- Fecha
- 6 de octubre de 2005
Hasta este pueblo cercano a Tarragona de nombre La Selva del Camp tuvimos que desplazarnos en esta ocasión para poder disfrutar del Blitzkrieg 3, gira que aúna a nada menos que a los polacos VADER, a los griegos ROTTING CHRIST, a los franceses ANOREXIA NERVOSA y a los también polacos LOST SOUL (no confundir con los suecos LOST SOULS) bajo sus faldas. Razones de sobras creo yo para darte el paseíto desde Barcelona aunque luego tengas que quedarte tirado en la calle llorando lejos de tu mamá un día entre semana y sin saber cómo volver a casa. Porque somos unos chicos duros. Además, me consta que allí dentro nos encontramos gente tanto de Barcelona como de Tarragona y Castellón, registrando la sala finalmente una entrada bastante buena.
La organización se había preocupado muy adecuadamente de todos los detalles fundamentales, hecho a todas luces destacable. Si bien la sala prevista en un principio era la más reducida sala Golfus, en plena ciudad de Tarragona, finalmente la sala Torn de Nit sería la elegida para acoger el evento acondicionándola para tal efecto. Y aunque muchos teníamos la duda de cómo sonaría tal avalancha de decibelios y notas básicamente con los altavoces propios de una discoteca haciendo las veces de PA lo cierto es que el resultado fue notable, además de que el buen sonido vino acompañado durante toda la actuación con buenos efectos de luminotecnia tales como lásers y flashes que enfatizaban los momentos más cañeros. Como punto desfavorable, por otra parte, cabria mencionar la escasa altura del escenario, que hacía difícil seguir con comodidad lo que allí acontecía a no ser que uno se encontrara en las primeras filas.
LOST SOUL abrieron la velada con su death metal de temática satanista y su buen quehacer sobre las tablas, con un frontman muy por la labor y haciendo gala de su base rítmica extremadamente consistente. Si bien es cierto que la originalidad que le encuentro a estos polacos es totalmente nula dudo mucho que alguno de los asistentes al evento pusiera en tela de juicio la validez de su propuesta, técnica y precisa. Tuvieron el peor sonido de la noche, demasiado cargado, por lo cual sus riffs se perdían en demasía entre la maraña sónica, pero a pesar de ello el público no pareció ahuyentarse y no fueron pocos los ojos que siguieron con atención las evoluciones del cuarteto. Cayeron temas de su última edición “Chaostream” sin olvidarse tampoco de sus dos obras anteriores y del espacio en el set que reservaron para ejecutar una interesante versión de MORBID ANGEL, “Rapture”, corroborando asimismo que tal y como pudimos comprobar a raíz del material que interpretaron, la banda de Florida es una de sus mayores influencias.
Con ANOREXIA NERVOSA ya cambió la cosa. Éramos muchos los que ansiábamos verlos tanto a ellos como a ROTTING CHRIST, dos agrupaciones interesantísimas que no se prodigan demasiado por nuestras tierras, por lo cual el menú se presentaba apetitoso. Con una puesta en escena ciertamente eficiente, arremetieron con temazos de la talla de “The Shining”, “Sister September” o “Mother Anorexia” que hicieron subir considerablemente la adrenalina de un público que comenzó a liar un buen moshpit que se repetiría ya en todas las actuaciones, canalizado sobretodo por cuatro individuos más pasados de vueltas de lo normal. La banda apareció en escena con sus galas más características, camisetas de rejilla, cuero, látex y demás parafernalia, pero a diferencia de lo que sucede con bandas de similar imagen (léase CRADLE OF FILTH o WYKKED WYTCH) Mr Reidmarr y compañía nos ofrecieron una buena ración de caña sin concesiones, pues su black metal sinfónico repleto de blast beats resultó altamente efectivo y se erigió revulsivo para todos aquellos que todavía no se habían puesto las pilas. La banda, por su parte, mostró una actitud positiva y aprovechó en la medida posible las pequeñas dimensiones del escenario para descargar su furia con riffs como los de “Worship Manifesto”. A pesar de que el show rayó a gran altura me hubiera vuelto loco poder escuchar en directo la increíble “Antiferno”, pero finalmente no cayó esa breva. El más que aceptable sonido (a pesar de que el guitarrista Stefan había asegurado a más de uno durante las pruebas de sonido que la acústica no era de su agrado) permitió que las orquestaciones fueran lo suficientemente audibles como para que la actuación cobrara la dimensión adecuada, de hecho el inestimable apoyo de los teclados hizo que en algún que otro momento nos acordáramos de EMPEROR, siempre salvando las distancias. Acertadísimo ración de black metal sinfónico la que se marcaron los franceses.
