- Fecha
- 29 de julio de 2006
GAMMA RAY
No es que la última visita de GAMMA RAY a España en gira, el pasado año, fuera especialmente exitosa. No había los llenos de años anteriores y, sin duda, la banda no estaba igual de motivada que en ocasiones anteriores. Mejoró sustancialmente el asunto de cara al Atarfe Vega Rock, donde Kai Hansen y los suyos hicieron un show bastante notable y en esa linea se han mantenido hasta el Metalway Festival. Creo que no miento si digo que GAMMA RAY necesitan urgentemente dejar de repetir la misma formula de siempre. No seré tan radical como algunos que andan por ahí pidiendo que por favor, cambien a algún miembro de la formación para ayudar a desestancar el asunto. Pero la adición de un vocalista que libere a Kai Hansen del peso vocal de los shows estaría bastante bien. Pero imagino que es algo lógico. Basta saber que GAMMA RAY tuvo un vocalista en una ocasión para que todo el mundo pida que eso vuelva a suceder. Así mismo, hay miles de fans que han conocido a GAMMA con Kai Hansen a la voz y que no los conciben con otra persona entonando temas tan míticos como los que abundan en el repertorio de los de Hamburgo. Pero esto es todo un debate en sí mismo. Limitémonos a decir que el show de GAMMA RAY fue bueno, aunque causante de unos cuantos deja-vus, especialmente para los que los hemos visto en varias ocasiones. Si no me equivoco, siete. Y seguro que me dejo alguna en algún remoto festival de vaya usted a saber donde.
GAMMA RAY hicieron su papel de banda clásica en festival Heavy. Salen, divierten al público, tocan unos cuantos clásicos y desaparecen por donde han venido con la satisfacción de haber hecho bien su trabajo. Y con la manera en que interpretaron canciones de la talla de “Gardens Of The Sinner”, “Rebellion In Dreamland”, “Send Me a Sign”, “Heavy Metal Universe” y muchas más creo que nadie tiene dudas de que allí se hicieron las cosas muy bien. El problema fue el de siempre: la voz de Kai Hansen no da para más en directo, y en cada gira, menos. Pero con carisma y entrega todo se soluciona. Y sino, un “I Want Out” por aquí o por allá, y hasta los más resentidos acaban dando saltos.
Se llama “sabiduría”.
Sergi Ramos
MINISTRY
Con la jornada del sábado a punto de llegar a su fin, llegaba el turno de los americanos MINISTRY. En ese momento empecé a pensar que mis gustos diferían mucho de los de la mayoría de asistentes a esta edición de Metalway, ya que mientras muchos salían del recinto o se dedicaban a dirigirse hacia la carpa Mephisto o a los puestos, yo tomaba posición para ver a una banda de las grandes, de esas que en USA gozan de un reconocimiento destacable y que aquí pasan prácticamente inadvertidas.
Fue curioso ver el revuelo que montaron MINISTRY en su llegada a las inmediaciones del festival, con un gran séquito de personas a su alrededor y con una más que curiosa y variopinta estética de cada uno de sus miembros. Hay que reconocer que la complexión del señor Alain Jourgensen impone un respeto indudable. No ocurre lo mismo con Joey Jordison, batería conocido por su participación en bandas como SLIPKNOT o MURDERDOLLS y que esta vez a cara descubierta y con coloreadas extensiones en su cabello, pasaba más por un hombrecillo amable que por una bestia capaz de golpear los platos y las cajas de su kit de percusión como posteriormente hizo..
Con luces de flashes, una pantalla con subversivas imágenes proyectadas y una imponente puesta en escena, salían los de Chicago y actualmente asentado en Texas, dispuestos a repartir caña y a dejar en nuestros oídos un remarcable pitido fruto de la descarga de vatios de sonido que se nos vino encima. Con un volumen altísimo, comenzaba a sonar “Fear”. El decorado pie de micro de Jourgensen se tambaleaba de un lado a otro gracias a los zarandeos y golpes que éste le procuraba. Me pareció más que acertada y a la vez llamativa, la inclusión de las ya mencionadas proyecciones, en las que se metía en un mismo saco a personajes políticos, históricos o simplemente polémicos. Todo ello intercalado con secuencias de bombas explotando, ejércitos y batallones de combate, y en definitiva, imágenes de destrucción y crudeza, muy acordes con la música interpretada por MINISTRY.
