¡De nuevo al Hellfest! Cada año que pasa, visita obligada. Un año más, el festival galo presentaba el mejor cartel del verano para un servidor. Partiendo de la premisa de la heterogeneidad estilística, la confección del mismo huye de esa fea tradición de aportar siempre los mismos grupos dentro de cada estilo. Los organizadores de Wacken y algunos otros festivales europeos punteros deben de tener unos contratos de colaboración que te cagas con Nuclear Blast y algunos otros sellos. hecho que limita mucho la contratación de bandas. Por el contrario, en el Hellfest podrás encontrarte cualquier banda que se te ocurra, sea del sello que sea, clásicas, nuevas, de culto, olvidadas. Lo que sea. Y para aquellos que disfrutamos por igual de una gran banda de rock”n”roll, de power o de black, todo ello nos lleva al mismo punto cada año: babear con un cartel confeccionado casi a medida.

  

Llegamos como cada año a tiempo de acampar antes de que caiga la noche del jueves. Tras colarnos en la enorme cola que había para pedir comida en el único tenderete mínimamente decente en la zona de recreo habilitada para esa noche, nos bebimos unos vinitos, unas cervecitas y algo más que encontramos por ahí. En la carpa del camping actuarían algunos grupetes cañeros esa noche cuyo nombre desconozco, pero que no estaban nada mal. No en vano, en dicho escenario llegarían a tener lugar a lo largo del festival algunos "conciertos sorpresa" nada desdeñables, incluyendo a los mismísimos THE HAUNTED. Pero entremos ya en materia y vayamos con los conciertos del viernes:

Viernes  

DOSHEIMSGARD (9/10)

Bastante difícil es ver a estos tipos. Si a ello le sumamos lo peculiar de su música, esperaba encontrarme un concierto bastante exótico y extraño, pero para nada un concierto espectacular, que es lo que resultó siendo. Un sonido impoluto, samplers que sonaban todos en su sitio y batería real también para una descarga de black metal avantgarde, industrial, apocalíptico y visceral con dos pares de cojones. La verdad es que me quedé en su "666 International" y no he llegado a escuchar su última obra hasta la fecha que data del 2007, "Supervillain Outcast". Y si algo puedo decir es que la demencia y el nihilismo que desprenden en disco, en directo quedan suplidos por profesionalidad, buen sonido compacto y potencia. Son una apisonadora, vaya. Uno espera encontrarse algo más una mezcla entre SHINING (por actitud) y ABORYM (por lo musical) y se topa con un directo más afín a unos SATYRICON, por ejemplo. Y oigan, han dado en el clavo, pues logran golpearte en toda la cara sin dejar de perder la visión apocalíptica y demente del asunto. Conciertazo y la sorpresa del festival, que nos llegaba prontito.   

THE CULT 6/10

 

Tras ponernos hasta el culo de los chupitos de Jägermeister que corrían gratis por la zona de prensa y salir de allí por patas (¿querían emborrachar a los periodistas por alguna razón?) nos plantamos en el concierto de THE CULT. Un bolo del que esperábamos más. La buena fama que se labran en sus propias giras a base de potentes conciertos queda desacreditada a través de los conciertos insulsos que luego se marcan en el contexto de festivales de verano y demás. No es que fuera un mal concierto, pero ese aire desganado de Ian Astbury (de aspecto un tanto descuidado y desaliñado) contagia hasta el punto de parecer que el show transcurre más por inercia que por pasión. El set list fue bastante correcto, aunque yo hubiera metido por ahí un “Fire Woman” o un “Wild Hearted Son”, por poner dos temazos que brillaron por su ausencia y cuyo lugar lo ocuparon piezas más contemporáneas como “Dirty Little Rockstar”. Eso no quita que siempre sea un placer poder escuchar en directo temas como “She Sells Sanctuary” , “Wild Flower” o “Love Removal Machine”, con la que terminaron. No fue un mal show, pero en una sala y una vez caída la noche siempre van a rendir más… Sobretodo si Ian Astbury está de buen humor. Para sorpresa de todos loa allí presentes, al final de la actuación el guitarrista Billy Duffy apareció de nuevo en escena tirando el micro y la batería por los suelos con un monumental cabreo encima. ¿Problemas de sonido? ¿No les dejaron terminar el set list? Lo desconocemos.

  

 

MESHUGGAH  7.5/10

 

Siempre resulta un placer dejarse embriagar algunas horas por los ritmos hipnóticos, repetitivos y sincopados de los suecos.  Comenzó el ritual con "Rational Gaze", "Stengah  y "Pravus", si bien el cénit del asunto se alcanzaría con la interpretación de "Combustion" y la siempre efectiva "Bleed", tema que nos tuvo en vilo a pesar de su duración, interludio sin guitarras incluido. Lo cierto es que a un servidor en disco se le pueden hacer incluso aburridos tras un puñado de canciones, sobretodo si nos referimos a sus últimas obras, más sesudas y reincidentes, pero en directo resulta toda una experiencia verles. Lección de math metal que dada su naturaleza, a buen seguro horrorizó a tantos como encandiló.   

