- Fecha
- 30 de julio de 2006
WITHIN TEMPTATION
A continuación llegaba la hora de presenciar al grupo más accesible del cartel, o al menos así lo han dictaminado los mass media musicales de este país, convirtiendo a la banda de Sharon (a la que muchos ya seguíamos de antemano) en un pequeño fenómeno mediático a partir de un par de hit singles. En pequeños detalles podía atisbarse este extremo, como por ejemplo en que esta fue la única actuación del Metalway 2006 que fue seguida de forma masiva desde los balcones de las casas colindantes al recinto del festival. Vaya, que los vecinos no se perdieron detalle e incluso alguno se puso a bailar con “Stand My Ground”. Por lo demás, he de reiterarme en lo comentado ya sobre WITHIN TEMPTATION en otras ocasiones: la banda en directo siempre da el do de pecho y Sharon Den Adel se rebela como una cantante formidable que patea sin piedad a más de una diva encumbrada a la ligera dentro de lo que viene a ser el tejemaneje más estrictamente metálico.
Las ya clásicas estatuas angelicales, enredaderas y columnas fueron testigos de la solvencia de la banda en directo, elementos que siempre ayudan a recrear el contexto sobre el cual el grupo en cuestión desea desenvolverse. En este caso las referencias oníricas y los argumentos ecológico-paisajísticos arroparían la interpretación de piezas tales como “See Who I Am”, “The Promise”, “Forsaken” o “Memories” a partir de las cuáles ya pudimos comprobar algunas de las constantes que muchos veíamos venir, siendo las principales el sonido impoluto y la interpretación totalmente fidedigna de los temas (de hecho no pocas veces se ha llegado a especular sobre el tema playback en referencia a este grupo, extremo que de momento preferimos desmentir). Sharon nos deleitó contorsionando su cuerpo en los pasajes más ambientales y moviendo sus brazos al aire de un lado para otro incitando al público a seguirla, cumpliendo así con creces sus labores de frontwoman y fomentando sensaciones siempre positivas, sin que para ello tuviera que sacrificar ni uno sólo de los agudos tonos que caracterizan a su voz. Por otra parte, más allá de la figura de Sharon como punto de principal referencia, ahí está su marido y guitarrista Robert, que no duda en dirigirse al público en español (idioma que domina bastante) en cuanto tiene la ocasión y de pasearse a lo largo y ancho del escenario como el que más, subiéndose en muchas ocasiones a las plataformas elevadas situadas a los lados de la batería. Cómo no, no faltaron sus temas más célebres: dejando de lado la interpretación de la radiada “Stand My Ground” al inicio de la actuación, allí estaban esos clásicos del “Mother Earth”; el tema que da título a dicho disco y la emblemática “Ice Queen” fueron todo lo que necesitaban sus fans para disfrutar de un concierto redondo y para demostrar al resto que lo que estábamos viendo no era una banda de gothic metal de postal.
Penumbra
BARÓN ROJO
Con la caída de la tarde llegaba el turno de la última banda nacional de esta edición del Metalway Festival. Los hermanos De Castro saltaban al escenario y había que prestarles atención, de la mejor manera posible. Fue una difícil tarea, a esas horas de la tarde, habiendo comido apenas una hora antes por el cúmulo de entrevistas, actuaciones interesantes y demás tareas llevadas a cabo en el festival. Así que desde una distancia prudencial, centramos nuestro interés en una actuación que posiblemente dejó satisfechos a los fanáticos de la banda, pero que supuso nuestra particular puntilla, después de tantas idas y venidas.
Un público animado corría hacia las primeras filas, mientras que desde cerca de las gradas otros muchos poníamos de nuestra parte por ver a los madrileños. Sus actuaciones en pueblos, fiestas, festivales y demás eventos son innumerables, y pese a todo, la banda sigue contando con fieles seguidores que les siguen allá por donde vaya. Siendo consciente de la repercusión de la banda, sería en cierto modo “ofensivo” quitar a sus seguidores la posibilidad de ver a los barones en un festival tan grande como el llevado a cabo en Gernika, así que haré piña con ellos e igual que otros muchos aguantan con paciencia actuaciones de MY DYING BRIDE que a sus ojos parecen soporíferas, en nuestro caso particular tiramos de la reserva de fuerzas, y de ganas de traeros de la mejor manera posible lo que allí ocurrió.
