Hoy y mañana son grandes días para los seguidores del hard rock en nuestro país. Mr. BIG vuelven a España con la gira de “Defying Gravity”, acompañados de The Answer y Faster Pussycat.

Hoy y mañana son grandes días para los seguidores del hard rock en nuestro país. Mr. BIG vuelven a España con la gira de “Defying Gravity”, acompañados de The Answer y Faster Pussycat. Un triple cartel espectacular para una banda por la que no pasan los años y cuyos discos nunca bajan el nivel. Ni siquiera la enfermedad de Parkinson que aqueja al baterista Pat Torpey ha podido con ellos: han cogido a Pat y le han puesto el apoyo de Matt Starr para sacar adelante el show sin problemas. En una época en la que las bandas se han convertido en operaciones corporativas sin humanidad, sorprende ver a un grupo de músicos que decide mantenerse unido a las duras y a las maduras. 

Hablamos con Billy Sheehan largo y tendido sobre la actualidad y el pasado de Mr. BIG unos días antes de la actuación de la banda en nuestro país. Recordad que actúan esta noche en la sala Razzmatazz de Barcelona y mañana hacen lo propio en La Riviera de Madrid. Entradas disponibles a través de éste enlace. 

¿Tiene un punto de surrealista seguir girando con Mr. BIG ante salas llenas de gente treinta años después?

“Para nada. Sabemos perfectamente como hemos llegado hasta aquí, sabemos exactamente todos los pasos que hemos dado para llegar hasta aquí. Es simple, fácil de ver y nada surrealista. El proceso ha sido totalmente lógico: iniciamos una banda, tocamos y compusimos lo mejor que pudimos y sobrevivimos varias décadas y géneros musicales. Tiene todo el sentido del mundo para mi”.

Pat Torpey sigue siendo un miembro de pleno derecho de Mr. BIG aunque la enfermedad de Parkinson haya modificado su capacidad motriz. Acostumbrados a los comportamientos inhumanos de muchas bandas con sus propios miembros ¿qué mensaje queréis transmitir con esto?

“Pat está muy bien, está muy entero y de hecho, acabo de darle los buenos días, que está en la habitación de al lado del hotel. En Estados Unidos tenemos a los Navy Seals, que es una unidad de combate. El modelo de los Navy Seals es que no queda ningún hombre atrás. Tomamos esa idea de ellos. Para nosotros Mr. BIG es Pat, Paul, Eric y yo. Es lo que somos. Somos quienes llegamos hasta aquí juntos. Si uno de nosotros no puede, como Pat, se busca una solución”.

“No quiero tocar con Mr. BIG si no es con todos los miembros originales. Hay demasiadas bandas hoy en día de las que lo único que queda es el logotipo. No quedan miembros originales. En ocasiones entiendo que es lo que hay que hacer para seguir adelante, que hay que sustituir miembros y tomar decisiones duras, pero para mi… Como fan, yo quiero ver a George, Paul, John y Ringo. Quiero ver a Michael Anthony, David Lee Roth, Eddie y Alex Van Halen. Sin la banda original, no suena igual. Esta es nuestra posición. Si un miembro original no puede estar en Mr. BIG lo dejaremos”.

“Los ánimos de Pat están muy altos. Sabe la batalla en la que está peleando y sabe lo que tiene por delante. Trabaja contra los retos que se le presentan y es la mejor terapia del mundo. Cuando tienes que subir al escenario, tienes que subir al escenario y luchas contra lo que haga falta.”

“Cuando yo estoy en el escenario, no siento dolor. Da igual que esté enfermo, que esté cansado, que me haya cortado o que esté sangrando. No sientes nada de eso cuando estás en el escenario. Para Pat es genial despertarse cada día y saber que tiene que subir a un escenario. La otra opción era quedarse en casa y prefiero verle pelear sobre un escenario que sentado en su casa”.

“Está haciendo un gran trabajo y siendo una inspiración para mucha gente en todo el mundo. Hay gente que tiene no solo Parkinson, sino otras afecciones y el ejemplo de Pat muestra que puedes luchar contra ello, que esas afecciones no tienen porque hacerte pequeño ni limitar tu vida. No eres menos. Las opciones son pelear contra ello o rendirte y Pat ha decidido pelear. Es una enorme inspiración para cientos, para miles de personas. No dejan de enviarle e-mails agradeciéndole su ejemplo y son muy conmovedores”.