“Señor Peligro” sería el siguiente de los temas correspondientes a su nuevo trabajo “Rio Grande Blood” y que caería a lo largo de la velada. Sonidos industriales, tecnología de base, crudeza y guitarras abruptas de acompañamiento; eso es básicamente lo que significa MINISTRY y lo que dejan caer temas como “Rio Grande Blood”, “Waiting” o “Lies”, cortes que hicieron las delicias de sus seguidores. Fue curioso comprobar como la banda goza de una importante audiencia, que por el aspecto, parecía latina, procedente de los distintos países del Sur del continente americano. A buen seguro que muchos de ellos se desplazaron en exclusiva por ellos.
La traca continuó con “Worthless”, “Wrong” y “Just One Fix”, tema que en su día, ya comentamos que fue incluido en la banda sonora de “El Día de la Bestia” y que a más de uno le sorprendería escuchar en directo en Gernika.
“Thieves” y “Khyber pass” pondrían el punto y final para una estremecedora actuación alejada del Heavy Metal, pero más que vistosa y audible. Y es que más de veinte años de trayectorias avalan a la banda. Y eso se nota, aunque se trate de sonidos industriales. Buena nota para los MINISTRY.
Alejandro Pérez
CELTIC FROST
Sin duda, el colocar a CELTIC FROST como cabeza de cartel del primer día resultaba cuanto menos atrevido y arriesgado. Primeramente porque su propuesta, independientemente de la calidad de la misma, no se considera muy popular y masificada, y sus seguidores, al menos aquí en España, no creo que abunden más allá de gente ya entrada en años o metalheads bastante abiertos de mente con cierto bagaje metálico a sus espaldas. A todo ello, hay que sumarle curiosos, atraídos por la aureola legendaria y tenebrosa que siempre ha rodeado al combo suizo, desde sus más lejanos inicios. Por desgracia, muchos de estos curiosos, a las primeras de cambio, se encontraban ya bien lejos del escenario moviendo su esqueleto en la carpa-discoteca, lugar del cual pude "escaquearme" para presenciar el esperado show de CELTIC FROST dejando a los mandos de la cabina de Dj al señor Carlos Capacés, Dj habitual de la discoteca Mephisto de Barcelona. No es de extrañar pues que a mitad de la actuación de los suizos, apenas hubiesen congregadas frente al escenario unas pocas miles de personas.
Si una cosa se desprende del retorno de CELTIC FROST es la profesionalidad con la que se ha hecho. Ya no solo porque han facturado un disco excelente como lo es "Monotheist" sino porqué han logrado un contrato con el potente sello germano Century Media y su agencia de contratación ha logrado situarles como cabezas de cartel en los mejores festivales de media Europa, encima con una escenografía de las que imponen. Mucha gente ha cuestionado el lugar que ocupaban los suizos en el festival, no sin razón. Sin bien su papel e influencia en el devenir del metal más extremo y oscuro es innegable, también es cierto que su propuesta, a oídos de alguien que no está acostumbrado a este tipo de sonoridades, puede ser algo incómoda y poco confortable auditivamente hablando.
Debían ser alrededor de las 2 de la mañana cuando Tom Warrior, Martin Eric Ainn y compañía aparecieron en escena, ataviados con unos extraños trajes que de bien seguro les provocaron unos sudores considerables, ¿A quién se le ocurre ir abrigado hasta el cuello, en un país como éste, a finales de Julio?. La escenografía y el atrezzo utilizado, un gran telón de fondo con el logotipo del grupo y dos telones más reducidos en los laterales del escenario, encajaban perfectamente con la iluminación en la que predominaba por encima de todo el color rojo, dándole a la puesta en escena de CELTIC FROST una atmósfera lúgubre a la par que asfixiante y tenebrosa.
