Todos tenemos un amigo al que le gusta el prog, uno de los subgéneros más difíciles de acceder y que sin embargo tiene uno de los núcleos de fans más fieles que existen. Música para músicos suele decirse, cuando en realidad entrar en un mundo tan variopinto y grandilocuente es mucho más fácil de lo que parece, y es que amigo, puede que te guste el prog y no lo sepas.

La estructura del artículo será el siguiente. He elegido cuatro bandas muy conocidas en la comunidad metalera, y que aunque no podrían ser definidas como progresivas, comparten muchos de los elementos característicos de las bandas que sí que lo son, recomendándote luego un grupo de prog que encaje con su sonido. No nos vamos a engañar, es posible que algunas recomendaciones fallen más que un escrutinio del C.I.S., pero como siempre, la música es primero una valoración subjetiva que no puede encasillarse en una fórmula, pero considero que dándole una oportunidad a estas recomendaciones, no solo le estás abriendo las puertas a grupos nuevos, sino a un género entero.

Queen

Empezamos con la que quizás sea la banda más “mainstream de la lista”, y es que Queen siempre ha sido un ejemplo en lo que se refiere a las incursiones del rock en la cultura popular, y gracias al éxito de la película Bohemian Rhapsody, los ingleses están más de moda ahora que en los últimos 40 años. La magia del cuarteto inglés es que su música parece trascender a cualquier género, y da igual que preguntes a un blacker con una camiseta de Burzum o a una veinteañera que se va a bailar reggeaton a Pacha: te dirán que les encanta Queen.

Sin embargo, si nos ponemos a indagar los primeros trabajos de la banda, nos encontramos a un grupo de rock muy experimental y con músicos muy talentosos, tal y como es de ver en trabajos tan inventivos como el ‘Queen II’ o el celebradísimo a ‘Night at the Opera’. De hecho, si nos quitamos las gafas del esnobismo y analizamos un hit como “Bohemian Rhapsody” de forma estricta, es un himno bastante improbable, con una estructura muy poco ordinaria y con elementos que beben de influencias tan variopintas como la ópera y la música barroca. No es difícil adivinar porqué temas como “Highway to Hell” o “Enter Sandman” se volvieron himnos universales, pero el experimento de Freddie Mercury es digno de estudio.

Por ello, si eres un auténtico fan de Queen, de los que disfruta de “I Want it All” o “Antoher One Bites the Dust” como el que más pero que añora la experimentación y la pomposidad de temas poco conocidos como “The March of the Black Queen” o “The Seven Seas of Rhye”, mi consejo es que le des una oportunidad a las bandas de rock progresivo de las que Queen fue contemporánea.

Una recomendación más concreta sería Genesis, ya que como ellos vivieron una evolución a un mercado más comercial de la mano de Phil Collins, que, como el propio Mercury, arrastró a toda la agrupación a un sonido más pop y radio friendly con el solo peso de su personalidad. Con Collins tienen trabajos eminentemente progresivos, destacando el ‘A Trick of the Tail” de 1976, con temas como “Dance on a Volcano” o “Entangled”, pese a que es bien conocido que la época prog de Genesis es con Peter Gabriel al frente y Collins tras los platillos, con el que se crearon pilares del género como ‘Foxtrot’ o ‘Selling England by the Pound’, con temas que tienen esa vibra de los Queen de los primeros años como son “Dancing With the Moonlit Knight” o “Watcher of the Skies”.

Iron Maiden

Todo fan de la doncella conoce la predilección que siente Steve Harris por las bandas de rock progresivo de los ’70, como es de ver en la tendencia que tienen los británicos por componer canciones largas y épicas y en forjar riffs endiabladamente complejos, así como la costumbre del grupo por sacar álbumes temáticos como el grandilocuente ‘Seventh Son of a Seven Son’.

Hay muchos detractores de la banda que afirman que Maiden comenzó como un grupo de metal con influencias prog para terminar siendo un grupo de prog con influencias metaleras, señalando que trabajos como ‘The Book of Souls’ tienen solo una canción por debajo de los 6 minutos e incluyen un mastodonte de proporciones operísticas y con piano de la talla de “Empire of the Clouds”.

Si uno estudia los primeros trabajos de los londinenses, siempre encuentra “la canción larga y épica”, siendo “Phantom of the Opera”, “Hallowed Be Thy Name” o la celebrada “The Rime of the Ancient Mariner” algunas de las más queridas por los fans, mientras que la época conocida coloquialmente como los Maiden del 2000, con 3 guitarras y un enfoque más progresivo, nos ha dejado trabajos como ‘Brave New World’ o ‘A Matter of Life and Death’, en que cualquier canción podría incluirse en la categoría que antes ocupaba un solo tema por trabajo.

Así pues, si te gusta Iron Maiden en su integridad, desde el sonido punki y aún así misterioso de temas como “Strange World” hasta los arreglos más endiablados y épicos de sus trabajos más recientes, considero que te gusta un tipo de prog muy concreto, de ese que es más pesado y veloz que el rock setentero pero que se aleja de los sonidos más extremos que marcaron actos progresivos más contemporáneos.