Las bandas compartían backline, por lo cual no tuvimos que esperar demasiado a que ROTTING CHRIST aparecieran en escena. Aunque he escuchado un poco de todo sobre el poco gancho de la actuación en directo me gustaría aclarar algunos extremos; dudo mucho que el show que la banda nos ofreció decepcionara a algún seguidor de la música que practican, ya que a un servidor el concierto le pareció perfecto. ¿Cansinos, repetitivos, aburridos? Señores, el black metal que ROTTING CHRIST practican posee unas particularidades bastante singulares, que llegan a conformar una propuesta en cierto modo bastante lejana a la que profesa el metal extremo practicado al norte de Europa. Esto es, black metal griego, con todo lo que ello implica. No busquen murallas de brutalidad ni blast beats imparables. Quizá el hecho de que no tuvieran mucho que ver con el death metal polaco de los cabezas de cartel motivó en algunas personas no familiarizadas con el sonido de grupo estas opiniones negativas, aunque lo cierto es que el ambiente y la reacción que yo vi durante la actuación de los helenos fue bastante positiva, con pogo en las primeras filas y algún que otro señor volando por los aires. Sakis nos demostró que, si bien el pelo que puebla su cabeza está desapareciendo con el paso del tiempo, a sus habilidades a la guitarra les sucede lo contrario, pues menudos solos se marcó el hombre (si bien no demasiado técnicos, grandes deudores del buen gusto). Desde su puesto de frontman supo moverse con soltura, escupirnos sus consignas en forma de letras y capitanear un barco tripulado por unos músicos que permanecieron en un plano más secundario en cuanto a protagonismo, que no en cuanto a eficiencia.
Como novedad teníamos a un recién incorporado para el directo George Bokos, guitarrista de los también griegos NIGHTFALL, que substituye de momento al exiliado Costas y que pudo demostrar su valía en directo junto a Andreas, Themis y el ya citado Sakis. La banda, que recientemente ha fichado por Season of Mist, continúa considerando los conciertos de este Blitzkrieg 3 como parte de su gira de presentación de “Sanctus Diavolos”, ya que cayeron no pocos temas de dicho redondo a pesar de haber sido editado ya hace algún tiempo. Un disco algo criticado, a pesar de que a un servidor llegó a convencerle con el paso del tiempo. Por lo tanto, ya pueden imaginarse ustedes una retahíla de temas en los que las tres etapas de la banda se ven en mayor o menor medidas diferenciadas, habiendo tiempo para las partes rápidas de “Visions of a Blind Order”, la contención de “Thy Wings, Thy Horns, Thy Sin” o los coros y los devaneos góticos de la tranquila “Sanctus Diavolos”, no sin ello olvidar unos pocos clásicos que fueron los que revolucionaron más a la concurrencia, entre los que podríamos destacar “Non Serviam” o “The sign of Evil Existence”. “Under The Name of the Legion” e “In Nomine Sathana” fueron otros de los temas que sonaron esa noche, acabando de contentar a los que sí supieron disfrutar de su música y culminando así el buen show que nos brindaron los helenos. Como nota curiosa, durante la actuación la organización tuvo que emplearse a fondo para evitar que un señor enorme y con unas cervezas de más subiera al escenario con la excusa de querer abrazar a los músicos mientras estaban tocando. De hecho, en el concierto de ANOREXIA NERVOSA consiguió agarrar el brazo al guitarrista y por poco provoca que la canción que en aquél momento se estaba interpretando se fuera a pique.
