Portazo en Forbidden. El batería Chris Kontos ha anunciado que deja la banda de thrash de la Bahía de San Francisco con efecto inmediato, tras tres años en la formación, y no lo ha hecho precisamente en buenos términos.
En un comunicado en sus redes, Kontos apunta a problemas de dinero: habla de falta de transparencia en las cuentas y de decisiones de negocio con las que no estaba de acuerdo o de las que se enteró cuando ya estaban tomadas. «Estos problemas se han vuelto irreconciliables», escribe. «He decidido que ya no puedo seguir formando parte de la banda». Pide respeto a su intimidad y avisa de que no hará más declaraciones.
La respuesta de la banda
El resto de Forbidden ha contestado con un mensaje breve en el que le desean lo mejor y aseguran que se enteraron de su salida por su publicación en redes. «No le deseamos más que felicidad», dicen.
Una salida que se veía venir
Kontos, conocido sobre todo por ser el primer batería de Machine Head, con el que grabó Burn My Eyes (1994), formaba parte de la formación renovada de Forbidden que se presentó en 2023. Pero en septiembre ya se anunció que ni él ni el bajista Matt Camacho tocarían en la gira estadounidense de otoño «por motivos personales». Avery Thurman y Eli Lucas los están sustituyendo en el «Chaos By Design» Tour con Heathen y Void, que acaba el 22 de noviembre en Los Ángeles.
La salida llega en un momento importante para la banda, que el 23 de octubre publicó Forbidden, su primer disco en más de quince años, después de presentar en 2025 «Divided By Zero», su primer tema nuevo en década y media.

