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The Metal Circus
Live

LORCA ROCK (II) – HANOI ROCKS + HOUSE OF LORDS + CHRIS CAFFERY + ANVIL + ILL NIÑO

8
Fecha
17 de junio de 2006

Tenían los fineses HANOI ROCKS una cuenta pendiente con el público español, ya que su anterior visita para presentarnos su último había dejado un sabor un tanto agridulce para aquellos que se acercaron a visitarnos. No se si por este motivo, o por las ganas que suelen poner las bandas cuando se incluyen en un festival (y es que luego las comparaciones comienzan a rodar…) Michael Monroe y los suyos salieron al escenario con ganas de comerse el mundo. De hecho, tal era el ímpetu y el nervio del vocalista nada más saltar a la tarima que antes de ecualizar su micro ya se había encaramado a una de las torres del escenario. También hay que citar que era el cumpleaños del señor Monroe. La duda está en si la celebración ya había comenzado horas antes… No me pregunten su edad, pero dado su demacrado aspecto juraría que ronda los 90 por lo menos. Eso sí, glamour no faltó. Junto con su inseparable Andy McCoy a la guitarra, el colorido en el vestuario de HANOI ROCKS está, y puedo asegurar que siempre estará, más que presente. También como protagonista en primera fila se encuentra a Conny Bloom, un guitarrista de enorme talento que si hace años me dijeran que sería miembro de este combo, lo tomaría como una broma de mal gusto. Pero algo debe de haber en HANOI ROCKS para que continúe formado parte del grupo, aunque sus pintas, más propias de una banda de reggae que de una banda macarra de hard rock, y su toque personal a las seis cuerdas sea la contraposición a McCoy. Debe de ser cierto eso de que los polos opuestos se atraen.

“Boulevard Of Broken Dreams” fue la primera descarga de una banda cuya energía fue constante de principio a fin. El público no tardó mucho a animarse, aunque el sonido fuera bastante pobre. Pero ante la adversidad, la veterana banda ya sabrá por experiencia, que dejarse la piel sobre el escenario también es una valoración muy a tener en cuenta. Monroe fue un vendaval, no le faltaron ganas ni cierto carisma, y encaraba grandes temas de su cosecha como “High School” (con su saxo colgado como en muchos otros temas), su nueva “Back In Yer Face” o una rapidísima “Malibu Beach Nightmare” con mucha actitud y arrogancia. Propio de él, vamos. También podríamos destacar el dinamismo de McCoy, sobre el que recae la mayoría de las miradas aparte del vocalista, y no es para menos, ya que se movió a lo largo y ancho del escenario como en sus tiempos mozos.

En cuanto a los temas interpretados, una buena ristra de clásicos fueron las que descargaron casi sin descanso. Un poco de aquí y un poco de allá, fueron picoteando a lo largo de su larga trayectoria, y “Million Miles Away”, “People Like Me” o la mítica “Tragedy” entre otras, iban siendo acogidas con los brazos abiertos por sus seguidores. Para cerrar, como suele ser habitual en los últimos conciertos que han dado HANOI ROCKS por nuestras tierras, interpretaron una versión muy rockera del “Up Around The Bend” de CREEDANCE CLEARWATER REVIVAL con la que culminaron una actuación más que notable. Una actuación que si bien no es de las más destacables del escenario Alpha, sí que dejó un gran sabor de boca a los allí presentes.

Anecdótico fue el paseo después de su actuación, de Andy McCoy y Michael Monroe por la zona VIP. Sin perder su aire glam en ningún momento, firmaron, besaron y bebieron todo lo que se les puso por delante. Como decía, no se si la fiesta de cumpleaños del frontman ya había empezado horas previas al show, pero seguro que la cosa no había hecho más que empezar…

HOUSE OF LORDS [4/10]

Decepción. Si tuviera que resumir en una palabra la actuación de HOUSE OF LORDS en este Lorca Rock, sería esa o una similar. Y es que eran tremendas las ansias de poder ver a este grupo por estos lares, y muchas esperanzas había puesta en su participación en este festival, aunque los miembros clásicos de la formación, dígase Gregg Giuffria, Lanny Cordola, Ken Mary o Check Wright ya no se encuentren presentes. Muchos estaréis pensando que me equivoco, que Giuffria sí que ha vuelto a la banda para componer y grabar algunos temas de su reciente, y magnífico disco “World Upside Down”, pero digamos, que su vuelta anunciada a bombo y platillo ha sido solo a medias…