 

IGGY AND THE STOOGES 7/10

 

Y de lo matemático y cuadriculado pasamos a lo salvaje y sinuoso. Tan sólo viendo como se mueve "la iguana" creo que la yuxtaposición resulta obvia. Resulta entrañable ver a la formación de Iggy en sus comienzos casi al completo, muy entraditos en años y repartiendo demencia sonora puramente rocanrolera mientras un mucho menos envejecido Iggy da otro de sus recitales en plan locaza descarriada al frente, como si tuviera todavía 20 años (para el que no lo sepa, tiene sesenta y tantos tacos el amigo). Bienaventurada sea la neurona que se le giró en su día, pues al muy cabrón no paró de entrarle el baile de Sambito con piezas como "Raw Power", "Search And Destroy" o "Fun House". Llamaba la atención cuando la sección rítmica se perdía en marismas instrumentales setenteras, jam y dementes. Quieran o no, tenían su componente de "extremismo retro". Divertida experiencia, especialmente para más de uno entre el público al que vi alucinar cuando de golpe y porrazo a Iggy le entraban los espasmos. Mención a parte merece ese pedazo de himno naif que es "I Wanna Be Your Dog".  interpretada con el descaro habitual. Gamberros…

  

 

MORBID ANGEL  7.5/10

 

Todavía con aquél conciertazo de hace dos años en el propio Hellfest de MORBID ANGEL en la retina, nos acercamos hambrientos de death metal al escenario principal donde los americanos descargarían. No en vano, aquella vez disfrutamos del mejor concierto de MORBID ANGEL y con mejor sonido con diferencia. En esta ocasión también nos darían una de cal, pero sin un resultado tan impactante. Comenzaron con un temazo de órdago como es "Immortal Rites", que logró que se nos pusieran a todos los pelos de punta. Cuanta maldad en esa melodía, nada que ver con los ritmos a medio camino entre AMON AMARTH y HATEBREED que nos alumbrarían los cortes del nuevo disco (que provocaron un sonoro "noooo" entre el grueso del público cuando fueron anunciados por David Vincent). Que no se me malinterprete,  nada en contra de los grupos antes citados, pero composiciones como "I Am Morbid" no es lo que se podría esperar de una banda como la que nos ocupa. De todas formas, da igual , cuando uno escucha en directo abominaciones de la talla de "Chapel of Ghouls" o "Maze of Torment" se olvida de todo lo demás. Un gran concierto, en suma, con una ejecución impecable y un sonido lo suficientemente abrasivo, aunque no el mejor que le hemos visto a los de Florida

   

 

ROB ZOMBIE 5/10

 

No es nada fácil ver al polifacético Rob Zombie por estos lares. Es más, juraría que nunca antes había pisado el viejo continente con su actual banda, habiéndolo hecho, eso sí, con WHITE ZOMBIE tiempo ha. Aunque lo cierto es que ROB ZOMBIE nunca han vuelto a sacar una obra tan redonda como "Hellbily Deluxe", la ocasión la pintaban calva: recién editada la segunda parte de aquella, un disco bastante decente, qué mejor momento para demostrarnos de qué es capaz en vivo. Con telas que evocaban ilustres figuras del terror clásico flanqueando un escenario provisto de tres grandes podiums por los que iría saltando la banda, Rob Zombie apareció acompañado en escena de algunos viejos conocidos de la escena, como el guitarrista John 5 y Twiggy Ramirez (si mis ojos no me engañaron), ambos excomponentes de MARILYN MANSON. Visualmente, más allá de un pie de micro llamativo, los ropajes súper currados de Rob, las telas y los podiums, no tuvo la cosa mayor secreto. Y en lo musical, naufragio. Que los temas nuevos sonaran mucho mejor que los temas viejos no fue casualidad: No creo que fuera una licencia legítima interpretar las líneas vocales de un pedazo de himno como es "Living Dead Girl" como le dé la gana. De hecho Rob la cantó como si estuviera cantando el puente de Sick Bubble Gum, del último disco, que también sonó esa noche y de forma mucho más impactante. Se salvó la papeleta interpretando algunos temas de WHITE ZOMBIE, de entre los que destacó el celebérrimo "More Human Than Human". Para el encore, el hit "Dragula" no podía faltar. Un concierto algo pobre para lo que se esperaba de alguien como Rob Zombie y de irregular interpretación.

  

 

MAYHEM  4/10

 

El tema de MAYHEM es para dar de comer a parte. Llevo años presenciando una de cal y otra de arena de forma alterna. El caso es que nunca sabes con qué te vas a encontrar. De las 7 veces que los he visto, o bien ha estado de puta madre o bien ha resultado un sacrilegio sonoro. Es bastante flipante que se monte una escenografía anunciando un show especial("Resurrection Show"), con un altar muy currado para Attila, varias telas con motivos sacrílegos y huesos y calaveras humanas reales (según la versión de la banda), para luego descuidar totalmente el apartado sónoro del mismo. Guitarras poco nítidas y embarulladas, a Attila sin escuchársele durante la mayor parte del show y Hellhammer aparentemente desaprovechado por la misma razón. Doy fe de que con un set list prácticamente idéntico un mes después darían un concierto en Wacken de notable, siendo la calidad de sonido el elemento diferenciador. Quizá si una tercera parte del tiempo invertido en  que las calaveras estuvieran orientadas en la dirección correcta se hubiera dedicado a asegurar el tema del sonido, de otro concierto estaríamos hablando, pues los alicientes no eran pocos y Attila se lo curró lo suyo interpretando… Para poco o nada. Para quien le interese, al parecer sonaron temas de todos sus discos, no pudiendo faltar las indispensables "Freezing Moon", "Deathcrush", "Pure Fucking Armageddon"…

 

Sábado  

UFO 8/10

 

Empezamos el día con UFO y una dosis de clásicos despachados con clase y experiencia. Phil Mogg y los suyos no son de los que tienen malos días, vayas a verlos donde vayas a verlos siempre son una garantía y te harán mover el esqueleto si es lo que quieres. Piezas súper animadas tales como "Only You Can Rock Me", "Too Hot to Handle" o "Lights Out" hacen rockear a cualquiera. Había ya bastante gente frente al escenario principal, hecho que nos demuestra que los organizadores acertaron de nuevo con la fórmula de elaborar un festival súper ecléctico. No en vano, ese día también actuarían THIN LIZZY y SCORPIONS. Tres grandes no, grandiosos del rock que harían babear a cualquier amante de la música. Con el inmortal riff de "Rock Bottom" nos abalanzamos hacia el final del show. Las últimas veces que había visto a la banda, no habían tocado "Doctor, Doctor", supongo que hartos de interpretarla.  Afortunadamente para esta ocasión nos la ofrecieron a modo de pequeño bis, y con ello todos contentos. Gran show