“Yo tengo un par de amigos en mi ciudad, en Buffalo, que tienen Parkinson. Ambos me han escrito y me han dicho que es tremendo ver a Pat en el escenario. Uno de ellos me ha dicho que va a intentar volver a tocar la guitarra. Si lo que hace Pat sirve para que otras personas luchen contra sus afecciones de salud, adelante”.

Volviendo al tema de las bandas sin miembros originales: ¿crees que el público del classic rock y el heavy metal está dispuesto a aceptar cualquier mutación con tal de seguir viendo a las ‘bandas clásicas’?

“No estoy muy seguro. Si una banda quiere cambiar de miembros o quiere seguir tocando sin ningún tipo de miembro original mientras uno de esos antiguos miembros administra la actividad… bien por ellos. Lo veo bien. Si tienen que hacerlo, que lo hagan. No es nuestro estilo y no es lo que queremos hacer. En esta banda somos de una determinada manera, tenemos unas relaciones personales determinadas y hacemos las cosas así. Si tenemos que salir de gira sin miembros originales o con solo uno, mejor no hacerlo. Si alguien quiere hacerlo y el público le sigue mostrando su apoyo, mucho mejor para ellos”.

En Mr. BIG todos hacéis otras actividades, todos tenéis otros proyectos. ¿Crees que parte del secreto para que las composiciones de Mr. BIG sigan manteniéndose frescas y atractivas?

“Para mi, cuando hago otros proyectos, recibo nueva inspiración, nuevas ideas y nuevas maneras de ver las cosas. En los Winery Dogs hicimos dos discos y giras, lo dejamos una temporada para hacer otras cosas, y al volver todos tendremos mejores ideas. Es una manera muy sana de funcionar. Todos hacemos nuestras otras historias, incluso Matt, nuestro batería de directo actual junto a Pat Torpey. Eso te hace ensanchar tus horizontes musicales y mantenerte solvente como compositor”.

“Para la grabación de ‘Defying Gravity’ llegamos al estudio repletos de ideas y durante seis días hicimos el disco. Todo era excitante porque teníamos muchas ideas y es como cuando una banda se junta para grabar por primera vez. Se suele decir que el primer disco de una banda es el más inspirado porque han tenido toda su vida para prepararlo, mientras que para el segundo solo suelen tener un año o un año y pico.”

¿Qué estilo dentro de Mr. BIG te gusta más? ¿El estilo hímnico de canciones como ‘1992’ o el estilo más intrincado y complejo de temas como “Mean to Me”?

“No tengo una preferencia, realmente. Si una canción es buena, es buena. Si es compleja rítmica o instrumentalmente no me supone ninguna diferencia. Hago lo que la música pide. A veces las canciones son más rápidas, a veces son más lentas, a veces más truculentas y a veces más simples. Lo que más me gusta, relamente, es mirar desde el escenario y ver a miles de personas sonriendo y disfrutando de lo que hacemos. Esa es mi principal ocupación: entretener y que la gente se olvide de sus problemas. Si la canción es más compleja o menos, me importa muy poco”.

Cuando Mr. BIG aparecieron en la industria, había presupuestos infinitos, las bandas tenían grandes recursos y se empleaba mucho dinero en marketing. Una situación muy distinta a la de ahora. ¿Es mejor la libertad de acción que tenéis en este punto de vuestra carrera o los recursos de los que disponíais en aquel momento?

“Me gusta que el negocio, hoy en día, esté basado más que nunca en tocar en directo. Esa es la parte por la que me metí en esto, por tocar en directo. Además, es la razón por la que la música empezó, porque se tocaba en vivo. No había una industria del disco ni de la música grabada cuando todo esto empezó, eso vino después. En los años 30 y 40 comenzó a grabarse música y eso cambió la naturaleza de la música. En directo, la música es real. Claro que puedes falsear muchas cosas en directo con la tecnología actual, pero nosotros no lo hacemos. Anoche tocamos en Estocolmo y algunos amigos vinieron a vernos, amigos de otras bandas. Se miraban unos a otros y decían ‘¿están grabados los coros?’ (risas). Nosotros no llevamos ninguna grabación, no llevamos ninguna pista de apoyo. Nuestras voces y nuestras armonías es lo que escuchas en directo. Las grandes bandas de antes tocaban sin pistas de apoyo. Crosby, Stills & Nash, Grand Funk Railroad…todos cantaban, cantaban con sus propias voces.”