Desde nuestra posición el sonido era aceptable, aunque son algunas las voces que indican que desde otras localizaciones la banda no gozó de las mejores condiciones posibles. Lo visto allí no dejaba lugar a dudas; cuatro músicos experimentados, que gozan del beneplácito del público y que se dejan la piel en animar a la audiencia con temas clásicos, de hoy y de siempre.
Con el tema “Los Desertores del Rock” comenzaban su hora de actuación los míticos BARÓN ROJO. Quién más y quién menos dentro del metal, se ha topado alguna vez con esta banda, que con infinidad de lanzamientos a sus espaldas, sigue tirando de clásicos que suenan siempre en todo templo de reunión Heavy que se precie, y que de vez en cuando todos acabamos visitando en elegidas ocasiones.
Temas como “Cueste lo que Cueste” o “Cuerdas de Acero” sonaron para una audiencia entregada, que demandaba sus temas preferidos. Fue entonces cuando se encendió nuestra particular luz de alarma que nos invitaba a tomar asiento y descansar algunos minutos antes de afrontar la recta final del festival. Temas como el clásico “Resistiré” sonaron ante el griterío de la gente.
Para aquellos amantes de la banda, imagino que la actuación sirvió para tener una muestra más de la grandiosidad de estos rockeros. Nos alegramos por ellos y esperemos que puedan disfrutar todavía de mucho BARÓN ROJO.
Alejandro Pérez
EDGUY
Hace unos cuantos años nadie daba ni un duro por ellos. Para muchos solo eran una colección de niñatos alemanes que querían subirse al carro del power metal, algo que funcionaba muy bien a finales de los 90 en toda Europa. Pero, para sorpresa de todo el mundo, los “niñatos alemanes” de EDGUY terminaron convirtiendose en una de las bandas más queridas del panorama metálico europeo, con un estilo fresco y original dentro de un género especialmente marcado por polvorientos recauchutados de riffs mil veces escuchados. Por eso, a dia de hoy, están entre los más destacables de la escena y lo seguirán estando en años venideros, si la voz de Tobias Sammet lo permite.
El frontman de la banda parece pasarlo especialmente mal con los shows en directo. De hecho, en Gernika, Sammet avisó de que su condición vocal no era la más idonea para hacer un show pero que, igualmente, estaba decidido a hacerlo lo mejor posible pese a los problemas. Y así fue: un rato bien y otro rato algo más justito, pero Sammet sacó adelante el concierto con el empeño y la energía de siempre. Saltó desde la tarima de la batería como si de un David Lee Roth se tratara y consiguió poner a todo el mundo en pie de guerra con un par de sorpresas casuales. La primera de ellas fue una improvisada versión breve de “The Trooper” llevada a cabo por toda la banda. Pocos pudieron escapar a esos pocos segundos de locura maideniana que bañaron Gernika. Y la segunda fue la aparición del eternamente feliz Markus Grosskopf durante el tema “Avantasia”, uno de los momentos más celebrados del show.
Por lo demás, y pese al turbulento sonido de su show, EDGUY cumplieron con “Catch Of The Century”, “Vain Glory Opera”, “Lavatory Love Machine”, “King Of Fools”, y “Out Of Control”, entre otras. Además de Sammet, el trio de Jens Ludwig, Dirk Sauer y Tobias Exxel cumplió de manera intachable en un show que, si bien no fue el mejor que ha hecho la banda, si que fue uno de los más festivos del evento.
Sergi Ramos
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Fotos: Sergi Ramos / Penumbra