  

 

MUNICIPAL WASTE 7.5/10

 

Desperdicios de los buenos. Siguiendo esa vena de thrash ochentera de voz limpia  o hardcore más sencilla y menos cazurra que tanto se lleva ahora de nuevo, los americanos se quedaron a gusto repartiendo estopa a destajo. Y sin descanso. Pues fueron nada más y nada menos 15 las canciones que interpretaron. A destacar a un Ryan Waste y un Tony Floresta que no pararon de moverse ni un instante. Con títulos tan dispares como "Terror Shark", "Wolves of Chernobyl" o "Drunk As Shit" uno ya sabe lo que se va a encontrar, descontrol, pogos y crowd-surfing por doquier. No se olvidaron tampoco de esa genialidad llamada "Sadistic Magician". Pusieron el Hellfest patas arriba, tal y como lo consiguen hacer allá por donde pasan. Una propuesta que daría la contrapartida al thrash germano más oscuro, serio y brutote que se nos avecinaría en pocas horas. Sin lugar a dudas, el componente hardcore de ascendencia SUICIDAL TENDENCIES presente en la música de MUNICIPAL WASTE hizo que un público muy ecléctico se sumara a la locura. Convincentes y arrolladores.

   

 

SKYFORGER   6.5/10

 

Tuve serias dudas entre ir a ver a THIN LIZZY o SKYFORGER. Pese a que los primeros tienen un directazo acojonante con el pedazo de banda con el que van por ahí, los había visto recientemente en su gira a su paso por la Península, por lo cual en el último instante me decidí a ver a los pagan/folk SKYFORGER, dado que no los había visto nunca. Seguramente mi decisión a día de hoy hubiera sido otra de volver a tener que tomarla, y no porque los de Latvia hicieran un mal concierto, simplemente el show no me transmitió ni la mitad del feeling que irradia una banda como la del malogrado Phil Lynott. SKYFORGER gozaron de un sonido decente, aunque no espectacular, y los componentes de la banda se entregaron al máximo, sabedores de que posiblemente estaban ante una de las mayores audiencias que hayan tenido nunca. No en vano, en la carpa Rock Hard calculo que podían llegar a caber unas 3000 personas perfectamente y raro fue el concierto en el que la asistencia se alejara en demasía de esta cifra, no siendo este la excepción. "Noburtais Mezs, "Akmens Sargs" y otros cortes de sus últimas obras amenizaron una velada en la que la banda sonó más agresiva y blacker que folkie. Gustaron a su público y sembraron a buen seguro un nuevo número de fans.

   

 

DESTRUCTION 7 / 10

 

Ya sabemos de sobra como las gastan Schmier y el pequeñín Mike. Ahora con un nuevo batería (¿pero cuántos han tenido ya desde que se reunieron?), la maquinaria vuelve a estar lista. Lo cierto es que les he perdido un poco la pista con sus últimos discos, pero ello es algo que no importa demasiado cuando en el set list tiran que da gusto de los clásicos y del "Antichrist", el mejor compacto de largo que han sacado en los últimos diez años. Así, se armó la de San Quintín al ritmo de artillería pesada tan querida por el respetable como "Mad Butcher", "Thrash Till Death", "Nailed To The Cross", "Bestial Invasion" o "Total Disaster", con la que finalizaron. No fue su mejor concierto, máxime teniendo en cuenta que DESTRUCTION son un grupo idóneo para lugares cerrados, siendo capaces de convertirlos en auténticos hervideros, pero la liaron parda de veras.

   

 

1349  8.5/10

 

Mientras APOCALYPTICA aburrían a las ovejas en uno de los escenarios principales (cada día resultan más sosos y anodinos), nos lanzamos a disfrutar de la que para un servidor es la mejor banda de black metal de la actualidad junto a WATAIN (desde hace ya algunos años de hecho). Si bien es cierto que con su anterior obra "Revelations of the Black Flame" se les fue la pinza editando un disco bastante ambiental y falto de chicha, volvieron por sus fueros con el tremendo "Demonoir", todo un ejercicio de lo que creo yo debería ser el black metal  al uso en los tiempos que corren. En directo, la leche en escabeche, como siempre. Dales un buen sonido y te darán un conciertazo. Con su corpse paint y bajo ese aura de misticismo y misantropía que siempre desprenden arropados por abundante humo en escena, se encargaron de destriparnos trallazos repletos de rabia, cambios de ritmo y aureola maldita con "Riders of the Apocalypse", "Psalm 7:77" o la trepidante "I Am Abomination", para terminar con "Sculptor of Flesh" y "Atomic Chapel", que se han convertido por derecho propio en imprescindibles dentro del set list de la banda. Ya sólo la solvencia y técnica adocenada con locura de Frost a las baquetas fueron suficientes para que el ritual negro encandilara a los allí presentes. Todo lo otro vino rodado. Grandiosos.