“Prefiero un negocio de la música mucho más basado en la realidad, en el directo, como el que hay ahora. A Mr. BIG le va muy bien. Acabamos de hacer una serie de conciertos con entradas agotadas en Japón, en Sudamérica todo ha sido una locura, en Europa esta yendo muy bien, los de Estados Unidos han sido muy grandes también…y además traemos un cartel muy atractivo con The Answer y Faster Pussycat, que son buenos amigos nuestros. No podemos quejarnos. Nos va todo muy bien. No necesito un presupuesto de grabación de un millón de dólares. Puedo grabar un disco por prácticamente nada. Los he hecho. No necesito que una discográfica venga a fiscalizar lo que hago o a decirme lo que es un hit. Yo se lo que es un hit. Lo sabes cuando escuchas una canción. Si se convierte un hit o no depende de la gente, pero hacerlos depende de mi. No necesito que una discográfica me diga nada, excepto que les ayude a hacer marketing con el disco” (risas).

“En la letra de ‘1992’ decimos que ‘la discográfica nos dijo ‘gracias tíos’ / y nos puso en el cubo de la basura’. Y fue así, exactamente así. La discográfica odiaba ‘To Be With You’, odiaban el disco ‘Lean Into It’ al completo. No querían editarlo. Así de terrible pensaban que era. Por suerte teníamos a un gran manager que se ocupaba de nuestros directos, a un tío duro, a Herbie Herbert, quien ha trabajado con Journey y que llevaba los amplis de Carlos Santana cuando empezó en esto. Es un tío muy poderoso. El le dijo a la discográfica que debía editar ese disco o tendrían problemas. La discográfica lucho contra su propio disco lo que no puedes ni llegar a imaginar. Lo boicoteaban, lo odiaban. No cooperaban con nosotros. Entonces, ‘To Be With You’ llego a lo más alto de las listas, pese al boicot de la compañía. Cada semana llamaban a emisoras de radio pidiendo que no añadiesen esa canción a sus programaciones, que pusieran el nuevo disco de Phil Collins. Al final, las emisoras de radio ponían ‘To Be With You’ porque la gente se la pedía. Por eso la letra de ‘1992’ dice ‘pero la buena gente escuchó / y nos ayudó a vencer / yo fui número uno en 1992’. A la gente le gustó lo que escuchó y respondió de manera acorde.”

“En ese sentido te puedo decir que estoy encantado de que las discográficas sigan haciendo su trabajo pero que no estén tan involucradas en la tarea artística en sí, sino en vender los discos, que es su verdadero trabajo. Nosotros somos los encargados de componer, grabar y tocar y ese es nuestro trabajo”.

¿Es más difícil lograr un hit hoy en día? El déficit de atención de la gente es realmente corto. 

“Podría ser. La gente no es una parte tan importante de la vida de la gente como hace unos años. Cuando yo iba al instituto, te definías por el tipo de bandas que escuchabas. Hoy en día eso no es así. O eras de los Beatles o eras de los Stones. A partir de ahí, se sabía que tipo de persona eras. Pero el paso del tiempo es divertido y hoy en día veo como la música vuelve a cobrar mucha más importancia. Cada vez veo a más chicos con una guitarra a la salida de los institutos, al menos en Los Ángeles. Hacía mucho tiempo que no veía eso. El otro día vi a dos, antes vi a cinco o seis… los chavales de instituto están volviendo a querer tocar música. Quizá es una ilusión por mi parte, pero tenga esa impresión. La música es la mayor expresión artística y así lo han expresado numerosos filósofos a lo largo de los años. Espero que vuelva a recuperar su importancia en las vidas de la gente.”

Hablé recientemente con Steve Vai sobre esto: ¿qué hay sobre una posible reunión de David Lee Roth con la formación con la que grabó ‘Eat ‘Em and Smile’?

“No hay nada, que yo sepa. Depende de Dave. Si el quiere, Steve, Greg y yo estamos listos. Todos queremos mucho a Dave y nos lo pasamos muy bien con él aquella noche en la que ibamos a hacer el show que no se pudo hacer por los problemas de aforo del club en el que estábamos. Hemos hablado de hacer algo y espero que podamos hacerlo en algún momento. Aquella época fue un gran momento de nuestras vidas pero no tenemos ningún plan definido a día de hoy. Todo depende de Dave. Lo que si es cierto es que todos mantenemos la amistad y seguimos siendo amigos”.

Sergi Ramos