El caso es que la cosa pintaba bastante bien; estando Sergi Ramos y servidor en la zona de prensa colindante al escenario Alpha, comenzaron a sonar las notas de “Sahara” como inicio de un concierto que muchos seguidores esperaban como cura de nostalgia. Una vez metidos en el foso de fotógrafos, mi primera reacción después de comprobar los kilos de más que James Christian ha ido acumulando alrededor de su cintura, es buscar al miembro clave encima de la tarima, al teclista Gregg Giuffria. Primera sorpresa, dicho señor no se encuentra en escena. ¿Quién lo sustituye por tanto? Segunda sorpresa: Nadie. HOUSE OF LORDS llevaba las bases de teclados sampleadas, por lo que ya, a las primeras de cambio, los norteamericanos perdían mucha credibilidad para encarar este directo. Pero más credibilidad iban perdiendo a lo largo de los temas, y no porque Christian no tenga su voz en plena forma, ni porque el nuevo guitarrista Jimmi Bell o el nuevo bajista Jeff Kent (que realizaba casi todos los coros) no le pusieran ganas al asunto. No había comunicación con el público, el vocalista (marido de la hermosa Robin Beck) iba a lo suyo, sin interacción ya no solo con los asistentes, sino con los propios miembros de la banda, haciendo que el concierto cayera en un discurso soso y monótono. Poco importaba que el sonido no estuviera a la altura, cuando la banda está realizando un concierto meramente por cumplir con un contrato.

Ni grandes cortes de su reciente entrega discográfica como “These Are The Times” o la rockera y pesada “Rock Bottom” salvaron los tiestos de un concierto que iba perdiendo intensidad e interés por momentos. Pocos puntos culminantes se pueden citar, solo la emotiva balada “Can’t Find My Way Home” o una pasable “I Wanna Be Love” y “Love Don’t Lie” pusieron un poco de color ante un panorama totalmente grisáceo. Triste, muy triste ver que una banda considerada de culto, aunque en activo en la actualidad a trancas y a barrancas, vea su reputación tirada por los suelos en tan pocos minutos. Seguro que Tommy Aldridge y Doug Aldrich estarían dando gracias a lo que fuera, por estar en WHITESNAKE y no formar parte de HOUSE OF LORDS como lo hicieran en su día.

Falta de rodaje, un set muy basado en su último trabajo….podríamos buscar muchas excusas, pero simplemente fue un concierto para olvidar. Repetimos: Decepción.

CHRIS CAFFERY [7 / 10]

De nuevo el escenario Beta se poblaba de público dispuesta a disfrutar del directo del guitarrista de SAVATAGE. Y es que a falta de pan, buenas son tortas… Solapándose con el final del mediocre concierto de HOUSE OF LORDS (debido al retraso de éstos), el señor Caffery comenzó poniendo caña al asunto con “Alas” y “Faces”, temas pertenecientes a su carrera en solitario emprendida hace relativamente poco debido al pasivismo de SAVATAGE. Tal y como nos contó el propio guitarrista, y vocalista en su nueva andadura, la formación que iba a traer consigo sería de auténtico lujo. Nada más y nada menos que al batería original de su banda madre nos encontraríamos tras los parches, al mismísimo Steve “Doc” Wacholz, que no ha perdido ni un ápice de pegada. También el literalmente grande Nick Douglas, se encontraba en escena ocupándose del najo (mucho menos dinámico que cuando toca con Doro) y las labores de guitarra rítmica y teclista por momentos las realizaba Paul LaPlaca de OCTOBER THORNS. Una formación sólida y contundente que demostró su valía en cada uno de los temas que sacaron a lucir.

Tristemente, de nuevo, el mal sonido hacía acto de presencia, aunque fue mejorando conforme el show se iba desarrollando. Pero no cabe duda que desluciera por momentos esta actuación. Siendo sinceros, Chris Caffery defiende bastante bien sus temas en directo, pero no me llegan a convencer del todo. “Fool, Fool”, “Abandoned” o “Edge Of Darkness” por decir algunas, suenan bien, contundentes y poderosas, pero, repito, no me terminan de cuajar y pienso que no hacen justicia a la clase y elegancia que siempre ha caracterizado a Caffery como guitarrista. Aun así, sirvieron y fueron más que válidas para calentar al público nantes de que llegaran los momentos que casi el 90 % de los presentes esperaban: la descarga de temas clásicos de SAVATAGE. Y teniendo como batería a Wacholz, los presagios apuntaban a la interpretación de cortes grabados durante su estancia en la banda estadounidense. Que no fueron pocos años….