  

 

SEPTIC FLESH  7.5/10

 

Los griegos SEPTIC FLESH se han ganado por derecho propio la vitola de ser una de las bandas más originales y convincentes de los últimos años. Pioneros y líderes indiscutibles a la hora de armonizar sinfonismo y extremidad de esa forma tan ritual y peculiar, se están ganando una de seguidores por doquier, y no es para menos. Para más inri, andan lejos de corromperse: "The Great Mass" es mucho más extremo y salvaje que "Communion".  En directo todo suena bastante perfecto, pese a que es cierto que cada día llevan más y más capas de samplers que, queramos o no, son los que llevan el peso de las composiciones en muchos de los pasajes más sobrecogedores. La intensísima "The Vampire From Nazareth" abrió la veda y nos marcó la senda a seguir durante el show, que se centraría casi exclusivamente en los temas de sus dos últimos y laureados plásticos. El sonido no fue  perfecto y para ello esperamos verlos dando de una vez por todas un show como cabezas de cartel, el que tendrá que ser el show definitivo. Sin embargo, rallaron el notable alto, embadurnándonos de mitología y ocultismo de la mano de una música fascinante. A destacar la actitud del frontman Spiros, acorde con su papel de maestro de ceremonias y haciendo acopio de ígnea solemnidad. Acabar el show con las despampanantes "Persepolis" y "Anubis" resulta toda una declaración de principios. Son, sencillamente, una de esas bandas "definitivas" en su estilo. Intensidad es la palabra.

  

 

SCORPIONS  8/10

 

Enfrentarse a un concierto de SCORPIONS pensando que quizá es la última vez que los ves y siendo una banda que te despierta tantas emociones resulta una tarea delicada. La gira de despedida de la banda ya debe de hacer unos dos años que dura y aún les quedan un buen puñado de conciertos (entre ellos el del próximo Wacken, cosa que me tranquiliza pensando que los volveré a ver). Que su último disco editado sea una inesperada obra maestra hace la experiencia si cabe más interesante: vas a gozar como un enano toquen temas recientes o clásicos. Y nos dieron básicamente lo que la mayoría quería. Ok, quizá no fue un concierto tan perfecto como el del 2006 en Wacken u otros que han podido dar en fechas especialmente destacadas, pero, qué diablos, aquello me volvió a parecer una maravilla, por mucho que la gente criticara el show (aún no sé muy bien por qué). Las imágenes proyectadas en la pantalla me parecieron bastante acertadas, muy emotivas en algunos momentos, y el solo de batería se hizo muy ameno en gran parte gracias a las mismas, que le dieron un trasfondo argumental (bastante original). A nivel interpretativo, realmente lo único que vi por debajo de lo habitual fue la voz de Klaus Meine. Alguien que siempre ha destacado por conservar sorprendentemente ese timbre tan característico a pesar los muchos años en la brecha pero que, o bien tuvo una noche regular, o bien empieza a sufrir las inexorables consecuencias del paso del tiempo. Es por ello que "sólo" le pueda dar un ocho a una de las mejores bandas de la historia de la música. "Sting In the Tail", uno de los mejores cortes que se han escrito en los últimos años, perfecta para empezar. Tras ella sonarían otras piezas de enorme calibre tales como "Bad Boys Running Wild" o la muy querida "The Zoo".  A destacar lo bien que queda siempre la instrumental "Coast To Coast", con esos punteos de guitarra que todos tenemos grabados a fuego en la mente, imperecederos y emotivos. Me sorprendió gratamente que tocaran "The Best Is Yet To Come", una de las dos baladas de su último disco, en detrimento de por ejemplo "Wind of Change".  Ojalá hubieran tocado los dos (temazos), pero dice mucho a favor de la voluntad de la banda a la hora de confeccionar el set list más allá de lo que se les presupone por inercia. Observando a Rudolf Schenker moverse en temas como "Dynamite" o "Raised On Rock" uno tan sólo puede plantearse cómo un señor que ahora mismo debe de tener 65 años y que lleva casi 50 en la banda puede moverse , dar volteretas, corretear y tocar de esa forma. Vaya, que eso está fuera del alcance del 99% de la población no lo dudéis ni un instante. Antes de despedirse por primera vez, tocaba arengar hasta el más despistado (o borracho) con "Big City Nights". A la vuelta, momento de jugar sobre seguro con las infalibles "Sting Loving You", sí, la canción que más veces te ha hecho lloriquear (qué experiencia más triste/placentera revivirlo una vez más), y "Rock You Like a Hurricane". Quizá no fue uno de sus conciertos más huracanados, pero consiguieron erizarnos el vello y se llevaron el gato al agua una vez más. Si algún día fallecen (lo dudo), estos señores podrán vanagloriarse de habernos hecho experimentar sensaciones de una manera única.

  

 

CORONER   8/10

 

Posiblemente el presente Hellfest sea uno de los festivales en los que más he vibrado en mi vida. Y llevo más de diez años yendo a festivales sin parar… Pero cuando te encuentras con tal congregación de bandas con las que te haces polvo y que no tienes la oportunidad de ver habitualmente, pocas explicaciones hacen falta. Y más si se marcan grandes shows como la mayoría que estoy relatando. Los suizos CORONER no fueron la excepción. Más de uno alucinó con su reunión, y es que una vez reunidos ellos (tan reacios a hacerlo en años pretéritos), pocas bandas clásicas quedan ya por volver a la palestra. Centraron su show en sus tres últimos álbumes editados. No en vano, "No More Colour" fue su disco más exitoso (a nivel de números), mientras que "Grin" es la obra de la que más orgulloso se muestran los integrantes de la banda. Del tirón y sin demasiada dilación atacaron con "Golden Cashmere Sleeper, Part 1", "Internal Conflicts" y "Master Jackal",  dándonos a todos una lección magistral a cerca de qué es eso del thrash metal técnico. Además, tuvieron la fortuna de gozar de un sonido impoluto, por lo que los geniales riffs de Tommy Baron sonaron cortantes como en disco. De acuerdo, se notaba que era uno de los primeros conciertos de la reunión, básicamente en la falta de soltura de la banda a nivel escénico, mientras que a nivel técnico Tommy no se puede decir que despachara los riffs casi sin mirar, sino más bien cumpliendo con el tempo de milagro en momentos puntuales del show, pero… ¿Acaso está al alcance de ni tan siquiera una minoría de mortales el tocar de esa forma? A pesar de estos pequeños detalles por pulir fruto de la vuelta al ruedo tras tantos años en el dique seco, el concierto fue de notable alto y pudimos disfrutar como enanos de cortes como "Metamorphosis", "Semtex Revolution" , "No Need To Be Human" o "Grin (Nails Hurt)". Afortunadamente no se olvidaron de su primer disco y nos regalaron un bis con una inmortal "Reborn Through Hate" que nos puso a mil. Esperemos que la reunión dé sus frutos y este no sea el primer y último encontronazo que tengamos con los renacidos CORONER, a veces imitados, nunca igualados.

