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The Metal Circus
Live

THE METALWAY FESTIVAL (GERNIKA) – KOMA + RUNIC + CRUCIFIED BARBARA + MOONSPELL

8
Fecha
30 de julio de 2006

KOMA

Domingo, doce de la mañana y sol radiante en el cielo. Comenzaba la última -y esperada por muchos – jornada de la segunda edición del Metalway Festival. Y para abrir, qué mejor que apostar por una banda de casa como los navarros KOMA.

Lo comentábamos en anteriores entregas y lo volveremos a recordar. Por alguna curiosa razón la banda de Brigui, Natxo, Rafa y Juan Carlos acaban consiguiendo un hueco en los festivales más metálicos, que a priori no casan totalmente con la propuesta musical de KOMA, pero que sirven de pasarela para su sonido a medio camino entre el crossover y el metal sin concesiones.

Jugando en casa, y con una audiencia que tardó pocos temas en responder pese al cansancio acumulado, KOMA decidió tirar de sus temas más representativos para intentar conseguir el apoyo y los cánticos del respetable lo más rápidamente posible. “Tío Sam” abrió la lista de la mañana, y como no podía ser de otra manera, los comentarios de Brígido arrancaron más de una sonrisa, por aquello de ser aquella su actuación más internacional hasta la fecha.

“Mi Jefe”, “Protestantes”, “El Infarto” o la más reciente “Imagínatelos cagando” revolvió más si cabe nuestros estómagos, castigados con la no muy saludable vida que suele llevarse en los festivales y que tiene plena repercusión en el aparato digestivo. Pero nada podía frenar ya nuestras ganas de divertirnos con KOMA, y el anuncio del tema “Aquí huele como que han fumao” nos dio ánimos renovados para seguir al pie del cañón la actuación de los navarros. El sonido más de aceptable para las primeras horas del día, unido a las ganas de triunfar de la banda hizo que el bagaje de esta actuación fuera netamente positivo.

Quedaba todavía tiempo para más, y entre salto y salto del fornido cantante de la banda, al que por cierto horas después pudimos ver con un ciego de dimensiones desproporcionadas y persiguiendo de un lado a otro a la camarera de zona de prensa, al igual que a muchas de las féminas que se le pusieron a tiro, presentaba entonces “El Marqués de Txorrapelada” que sonó tan convincente como todas las demás ocasiones en las que hemos podido escucharla. Llegaban los últimos compases de su actuación, y el fin de fiesta lo puso esta vez “Bienvenidos a Degüelto”, tema alegre donde los haya con ese cariz de ska 100% bailable. Poco más añadiremos a lo anteriormente dicho. Gustaron los navarros KOMA.

Alejandro Pérez

RUNIC

Un cambio de horario de última hora hizo que los castellonenses RUNIC saltasen al escenario de Gernika en una posición más adelantada a la asignada inicialmente. Las chicas de CRUCIFIED BARBARA movieron bien sus piezas para retrasar en lo posible su actuación, y consiguieron su particular enroque de posiciones en el cartel.

No pareció que este aspecto importase mucho a RUNIC, y es que cuando se tienen las ideas claras y se está seguro de uno mismo, el resto de circunstancias son un mero trámite. Por ello saltaron al escenario con ganas de darse a conocer y hacer valer la buena reputación obtenida con su disco de debut “Liar Flags”, con el que han llegado a firmar contrato con la alemana Massacre, que uniendo sus fuerzas con Erzsebet Records han apostado por esta banda de seis años de vida y que trata de hacerse hueco en el panorama internacional.

Los también seis, pero en ese caso minutos, de “When the Demons ride” servían a la banda para presentar su reciente trabajo y su potente mezcla de sonidos de Pagan, Viking y Death metal épico.

La duda de si emplearían en directo las voces femeninas quedó pronto disipada, con la salida a escena de las tres chicas encargadas de los coros celestiales. Todas ellas aparecían sobre el escenario tímidamente y desaparecían de la misma manera una vez interpretadas sus partes, con lo que el protagonismo fue mínimo y se centraron exclusivamente en sus interpretaciones vocales.

Durante la actuación la banda se mantuvo ciertamente estática. Es cierto que su música no se presta tanto al jolgorio como la de unos KORPIKLAANI, por poner un ejemplo. Pero tampoco es algo que se echase en falta, ya que la música es lo que centra las actuaciones de RUNIC que ni tan siquiera da excesiva importancia al apartado estético, luciendo su vocalista, sin ir más lejos, una gorra más que práctica a esas horas de la mañana.