Por ello mi recomendación más concreta sería Queensrÿche, que por ser americanos le dieron un giro al sonido de la NWOBH al que pertenecía Iron Maiden, pero sin seguir los derroteros del incipiente thrash. El magnus opus temático que es ‘Operation: Mindcrime’ o un ‘Empire’ que a primera vista puede parecer un disco de glam, harán las delicias de cualquier fan de la doncella, no solo porqué Geoff Tate tenga un registro similar al de Dickinson, sino porqué cogen la fórmula melódica patentada por Steve Harris y le dan una vuelta de tuerca tanto a nivel musical como lírico, y es que no en vano eran conocidos como la “thinking man band”, o la banda del hombre pensante, como se puede apreciar en temas como “I Remember Now”, “The Thin Line” o incluso en hits comerciales como “I Don’t Believe in Love”o “Queen of the Reich”.

Led Zeppelin

Si algo ha caracterizado siempre a Led Zeppelin ha sido la mística con la que se rodeaban sus miembros durante sus primeros años, antes de que llenaran estadios y de que se convirtieran en celebridades. Su música siempre ha tenido un lado esotérico y ambiental heredado del rock psicodélico de los sesenta, y es innegable que influenciaron a casi todas las bandas de rock progresivo que vinieron después.

Curiosamente, a “Stairway to Heaven” le pasa algo muy similar a “Bohemian Rhapsody” y es que es un himno muy poco ordinario: lleno de elementos folks que los alejan del rock tradicional y con nada menos que ocho minutos de duración, y de hecho hay quienes afirman que son una de las bandas más experimentales en haber alcanzado el estrellato.

Si bien a todo el mundo le gustan los Led Zepellin del I al IV, con temas de por sí misteriosos y ambientales como “The Battle of Evermore” u otro hit como “Kashmir”, si eres de los fans que valora un disco ignorado como es ‘Houses of the Holy’, es muy probable que debas darle una oportunidad al prog. “No Quarter” es un tema que mezcla una miríada de estilos de una forma sorprendentemente satisfactoria, y “The Rain Song” incluye a un mellotrón, el instrumento que fue uno de los signos distintivos del rock progresivo de los años ’70.

Por lo tanto, si te gusta el lado místico de Led Zeppelin, con sus secciones ambientales, su aproximación fantástica y misteriosa a las canciones o simplemente adoras el registro vocal de Robert Plant, la banda de prog que te recomiendo es Rush. El propio Gene Simmons los definió como la versión canadiense del cuarteto de Londres, principalmente por sus dos primeros trabajos, aún muy ceñidos al rock más clásico, aunque luego cogieron estas influencias y las elevaron a la décima potencia de la mano del virtuosismo musical de sus tres miembros y de su falta de reparos a la hora de construir épicas canciones de muchas partes.

Mi recomendación iría más orientada a álbumes eminentemente progresivos como ‘2112’ o ‘Hemispheres’, pese a que el ‘Permanent Waves’ posee un largo catálogo de temas bastante más accesibles sin dejar de lado el ADN del prog rock, como es de ver en canciones como “The Spirit of Radio” o “Freewill”. Los canadienses pecaron de imbuirse de ese sonido popero y electrónico tan popular en los 80, aunque eso no les impidió sacar sus canciones más reconocidas, como “Tom Sawyer”, “Subdivisions” o “Limelight”, que aunque suenen distintas, siguen siendo capaces de hacer las delicias de cualquier buen fan de Led Zeppelin.

Blind Guardian

Uno de los chascarrillos más comunes entre los fans de los germanos canta algo así como: “A mí me gustaban Blind Guardian hasta el ‘Night at the Opera’, antes de que se les fuera la olla y comenzaran a hacer bandas sonoras”. Si bien es cierto que los primeros dos trabajos de los bardos tenían aún ese sonido guarro y thrasher heredado de la escena speed metalera de la Alemania de los ’80, de ahí en adelante su sonido no dejo de evolucionar hasta lo que ellos mismo han llegado a calificar como heavy metal progresivo y sinfónico.

Seamos razonables; si tu disco favorito de Blind Guardian es el ‘Battalions of Fear’, probablemente disfrutes más de un petardo thrash como ‘Agent Orange’ que del ‘Nightfall in Middle Earth’, que representa la consolidación del sonido por el que todo el mundo conoce a la banda. Más allá de la ya mencionado ‘A Night at the Opera’, trabajos más recientes como ‘At the Edge of Time’ o ‘Beyond the Red Mirror’ incluyen piezas muy largas, con muchas capas de instrumentación, letras dignas de un Pullitzer y una composición cada vez más orquestal que ha desembocado en un disco sin instumentos de metal como es el ‘Twilight Orchestra’.

Así pues, si Blind Guardian te sedujo con el ‘Imaginations from the Other Side’ y con piezas épicas como “And Then There Was Silence” o “Wheel of Time”, creo que la banda más indicada para ti es Symphony X. Los americanos siempre han sido una banda bastarda que ha bebido tanto de ese power metal made in America más duro y directo como de la fructífera escena progresiva de los ’90 capitaneada por bandas como Dream Theater o Fates Warning. Discos temáticos como ‘The Odyssey” tienen ese sonido tan eminentemente Blind Guardian, así como ese elemento fantástico en las letras, aunque para iniciarse en el grupo tal vez sean mejores cortes como “Set the World on Fire (The Lie of Lies)” o “Serpent’s Kiss”, que capturan la esencia del grupo y harán las delicias de cualquier fan de los bardos.

Y estas son algunas bandas bastante conocidas que tienen más en común con el prog de lo que podías pensar. Me he dejado a varias en el tintero, pero si os ha gustado el artículo siempre puedo hacer una continuación, como si de una gran canción multiparte de prog se tratara.

Marc Fernández