Asi fue, “Sirens”, “Twisted Little Sister” “Power Of The Nigh”, “Edge Of Thorns” y “Jesus Saves” pusieron a la concurrencia a cien, y la gran acogida y respuesta era la que se esperaba. Pero el público, siempre exigente (como debe de ser) no se terminó de sentirse satisfecho con esta ración, y no fueron pocos los que pidieron “Gullet Ballet” o “When The Crowds Are Gone” entre múltiples peticiones. Pero hay quedo la cosa, “Pieces Me Off” fue la elegida para cerrar un concierto que tuvo muchos momentos emotivos, pero que sigue ratificando el hambre de SAVATAGE que se va acumulando día a día.

ILL NIÑO [6.5/10]

Al igual que DEVILDRIVER, los sudamericanos ILL NIÑO era la otra apuesta antimetálica de pura cepa para este Lorca Rock, pero no cabe duda que aportaba un poco de color ante los herméticos, conservadores y poco arriesgados carteles que se suelen confeccionar en los festivales de índole metálica. Pero ahí estaban, dispuestos a torear en una plaza que no era la suya.

El gran problema que tuvo ILL NIÑO fue el sonido. Si a la deficiente calidad del mismo durante todo el festival, le sumamos que esta banda, aparte de la batería que recae en la persona de Dave Chamarri, también incluyen una sección de percusión ejecutada por Danny Couto, el barullo puede, y fue, monumental. Y además, el sonido era altísimo, por lo que el engorro sonoro adquiría niveles preocupantes. Una lástima, ya que ante tal adversidad, sus seguidores y no tan seguidores, no pudieron apreciar la cantidad de detalles rítmicos con la que estos latinos inundan todas sus composiciones. Aún así, debido al carisma y comunicación de su vocalista Cristian Machado y al derroche de energía del resto de miembros, pudieron sacar adelante un concierto en el que consiguieron hacer botar a un gran número de asistentes, incluso los que fueron simplemente para echar un vistazo al escenario Alpha. Temas como “This The War”, “I Am Loco”, “Cleansing” o “Unreal” animaron a un público durante una hora cargada de energía y potencia, pero donde el cansancio ya se comenzaba a notar a estas horas de la tarde.

Un concierto que fue anecdótico para una mayoría, pero que aportó su granito de variedad a este festival.

ANVIL [8/10]

Hablando de actuaciones esperadas….¡ANVIL! Las viejas glorias del metal canadiense con más de 25 años en funcionamiento y con 13 discos de estudios grabados hasta la fecha, iban a pisar suelo español después de varios años. Cazadoras con mil parches cosidos, pantalones vaqueros pegados a las piernas casi con cola, litros de cervezas y demás líquidos alcohólicos como engranaje… esos eran los atuendos y los acompañantes de la mayoría de los presentes que se acercaron al escenario Beta dispuestos a darlo todo en esta actuación. ¿Y lo mejor? Es que no defraudaron lo más mínimo.

Con un sonriente Steve Lips al frente (juro no haber visto a un vocalista que haga más musarañas con su rostro) la banda salió a escena con una energía impropia de los que llevan tantos años en la carretera. El sonido les sonrió en casi todo su show, y aprovecharon esta baza a su favor para exponer un repertorio a base de clásicos, que es lo que en resumidas cuentas, sus seguidores esperan de ellos. Piezas míticas de su trayectoria música, temas que crearon escuela dentro del speed metal como “Jackhammer” ,”Forged In Fire”, “666” (imperdonable si no la incluyeran en su listado) o “Wicked Assassins” iban cayendo plomazo a plomazo ante un público que se entregó al máximo con este veterana banda. No solo por un acertado set list salieron airosos ANVIL de esta edición del Lorca Rock. Su actitud, su simpatía consiguiendo que el concierto tuviera tintes íntimos, o su dinamismo, hicieron que su hora de show quedara en la memoria de los que ansiaban verlos en vivo de una vez por todas.

En su tramo final, descargaron “Mad Dog” y como no, “Metal On Metal”, el tema más popular de ANVIL, aunque, tal y como reconocen ellos mismo, de las que menos calidad goza dentro de su catálogo y por supuesto, de las que menos representa su estilo. Pero es que hasta para los temas más trillados, los más pesados y los más oídos hasta la saciedad, tienen el cuarteto canadiense la chispa y gracia necesaria para ejecutarlo de una forma más que conseguida. Seguro que los que estuvieron presentes en este concierto, ya están contando los días para que ANVIL vuelva pronto por estos lares….