El sonido no acompañó a la banda, y “Showdown“ o las partes uno y dos de “Last Days Of Agrapur” sonaron algo embarulladas, con partes veloces que recordaban a los finlandeses ETERNAL TEARS OF SORROW. Sin duda el ligero viento de aquella mañana no ayudó en demasía, y de nuevo en “Vs Myself” o “To The Fallen Ones” se repitió la misma situación.

Con una adaptación tributo a su compositor favorito presentó la banda el tema “The Search”, tema que rinde homenaje a la banda sonora de la película “Conan”. Curioso y muy acorde con la música ejecutada por estos músicos.

Para finalizar RUNIC nos tenía preparada una medio despedida de lujo. Nada más y nada menos que “Liar Flags” y la versión del “Blinded By Fear” de AT THE GATES. Todo un lujo y un placer para nuestros oídos. Poco a poco estos chicos irán cogiendo más y más tablas, pero sin duda su actuación en Metalway supone un punto de inflexión al dar un salto tan importante y tocar ante una audiencia tan numerosa.

Alejandro Pérez

CRUCIFIED BARBARA

¿Qué se puede decir de estas suecas? Pues la verdad es que mucho y a la vez poco. Porque sin duda la apuesta por estas desconocidas venidas de Estocolmo no se si va a servir a su compañía para relanzar un producto carente de gancho y nervio.

Las rubias y la morena procedentes de Estocolmo no realizaron uno de sus mejores conciertos y espero que en otras ocasiones hayan mostrado otra postura más equilibrada a la exhibida en Gernika. Una apuesta insulsa, que no creo que convenciese a nadie y que pasará sin pena ni gloria a los archivos metálicos sin ningún tipo de observación destacable.

En cualquier caso, el cuarteto femenino salió al escenario con cara expectante ante la respuesta del público. Daremos la razón en este caso a los convencionalismos, y es que en el mundo del rock lo que abundan son las bandas con mayoría de miembros masculinos; y el hecho de ver a cuatro chicas sobre las tablas todavía no está muy extendido; con lo cual, la curiosidad y el morbo está servido; y si a esto le añadimos la imagen de las cuatro integrantes de CRUCIFIED BARBARA, el debate está más que justificado.

Con un primer álbum de estudio que recoge grabaciones previas como las de “Loosing The Game” o “Rock´n´Roll Bachelor” además de algunos temas nuevos, las suecas basaron su show en su debut “In Distortion We Trust”, guardándose bajo la manga un par de sorpresas, que a la postre, no servirían absolutamente para nada.“On and on” sonaba a la típica canción de estribillo fácil, de corte rockero y que encandila al oyente nada más escuchar los primeros riffs; nada más lejos de la realidad, y es que tanto este tema que abrió el show, como su “Hide´Em All” sonaron descafeinados y carentes de rabia. Cuando tu propuesta se basa en encadenar temas de apenas tres minutos de duración, tienes que cerciorarte de ir al grano y tratar de enganchar al instante; pero ni “I Need a Cowboy From Hell” – el título se las trae- o “Going Down” lo consiguieron tampoco. Mientras tanto en el foso, una lluvia de flashes y de cámaras en alto poblaban las primeras filas y la zona habilitada para los fotógrafos de prensa.

Tampoco fue la comunicación la nota predominante en la actuación de CRUCIFIED BARBARA; y es que salvando algunos guiños de su vocalista y guitarra Mia, poseedora de un aparente sombrero tejano, y algunas palabras de sus compañeras, la relación con el público fue mínima.

Llegaba el turno de presentar un tema nuevo; más de lo mismo y a la siguiente canción. ¡Y he aquí la sorpresa! Lo que podía haber sido un tema fiestero y gamberro se convirtió en una auténtica oda al aburrimiento, con la no muy afortunada interpretación del “Shout it out loud” de los KISS.

Un par de temas más y para la caseta. “Rock´n´Roll Bachelor” o la propia “In Distortion We Trust” serían dos de los últimos temas de la tarde. Es una lástima, ya que una propuesta de Hard Rock sucio y gamberro podría haber sido muy bien recibido en el festival. Sin embargo, CRUCIFIED BARBARA no supusieron ningún revulsivo en la jornada del Domingo. Prescindible.

