me
alegro enormemente por ello, la gente respondió en masa y tanto promotora como
bandas involucradas en el evento deben estar todavía con la sonrisa plasmada
en la cara. Poco menos de 8 años hacía que OBITUARY no pisaban Barcelona y
ello, sumado a la fabulosa impresión que dejaron durante su actuación en el
MetalWay Festival de este pasado verano, debe considerarse como el argumento
principal que justificaría la magnífica entrada registrada en esta pasada gélida
noche de viernes.

Acompañando a los de Florida figuraban unos tales MAROON
de quienes nunca había oído hablar y a quienes por desgracia no pude ver por
cuestiones laborales. Cerrando el cartel se encontraban los suizos SAMAEL,
gran banda donde las haya, pero que sin duda, y esto era una opinión generalizada,
no pintaban demasiado en una gira como ésta. No se me malinterprete; Adoro
a SAMAEL y sus últimas obras me parecen tan sublimes como las anteriores, pero
la gente que suele ir a ver a OBITUARY en su gira de retorno no creo que encaje
precisamente con el público que mueven SAMAEL actualmente. Si al menos hubieran
decidido hacer una gira "especial" con un repertorio "especial" todo
habría tenido mucho más sentido, pero por desgracia no fue así y SAMAEL perdieron
una ocasión fantástica para al menos, reconciliarse con muchos de sus viejos
fans.

Hasta donde logro recordar, las actuaciones de SAMAEL tanto
con MOONSPELL años atrás como con CATHEDRAL hace algo menos de 4 años, al igual
que las diversas veces que he podido verles en los festivales de verano, fueron
realmente entretenidas, sin embargo, no se yo si por la euforia de estar a
punto de ver a LA banda de Death Metal en Barcelona de nuevo tras tantos años,
o si por circunstancias que ahora mismo se me escapan (aunque intuyo…), en
esta ocasión me dejaron realmente frío. En ningún momento llegaron a sintonizar
con el público (salvo con un puñado de acérrimos que en las primeras filas
se encontraban) y su repertorio, dejando de lado muy contadas excepciones,
apenas obtuvo recibimiento de un público que estaba contando los minutos para
mover la cabeza a ritmo de OBITUARY.

SAMAEL actualmente poseen un sonido frío, más bien helado,
milimétrico, poco dado a la espontaneidad y a la frescura de la improvisación.
Todo ello no supone handicap alguno cuando actúan en el extranjero pues de
Pirineos para arriba son considerados semi dioses, sin embargo, por estas latitudes
la cosa es bien distinta y su propuesta actual no goza de la misma popularidad.
La banda se esforzó, como siempre vamos; El bajista Masmiseim no paró quieto
ni un instante poniendo en práctica sus particulares y estrafalarios bailes
mientras que Xy, rodeado de 5 toneladas de tecnología aplicada al sonido (Cajas
de ritmos, samplers, sintetizadores, procesadores de efectos y demás…) hizo
lo mismo, pronunciándose todavía más cuando tocaba aporrear ese pequeño Kit
de batería que lleva a su derecha desde donde suele ejecutar con sus propios
brazos platillos y timbales dejando bombo y caja para que sean lanzados de
forma programada. Frente a ellos y dando la cara, Vorph (Vorphalack en sus
años mozos), vistiendo sus cada vez más horteras faldas y Makro, el segundo
guitarra quién suele pasar siempre algo desapercibido cediendo el protagonismo
al resto de miembros de SAMAEL.

El repertorio elegido no sufrió grandes alteraciones respecto
a lo que vi en Grasspop o Wacken; Ausencia prácticamente total de material
antiguo en detrimento del que predomina en sus últimos trabajos. Aún así lograron
arrancar más de un aplauso cuando interpretaron cualquiera de los 4 temas que
tocaron de su disco más popular, "Passage", como "Rain", "Shining
Kingdom", su clásico "Jupiterian Vibe" y la pieza que eligieron
para cerrar; "My Saviour". Completando el bloque de temas "antiguos" SAMAEL
deleitaron al personal con una originalmente brutal "Baphomet’s Throne" que
no acaba de quedar del todo bien con el sonido actual de la banda (¡"Black
Trip" les quedaba mucho mejor!). Lógicamente, lo que predominó durante
su show fueron los temas más recientes como "Reign of Light", "On
Earth", "Year Zero", "Infra Galaxia", "The Cross", "Moongate" o
el single "Telepath", pero visto lo visto, no creo que ninguno de
ellos llegase a causar alegría alguna en la gente como los mencionados en primera
instancia.

Tras poco menos de 1 hora sobre el escenario, SAMAEL se
fueron por donde habían venido y dejaron paso a los cabezas de cartel; OBITUARY.
Resultó curioso no ver a Trevor Peres sobre el escenario, por lo visto éste
se había quedado atrapado en Madrid por culpa de las fuertes nevadas de ese
fin de semana. Curiosamente, no por ello OBITUARY sonaron peor, ni mucho menos.
De hecho, gracias en parte al omnipresente bajo de Frank Watkins, y dejando
de lado los solos de Allan West muchos de los cuales se veían algo desmejorados
por la ausencia de una rítmica, tampoco se echó muy en falta a Trevor.

OBITUARY arrancaron con "Redneck Stomp" y el Razzmatazz
II se vino abajo provocando que un oleaje de cabelleras empezara a moverse
al unísono, ¡Nadie diría que estamos en el año 2006! Yo estoy convencido que
ni ellos mismos eran muy conscientes de la respuesta que estaban teniendo,
al menos, en Barcelona (No estoy al corriente de como fueron sus shows por
el resto del estado y por Europa en general). Junto a la inicial "Redneck
Stomp", OBITUARY repasarían ampliamente su nuevo "Frozen in Time",
tocándolo prácticamente enterito tal y como pude comprobar en la edición de
Wacken de este verano pasado. Así pues, "Insane", "On the Floor", "Back
Inside", "Slow Death", "Lockjaw", "Stand Alone" y
no recuerdo si alguna más, engrosaron el setlist de OBITUARY y se entremezclaron
con los viejos y clásicos temas del grupo como la colosal "Chopped in
Half", la asfixiante "Dying", la veloz e infravalorada por muchos "Threatening
Skies", la feroz "Turned inside Out" o la poco esperada "Kill
for me" del "World Demise" (¡Anda que no se me ocurren mejores
temas para tocar de ese disco que precisamente ese tema!). Para el final OBITUARY
arremeterían con la esperada y coreada "Slowly we Rot", tema que
acabó por reventar el Razzmatazz II con sus mítico crecendo putrefacto y sus
acelerones frenéticos.

Las cosas pintan francamente bien para OBITUARY. Todo el
mundo sabe que están de vuelta, su nuevo disco parece haber calado hondo entre
sus fans y sus shows registran entradas que no se veían desde tiempos muy remotos
(algunos comentan que su gira de principios de los 90’s con NAPALM DEATH y
DISMEMBER reventó el Razzmatazz I. A falta de haber asistido, ¡Habrá que creérselo!).
Así pues, solo queda esperar pacientemente que este retorno de los padrinos
del Death Metal se consolide y no se vaya al garete como muchos otros tantos.

Texto: Javi Meta / Fotos: Javi Metal / Jordi Fosch / Sergi Ramos

Datos:Razzmatazz 2
Barcelona
Público: 800 personas aprox.
Promotor: Rock N' Rock

Día:27/01/2006

Puntuación:9