Saltar al contenido

muse

Live at Rome Olympic Stadium

En lo que a poderío audiovisual se refiere, el directo va sobrado desde el primer segundo. El juego de la pantalla dividida y el blanco y negro del comienzo se extiende después a varios puntos del show. Los cambios de plano, aunque constantes, no son bruscos. Las tomas generales de todo el estadio ponen la carne de gallina