    

Domingo   

TURISAS  7/10

 

Muy pronto hubo que levantarse el domingo para ver a TURISAS, que tocaban a las 11:30 en uno de los escenarios principales. Pero es que antes (!) ya habían tocado bandas interesantes que me hubiera gustado ver, como los flamenco death metal IMPUREZA o los AUDREY HORNE de Arve Isval (ENSLAVED). Con TURISAS muchos fans tuvieron que sufrir el mal de Hellfest: bandas no principales que tocan escasos 30 minutos. Si a ello le sumamos retrasos a la hora de inicio del show y demás historias a veces del todo insalvables, se nos queda un show con únicamente 4 temas, que fueron "To Holmgard And Beyond" (interpretada al amparo de un sonido que no hizo justicia), "Take The Day!", "The Great Escape" y la imprescindible "Battle Metal". Algunos sectores de público bastante animados para ser esas horas y alguna que otra espada alzada. Empero, la banda no parece tener en Francia el mismo nivel de popularidad que está alcanzando en otros países. Que por encima en el cartel haya grupos de mucha menor calada a nivel de popularidad internacional así lo demuestra. En definitiva, el show de TURISAS fue como un pequeño aperitivo de lo que nos ofrecerán en su gira a su paso por España. Correctos, pero mucho menos explosivos que antaño. ¿Alguien recuerda aquél bombástico e insuperable show de Wacken del 2005?

  

 

ATHEIST  7/10

 

Vaya la verdad por delante, "Jupiter" no me ha enganchado de la forma en que lo hicieron sus álbumes de los 90. Y gran parte de la culpa la tiene la voz de Kelly Shaefer, que ha ido evolucionando ostensiblemente hacia derroteros que no me acaban de gustar. Sin embargo, que tan sólo tocaran un par de temas de su último plástico hizo que todo aquél que quisiera una buena dosis de death metal progresivo y jazzero se pusiera a tono a base de clásicos. Empezaron con "Unquestionable Presence", regándonos con buena caña a base de ritmos sincopados y bases de batería atípicas. El sonido sin ser espectacular fue lo suficientemente bueno. Sinceramente, se echa de menos la presencia de Tony Choy al bajo, y es que por muy bien que lo haga el tal Travis, Tony es un fuera de serie, capaz de improvisar y retorcer temas ya de por sí de base esquizoide. Tal y como comentaba, eché algo de menos los matices más rasgados y tirando hacia el death metal de Kelly, eligiendo éste para el directo un enfoque más punk en las voces, si se me permite la licencia. Sea como fuere, es fácil embriagarse en el espiral de locuras de composiciones como "On The Slay", "Mineral" o "Retribution". Máxime cuando para terminar nos tienen reservadas dos joyitas como "Modern Man" y "Piece of Time". El extremismo entendido en su vertiente más onanista, demente e innovadora demostró una vez más que no sucumbe al paso del tiempo.

  

 

ARKONA  7.5/10

  

Que la señorita Masha es la mejor frontwoman de la actualidad es algo que nadie que esté más o menos al día vaya a poner en duda. No tan sólo canta perfectamente tanto las tonalidades limpias y líricas como las más rudas y deathmetaleras, sino que la amiga corre de un lado a otro, arenga, hace headbanging y no para ni un instante quieta, teniendo tiempo de interactuar con el público en todo momento. Además, para esta ocasión disfrutamos de un músico que se encargaba los instrumentos exóticos que procuran introducir en directo como parte del encanto de su pagan folk metal de corte alegre. Y digo lo de "para esta ocasión" porque en la encarnación en que pudimos verlos unas semanas después a su paso por la Península, prescindieron de dicha figura, estando dichos instrumentos pregrabados y perdiendo una parte importante de su encanto. Como no podría ser de otra forma, el público se mostró entusiasta. Y no es para menos, la banda, especialmente Masha, es un tifón en escena,. Además, suenan que atruenan. Así pues, nadie pudo resistirse a la invitación al jolgorio de temas como "Goi, Rode, Goi!", o "Yarilo", siendo "Stenka Na Stenku" el que una respuesta más loca recibió, con ese inicio de violines desbocados. La verdad es que estos simpáticos rusos se han marcado unos conciertos de órdago este verano por Europa. Una banda de las más válidas de entre las de su estirpe.

  

 

ORPHANED LAND  9/10

 

Lo de estos tíos es genial. Se han convertido por derecho propio en unos de los adalides del mestizaje musical en el metal. De hecho, sorprende que a estas alturas no tengan algo más de popularidad de la que gozan: además de poseer unos discazos excepcionales, en los que el gancho de las composiciones se manifiesta parejo con la calidad, poseen unos integrantes carismáticos y un directo que quita el hipo. Congregaron a un buen montón de gente ante el Main Stage 2, a la que deleitaron con piezas indispensables como "In The Neverending Way (Epilogue)", "The Kiss of Babylon (The Sins)" o "Bith of the Tree (The Unification)", regalándonos ya desde el principio esa mixtura que con tanta naturalidad saben hacer del metal con los ritmos arábigos y mesopotámicos, siempre al amparo de ese mensaje esperanzador que irradian. Desde la solemne y divina presencia del carismático y descalzo frontman Kobi, siempre con su inseparable túnica blanca, hasta la enorme nariz de judío del sonriente guitarrista Yossi, toda la imagen compone un fresco altamente diferenciador en escena, resultando junto a la música una ceremonia a la que se hace difícil no apuntarse. Para más inri, nos invitaron a deleitarnos con la exótica danza del vientre de su bailarina, dotando de más color y al mismo tiempo homogeneidad al conjunto. Grandes momentos los de "Sapari" y "Norra el Norra (Entering The Ark)", con medio Hellfest dando brincos en la parte más intensa de la canción (pese a no ser una de las mejores que tienen, es una de las más fiesteras). Menudo recital. La hostia en almíbar, nenes. No os los perdáis a su próximo paso por España, porque la última vez que pisaron nuestro país se pegaron unos recitales de más de dos horas absolutamente memorables.