Tom Warrior y cia abrieron con "Totengott" de su nuevo disco, que dio paso al primer clásico de la noche, "Procreation (Of the Wicked)", tema sobradamente conocido sobretodo por la versión que SEPULTURA hicieron de él en su multimillonario "Chaos A.D." de 1993. Con los primeros compases de "Procreation (Of the Wicked)" quedó clara una cosa; La atmósfera lenta, densa y agónica de su nuevo "Monotheist" ha influenciado, en mi opinión, de forma errónea, la forma de interpretar sus viejos temas de siempre. Para la ocasión, CELTIC FROST desaceleraron la canción hasta hacerla prácticamente irreconocible, algo que creo es un gran error. Los fans de la banda suiza saben que CELTIC FROST siempre han sido imprevisibles y transgresores en todo lo que han hecho, pero los clásicos son los clásicos, (O como decía un compinche italiano mío de profesión, "¡La mamma no se toca!") y hay que dejarlos tal y como fueron concebidos en su día y como todo el mundo los conoce. Cualquier otra cosa, como mera anécdota está bien, no obstante, como fórmula reiterada, sobra. Con "Dethroned Emperor", otra de sus grandes piezas de su debut del 84 "Morbid Tales", hicieron más de lo mismo, convirtiendo semejante oda a la oscuridad en una cacofonía de densidad infinita, semi hipnótica, difícilmente irreconocible hasta su estribillo en el que Tom Warrior se lamenta por el Emperador Destronado. Por suerte, la brutal "The Usurper", tema favorito del que esto escribe, fue interpretada de forma totalmente fidedigna, con su velocidad, sus feroces e intimidatorios "Uh!"’s, "Eyyy!"’s y demás, probocando así por fin los primeros Headbangings de la noche. Desgraciadamente, todos aquellos que habían estado esperando para mover su cabeza, ya se encontraban bien lejos del escenario hastiados y medio lobotomizados ante la densidad del inicio de show de CELTIC FROST. Seguidamente, la rapidilla y notable "Ain Elohim" nos hizo recordar que los suizos han vuelto con un pletórico disco de estudio de nombre "Monotheist", que por desgracia, todavía no ha calado entre sus fans como se esperaba. Tom, Martin y cía vuelven a tirar de clásicos y arremeten con un extraño medley compuesto por "Dawn of Megiddo" y la lejana "Visions of Mortality", cuyo lavado de cara, de nuevo la hace prácticamente irreconocible. De la misma forma, "Necromantical Screams", a pesar de ser tocada al tempo correspondiente, no cuenta con la sección de coros femeninos, que pienso yo, pregrabados habrían quedado francamente bien y le habrían dado una pizca de atmósfera al asunto considerable.
De cara al final de su actuación, CELTIC FROST rescataron 2 de sus piezas más conocidas, la furiosa y Thrash Metalera "Into The Crypts of Rays", cuya ejecución fue intachable y como no, "Circle of the Tyrants", canción versionada por OBITUARY, OPETH y cien mil bandas más, que puso como era de esperar a media Gernika haciendo Headbanging.
La nota negativa de su actuación y Set-list fue la nula aparición de ningún tema de "Into the Pandemonium", centrándose sobretodo en sus temas más oscuros, extremos, densos, Doom e hipnóticos, y dejando para otra incursión por nuestro territorio, ¡Esperemos!, el material más accesible ("Into the Pandemonium", "Cold Lake", "Vanity / Nemesis"). Digo yo que la ocasión bien merecía haber interpretado "Inner Sanctum", "Babylon Fell" o "Rex irae"…
Como fan del 90 % del catálogo de CELTIC FROST que me considero, me llevo un recuerdo un tanto extraño de su actuación, pues no sé muy bien si la sensación que me queda tras verles en directo es positiva o negativa. Hasta cierto punto, ésta es la gracia de CELTIC FROST, ser impresivibles, amados, odiados o ambas cosas a la vez, nunca dejando indiferente a nadie.
Javi Metal
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Fotos: Sergi Ramos / Penumbra
















