Veinte minutos
Corría este verano, cuando el responsable de promoción de un potente sello discográfico se encontraba absolutamente encendido, fuera de sí. “On fire”, que se suele decir. Tenía disponibles para entrevistas en un sábado de agosto a dos o tres bandas. Por la tarde. Estaban en Europa y había que aprovechar que se organizaban actividades de prensa.