   

 

TSJUDER  7/10

 

Tan sólo pude ver la mitad del concierto de los noruegos TSJUDER, que a pesar de no hacer demasiado ruido a nivel comercial, ya hace años que se ganaron el tierno corazoncito de la comunidad black metal gracias a su propuesta directa, guerrera y profesional en su vertiente más ortodoxa. "Desert Nothern Hell" marcó un antes y un después en su carrera a nivel de reconocimiento, y fue de dicho disco del que pudimos escuchar alguna de las piezas más interesantes. Provistos de pinchos hasta el cuello, como es habitual en ellos (sobretodo por parte del guitarrista Daugluin), nos escupieron una razón de tralla sin dilación, invadiendo al carpa Rock Hard un frío hedor a crudeza y desazón. No suelen fallar y le dieron al público lo que pedía.

    

 

GHOST  10/10

 

Más que buenos, místicos. Así son GHOST. Su "Opus Eponymous" es uno de los mejores discos de los últimos años, para muchos, quizá el mejor. Todo está impregnado de un feeling y una magia especial, conjugando cada uno de sus elementos de la forma adecuada para que se te erice el vello. Rock”n”roll satánico, música con mayúsculas arropada por la imagen misteriosa de la banda, cuyas identidades desconocemos, ocultas tras un aura fantasmal. Todo ello sumado hace que GHOST, como concepto, se antoje como un grupo perfecto a varios niveles. Música de altísimo octanaje, deliciosa y evocadora, imagen fantasmal aterradora y clase, mucha clase. Su actuación en Hellfest no fue otra cosa que parte del leitmotiv de GHOST como concepto unitario. Cansados de envoltorios espurios, temas como "Con Clavi Con Dio" o la magistral "Elizabeth" se erigieron auténticos rituales en un escenario inundado de humo en el que en muchos momentos tan sólo podíamos entrever las figuras fantasmales de Papa Emeritus I, imponente, con sus ropajes con motivos litúrgicos y su pintura facial, y su cohorte sin rostro, todos ataviados con túnicas y encapuchados. Visualmente mucho juego de tonalidades cerúleas y mucho humo en ocasiones teñido de arrebol como resultado de una escenografía altamente cuidada y en consonancia con el concepto. Tocaron todo el disco de estudio  a excepción de "Stand By Him", que prefirieron substituir por una versión de THE BEATLES, "Here Comes The Sun", que cobró una nueva dimensión. Como si de una ceremonia descontextualizada en el tiempo y en el espacio se tratase, el frontman y los componentes de la banda en ningún momento interactuaron con el público. Tan sólo un tímido "gracias" al final de la actuación pudo entreverse. Musicalmente, aquello sonó perfecto, todo en su sitio, hecho que provocó que todos aquellos que nos habíamos congregado bajo la carpa Terrorizer nos quedáramos embobados de principio a fin. El final llegaría de la mano de su tema más conocido, "Ritual", dilapidando así el cónclave sensorial y arrebatándonos nuestra mórbida estupefacción. La perfección conceptual y musical.

   

 

ANATHEMA   8/10

 

De un tiempo a esta parte parece como si ANATHEMA se hubieran convertido en el instrumento donde Vincent Cavanagh canaliza sus frustraciones y emociones de forma unilateral, como dejando cada vez más de lado a su hermano Danny. Pensar en un show a día de hoy es pensar en Vincent en el frontal del escenario cerrando los ojos, gesticulándose y moviéndose mientras actúa y siente de la mano de su guitarra, haciendo alarde asimismo de una personalidad que borda la demencia, mostrándose realmente borde en escena con todo pipa o elemento que se le acerque o llegando a tirar los instrumentos por el suelo en ocasiones cuando algo no está funcionando como él lo habría concebido. Pocas veces lo vemos sonreír. Su último disco alberga algo más de optimismo, eso sí. Más o menos lo que describo es lo que nos encontramos en su actuación. Tal y como es habitual en ellos, se presentaron en escena de forma muy sencilla y austera y arrancaron con el crescendo continuo que es "Thin Air" para continuar con "Summernight Horizon" (posiblemente el mejor tema de su último disco, sensacional). En "A Natural Disaster", la vocalista Lee Douglas, que apareció en escena más tarde, se ocuparía de llevar el peso de la interpretación obsequiándonos con sus tonalidades más cercanas al blues. La verdad es que dejó a todo el mundo patidifuso con su perfecta voz, llegando a sostener de forma sobrehumana alguna nota al final de la canción que retumbó en todo Clisson. Menuda potencia y menudos pelos de punta que nos puso. "Deep", "A Simple Mistake" y su esperadísimo hit "Fragile Dreams" como cierre final, vendrían después. Genial concierto de rock doom y atmosférico, con el que los ingleses reafirmaron su posición y condición, haciendo alarde de la clase y la naturaleza intimista por la que ya son reconocidos. Grupos con ANATHEMA son una buena muestra de la eclecticidad y buen gusto a la hora de confeccionar el cartel del Hellfest Open Air.

