Adios a la mística
Seguir a una banda de música, desde la perspectiva de fan, tiene tanto de culto como profesar fe en una religión determinada. Las religiones son incontestables, dogmas de fe, y nunca hay manera de conocer la realidad. Tan solo interpretaciones de la misma. ¿Qué pasaría si Jesucristo comenzase mañana a dar la murga por Twitter explicando que en el fondo lo de la Resurrección fue porque había pillado un colocón de mil demonios tres días antes?