Llegó el turno finalmente para los cabezas de cartel VADER, que si bien tienden mucho más a dejarse caer por las salas españolas que los grupos precedentes, a los fans parece no importarles ya que no fueron pocos los deathers de pro que decidieron recorrerse unos cuantos quilómetros para verlos de nuevo, a sabiendas de que estos polacos no decepcionan en directo. “The Art of War” era el EP en teoría motivo de presentación, aunque en aquél momento aún no había sido editado. Sin embargo, el set comenzó de manera arrolladora con dos piezas de dicho EP: “This is the War” y “Lead Us!!!”, en las cuales ya quedó claro que, ni cortos ni perezosos, salían a comerse el escenario, secundados por un sonido que al menos desde donde un servidor se encontraba fue notable y con el apoyo incondicional de un público revolucionado y dispuesto a dejarse llevar. Tras la añeja “Sothis”, del “De Profundis” (álbum del que también caerían más adelante “The Blood of Kingu” y “Silemt Empire”), llegaría el turno para dos cortes del magnífico “Litany”: por una parte la breve “The One Made of Dreams”, en la que el batería Daray se dejó los brazos como si le fuera la vida en ello, y seguidamente “Xeper”, que con su ritmo contundente y pesado hizo menear la cabeza hasta a las camareras de la barra. A estas alturas el público ya se encontraba enajenado y practicando el stage diving a su libre albedrío, con tal mala fortuna que uno de los improvisados kamikazes fue a parar encima del monitor de Peter ocasionando daños irreparables en ese momento. Todavía recuerdo la cara que puso el asistente de escenario cuando salió en medio del tema a ver que sucedía y levantó lentamente el cable arrancado de cuajo. Tal incidencia solo se podría haber solventado con una soldadura de urgencia, inviable en aquél momento, por lo cual el guitarrista y voceras tuvo que apañárselas sin escucharse durante la mayor parte del show por su monitor, hecho que revaloriza si cabe aún más la gesta en forma de concierto que se marcaron. A partir de ese momento y ante el aviso del técnico de la banda se intentó controlar un poco más a los seguidores que aparecían flotando por los aires, a pesar de que la ausencia de vallas de seguridad hacía difícil la tarea.
Como si una lluvia de monolitos de cemento se tratara, y con previo anuncio de Peter, cayeron “Out of the Deep” y “Dark transmission”, sin lugar a dudas los dos cortes más alucinantes de su “The Beast”. Sobretodo con la primera, tuvimos la oportunidad de volver a comprobar cómo clavan esta gente las canciones, cambios de tempo incluidos, técnica sobre las tablas en las que también se erige como principal hacedor el guitarrista Mauser, que en los temas más rápidos vuela sobre el mástil con una precisión quirúrgica para clavar toda lluvia de riffeados que se precie.
Entre tema a tema Peter tuvo algo de tiempo para hacer algún que otro gorgorito en nuestro idioma (“espaniooolll!!” gritaba), así cómo pararse a comentar la jugada con sus compañeros, desconozco si en lo referente al sonido o respecto al set list. “Choices”, fue posiblemente uno de los temas más celebrados de la noche, mientras que composiciones ineludibles como “Epitah” y “Cold Demons” precipitaron el show hacia su recta final..
La velada finalizó con una extraña versión del “Raining Blood” de SLAYER, pasada por un filtro vaderiano que igualmente agradó una concurrencia rápidamente acelerada por la inconfundible melodía inicial.
La banda no solo se encuentra en un estado de forma fenomenal, sino que parece haber superado valientemente la pérdida del recientemente fallecido Doc, uno de los mejores baterías que ha parido la escena europea y del que Daray demostró ser un más que digno substituto. Geniales, por algo son los padres del death metal polaco.
Un bolo ciertamente alucinante que cerró una noche para no olvidar, en la que todos los grupos estuvieron fenomenales y consiguieron hacer realidad una de las veladas más perfectas a nivel musical que muchos hemos tenido el placer de degustar. Desde aquí felicitar la labor de la gente de Stigia, que trabajó con ahínco para que todo saliera lo mejor posible y que consiguieron que el Blitzkrieg 3 se desarrollara con las suficientes garantías como para que disfrutáramos tal y como es debido de un cartel de tal magnitud.
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Fotos: Penumbra












































