Gracias por todo, Sam.
Cuando un amigo me dijo que tenía “lo mismo que el Ezquerro” tuve unos días realmente duros e intercambiamos mensajes. Me alegré al verte en fotos asistiendo a un concierto hace poco y dando señales de que seguías dando guerra y peleando. Mil gracias por haber estado con nosotros y por tus descubrimientos de grupos y por tus lecciones sobre la vida.