   

 

MR BIG 7.5/10

 

Ver una actuación de MR BIG es como asistir a un desfile de talentos. Tener delante a Eric Martin, Billy Sheehan y Paul Gilbert, cada uno de ellos ídolos con identidad propia mundialmente reconocidos en cada una de sus facetas, es una gozada. Así pues, momento para el rock”n”roll más fresco y técnico de la mano de cortes como la gamberra "Daddy, Brother, Lover, Little Son", la alocada "American Beauty" o "Take A Walk". Fue un concierto extenso en el que la banda logró interpretar nada más y nada menos que trece temas, teniendo tiempo para el consabido solo de guitarra y de bajo, nada aburridos, de hecho muy entretenidos, especialmente el momento de duelo a muerte entre Billy y Paul.  No faltaron temas habituales de su directo como "Colorado Bulldog" o "Addicted to That Rush", que sonó en los bises, con especial lucimiento del eterno adolescente Eric Martin. Curiosamente se marcaron un par de versiones. Por un lado "Shy Boy" de TALAS y por otro "Baba O”Riley" de THE WHO, con la que sorprendentemente cerraron. No fue de sus mejores actuaciones, pero dejaron el estandarte bien alto.

   

 

JUDAS PRIEST  8/10

 

Una de las mejores actuaciones que le he podido ver a los JUDAS en los últimos años. Posiblemente en el seno de la banda se respire otro ambiente ahora con Richie Faulkner a las guitarras. Queramos o no, cuando un componente no está a gusto en una banda, o la banda no está a gusto con él, este extremo repercute en el rendimiento de la misma en escena. Eso sí, Richie hace de KK Downing hasta en las poses. Vestimenta, forma de actuar y tocar… Con la banda a punto de finiquitar su carrera, no hay lugar para exaltar nuevas personalidades, el "concepto JUDAS PRIEST" es el que es y cualquier nuevo miembro deberá adaptarse al molde. Por extraño que les parezca, no es una filosofía demasiado alejada de la de KISS.  Los ingleses nos ofrecieron un set list muy bien equilibrado, donde no faltaron los hits por todos queridos y donde también pudimos escuchar temas más extensos o con menor vocación de single que en los últimos años han venido recuperando para el directo, como la genial Victim of Changes o la cover de Fleetwood Mac "The Great Manalishi". Tuvimos la suerte de poder ver a un Rob Halford con una voz bastante notable para lo que viene siendo habitual en los últimos años, que empezó algo fría pero que alcanzó su punto de equilibrio hacia la mitad del show, llegando a recordarnos los buenos tiempos con piezas como "Nightcrawler", que sonó tremenda. De acuerdo, "Painkiller" fue un festival de puro death metal (todo guturales), pero a estas alturas no le vamos a pedir peras al olmo. A pesar de que "tan sólo" tocaron una hora y cuarto, el montaje que llevaban era de show grande, con telones correderos, pirotecnia, plataformas a diversos niveles y demás, sin faltar los elementos habituales a la cita: andares robóticos de Halford (aunque cada vez los hace menos),  la Harley en "Hell Bent For Leather" o los cambios de vestimenta del frontman, a medio camino entre el heavy metal y el BDSM más osezno. Posiblemente fue el concierto que más gente congregó de todo el festival, de hecho era difícil coger una buena posición, aunque sin llegar a los extremos de Wacken, y la banda supo cumplir con su condición de cabeza de cartel compartido, dejándonos a todos una grata impresión. El final con la animada You”ve Got Another Thing Comin´" tuvo bastante de celebración. Gran show.

   

 

THERION 7/10

 

Sin lugar a dudas el directo de THERION tocó techo con Mats Léven a las voces. Las encarnaciones en vivo que habían tenido antes de esa también gustaban mucho, aunque estaban más orientados hacia el inmovilismo clásico (con sus dos sopranos vestidas de época y barítonos de traje) y no tanto hacia el concepto de heavy metal. En la actualidad vienen a ser una versión más light en cuanto a solemnidad y enfoque clásico, pero más rabiosa y directa en cuanto a impacto se le presupone a un concierto de rock. Ni mejor ni peor, simplemente distinto. Eso sí, menos exóticos, por decirlo de algún modo. Dejando esto de lado, la banda que llevan en directo sigue siendo enorme y muy bien engrasada. Snowy Shaw aporta versatilidad, agresividad e incluso un punto cómico, mientras que en Thomas Vikström reside el componente neoclásico, limitándose las dos cantantes femeninas a cumplir su cometido, si bien se les otorga mucha más movilidad escénica que al antiguo coro. En definitiva, los THERION del directo de hoy son una banda en la que son múltiples los músicos que se acercan al frontal del escenario para erigirse en comandantes de la opereta según el momento, jugando todos y cada uno de los cantantes en los coros con gran maestría, tal y como mandan los cánones en la banda. A "The Blood of Kingu", perfecta para iniciar un show, le siguieron "Cults of the shadow" y la celebérrima "The Rise of Sodom And Gomorrah". La más reciente "Hellequin" sirvió para desplegar todo el potencial de la banda a nivel vocal y demostrar que es una canción que gana muchísimo en directo. Pensamos que el hit "To Mega Therion" sería la encargada de cerrar, pero tras ella todavía se atrevieron a interpretar la cover de ABBA "Summer Night City". Pese a no ser uno de los mejores shows de la actual formación, con un set list algo discutible y sin suficiente tiempo como para mostrar todo su potencial, la banda de Christoffen Johnson nos volvió a ofrecer unos estandartes de calidad bien altos. Que siga así por mucho tiempo

   

 

OZZY OSBOURNE   8/10

 