Alejandro Pérez

CONCIERTO IMPROVISADO JON OLIVA’S PAIN / METAL CHURCH

Se anunció justo tras la actuación de CRUCIFIED BARBARA a cargo de un miembro de la organización del festival. Jon Oliva estaba atrapado en alguna clase de confusión aerea, motivada por retrasos y cancelaciones varias en el aeropuerto de Barcelona unos días atrás, y no llegaba a tiempo de la actuación de su propia banda. ¿Solución? Que la banda toque sin él. Y así fue. Sobre la marcha se improvisó que METAL CHURCH hicieran también un breve set adicional al del día anterior y finalmente aquello se convirtió en una split-show entre ambas bandas.

Primero salió a escena la banda de Jon Oliva, encabezada por el enorme (en cuanto a tamaño) Matt La Porte. También enorme en cualidades musicales, claro. La cuestión es que había que salvar la papeleta como se pudiera y los musicos americanos lo hicieron lo mejor posible. La cosa comenzó con “Hey Joe” de Jimi Hendrix, seguido de “Voodoo Child”. Así mismo, sonaron cosas como “Confortably Numb” de PINL FLOYD antes de que METAL CHURCH volvieran a escena para hacer un breve set de apróximadamente media hora que incluyó una versión del “Highway Star” de DEEP PURPLE. Que por entretener a la gente ante una adversidad no sea. Y todo el mundo se lo pasó bien, en mayor o menor medida.

Sergi Ramos

MOONSPELL

Si bien el toque de oscuridad sosegada más monolítico lo aportaban MY DYING BRIDE en la jornada precedente, MOONSPELL también venían a ofrecernos su aportación a base de doom/death. La propia banda ya había recalado en la primera edición del Metalway a modo de substitución de urgencia para suplir la baja de PARADISE LOST en aquél entonces; sin embargo, aquél concierto resultó falto de chispa debido básicamente a un público algo frío y un sonido demasiado oscilante. La organización parecía haberles brindado esta nueva ocasión para reafirmarse y resarcirse, metas a las que llegaron con creces. ¿Los alicientes? Un sonido pétreo y claro, un gran disco que presentar y un feedback con el público eficaz.

Después de poder degustar la soberbia ilustración que habilitan a modo de telón de fondo en los conciertos y camisetas, uno se pregunta cómo no ha sido esa la elección para ocupar la portada de su último lanzamiento. De haber contado con ella el continente de su último cd hubiera sido tan sorprendente como su contenido. Y es que menuda tela como las vuelven a gastar los portugueses: “Finisterra”, tema con el que abrieron, se adivinó toda una declaración de principios, mientras que con la interpretación de “Memento Mori” y “Blood Tells” la banda ya consolidó su posición sobre el escenario, dejando claro asimismo que no han olvidado las maneras que apuntaran en sus orígenes. Al público lo tenían ganado desde el principio. Muy entregado, no se necesitaron excesivas arengas desde el escenario para que éste coreara los pasajes más susceptibles para ello desde que Fernando, con su carisma inmutable, comenzara a cantar. A pesar de que el resto de la banda cumple su papel a la perfección, siempre quedan todos en un discreto segundo plano, dando total libertad para que el frontman se erija maestro de ceremonias y se encargue de ir de un lado al otro del escenario vociferando sus consignas, especialmente las más esperadas: la retahíla de clásicos encabezados por “Alma Matter” y “Opium” no se hizo demasiado de rogar.

La dualidad vocal de Fernando continuó haciendo estragos durante todo el show, sin variar un ápice las líneas melódicas de los temas originales y encandilando a la audiencia con soltura, mostrando a una banda fresca que a día de hoy lleva ya unos cuántos shows de presentación de su última obra. Algunos temas más como la espeluznante “Nocturna” nos abocarían hacia el desenlace de la actuación de la mano de “Fullmoon Madness”, dejando que muchos se quedaran con las ganas de escuchar la muy pinchada por aquí “Vampiria” o “Mephisto”, que mucho consideraban como indispensable; otra vez será. Por lo demás, gran concierto en el cuál las tablas se notaron de sobra. No decepcionaron y no me equivoco asegurando de que fue uno de esos conciertos de los que nadie salió insatisfecho.

Penumbra