Pese a que el concierto del madman coincidía con unos muy apetecibles DARK TRANQUILLITY, mi elección fue la de ver al señor Ozzy. Nunca sabes cuándo un tipo como él va a tener una muerte absurda producto de su demencia, vaya, me atrevería a pronosticar que no le quedan más de diez años de vida, o sea que la ocasión de verlo con su banda por los festivales europeos la pintaban calva. Y lo bueno del asunto es que no me esperaba nada del concierto más allá de un Ozzy sin voz y deambulando perdido. Pero afortunadamente me equivoqué y me encontré con una banda que nos dio  mucho más de lo que la mayoría aventuraban: un frontman con una voz más que correcta, cantando bien los temas hasta el final del show (si bien no respetó todos los tonos, tampoco flaqueó de forma alarmante en ningún momento), un set list muy "de festival", directo al gano y centrándose en los grandes temas de BLACK SABBATH y OZZY OSBOURNE y prescindiendo totalmente de los discos más recientes de la banda, y unos músicos que, eso sí nos lo esperábamos, son de lujo, haciendo especial mención a un Gus G. que poco le tiene que envidiar a Zakk Wylde, por poner un ejemplo. Abrieron el show con "I Don”t Know" y "Suicide Sollution". Tras ellas, tres temas de los más conocidos con los cuáles engancharían a todo el público más casual que allí se encontraba: "Mr Crowley", "Bark At The Moon"  y "War Pigs"  (hasta cinco temas de BLACK SABBATH cayeron).  Me gustó especialmente el poder escuchar en directo "Shot In The Dark", mi tema predilecto del señor Ozzy. No es que la cantara especialmente bien, de hecho es un tema que requiere de estar bastante concentrado para entonar, y ese no es uno de los puntos fuertes del madman a día de hoy, pero a pesar de ello la interpretación mantuvo el feeling de la original.  Era ya demasiado tarde cuándo nos dimos cuenta de que andábamos subidos al tren de la locura ("Crazy Train"), que teníamos por compañeros de viaje a señores robustos ("Iron Man"), un catering exquisito ("Rat Salad") y que la ruta nos llevaría hasta mundos habitados por seres sobrenaturales de caprichosas costumbres  ("Fairies Wear Boots").

 

Pese a que Ozzy cantó adecuadamente, lo cual ya es motivo de celebración, no faltaron a la cita sus manierismos escénicos, gimmicks reincidentes y estereotipados como hacer ver que abandona el pie de micro y volver corriendo tras haber dado dos pasos, animar al público a dar palmas o mover sus brazos cada dos minutos, etc  Eso sí, genial el momento totalmente absurdo en el que llega a uno de los laterales del escenario andando, encontrarse un cubo de agua y tirárselo por encima (¿quién no lo haría ante esa situación?). Entre el elenco de locuras también figuró el regar con espuma con una manguera a todo aquél que se encontrara en las primeras filas. De la mano de "I Don”t Want To Change The World" (uno de los temas que mejor les quedaron) y la recurrente "Crazy Train" llegaríamos al final, que daría paso a unos bises compuestos por "Mama, I”m Coming Home" (un poco sosa) y un celebrado "Paranoid" a modo de final de fiesta indispensable. Nos dejaron muy, muy buen sabor de boca, pese al escepticismo inicial.

   

 

OPETH 8/10

  

Último concierto principal del festival y descenso muy acusado de espectadores tras el show de OZZY OSBOURNE, a los que Mikael "Eugenio" Akerfeldt agradeció su actuación como teloneros. Habrá quien le critique por su peculiar humor, pero otros no podemos sino agradecer la proliferación de figuras como la de nuestro amigo, capaces de cultivar la auto parodia y el humor negro en una escena a veces tan cerrada de mente y necesitada de ello. La intensidad de los shows de OPETH en festivales siempre ha palidecido un poco frente a su réplica en salas, lo cuál no resulta óbice para que igualmente nos brinden auténticos conciertazos. Sin embargo, quizá dio la sensación de que la banda estaba un poco más pasota de la habitual, puede que más concentrada en la inminente edición de su nuevo disco y planes de futuro. No obstante, la magia se adivina intrínseca a composiciones como "The Grand Conjuration" o una "Face of Melinda" según muchos demasiado calmada para ser interpretada a esas horas, si bien  para otros, entre los que me incluyo, la intensidad no es proporcional a nivel de distorsión, por lo cual nos pareció una elección la mar de correcta. Además, el concierto sonó de lujo, hecho que nos permitió disfrutar de nuestra pequeña ración de OPETH  en plenitud de facultades. Eso sí, el concierto se nos hizo cortísimo, al igual que el de THERION, supongo que por la naturaleza de la música y el minutaje de las composiciones. La equilibrada "The Lotus Eater", "In My Time Of Need" y "Master”s Apprentices" serían las siguientes en sonar. Mikael aprovechó para decirnos algo así como que el nuevo disco estaba a punto de salir del horno y que nos llevaríamos una sorpresa con él. No le di demasiada importancia, pero tras haber escuchado "Heritage" me acuerdo de sus palabras. "The Drapery Falls", una de las canciones más queridas de la banda, nos precipitó hacia el final del show. Muchos pensamos que sería la última, pero nos sorprendieron con "Hex Omega". Habrá quien quizá se queje del set list, pero si algo no tiene OPETH son canciones que palidezcan frente al resto, lo que comúnmente se llama relleno. Por ello nos llenó de satisfacción despedirnos de esta forma de tres días vertiginosos de música, alcohol y locura.

  

 

Para un servidor, el mejor Hellfest habido hasta la fecha a nivel de conciertos, con los grupos más eclécticos y bien escogidos y con el listón más alto en cuanto a la calidad de los shows. El año que viene volveremos a estar allí, a la espera que se medien algunas mejoras prometidas por la organización a nivel de comodidades, ubicación y servicios.

    

Texto: Penumbra (penumbra@themetalcircus.com); Fotos: www.metalchroniques.fr

Promotor:Hellfest

Asistentes:35000

Día:17/06/2011

Sala:Clisson

Ciudad:Clisson

Puntuación:8