- Fecha
- 21 de julio de 2004
SCORPIONS no son ningunos chavales, eso lo sabemos todos, de hecho Klaus y Rudolf se acercan a la edad de ser casi abuelos. Sin embargo y en contra de lo previsible, ayer por la noche quedó demostrado que todavía tienen cuerda y años para rato. La energía que estas leyendas del rock desprenden sobre un escenario es envidiable, a años luz de los patéticos espectáculos que tipos la mitad de jóvenes que ellos han dado últimamente. Para mucha gente, sobretodo aquellos que se incorporan ahora a todo esto, SCORPIONS no son más que un vestigio del movimiento hard/heavy de los 80’s que llenaba estadios por todo el mundo y encaramaba sus hits en lo alto de las listas de éxitos de cada país lustros atrás. De hecho hay quien piensa que "Still loving you" fue compuesta por SONATA ARCTICA, sin embargo, poca gente realmente conoce la enorme dimensión y envergadura del éxito que esta banda ha tenido en algunos ámbitos, tanto musicales o sociales como políticos.
SCORPIONS pueden alardear de muchas cosas y no me refiero precisamente a sus cuentas bancarias personales (Que pese a sus famosos trapicheos con Hacienda y las cuentas suizas, deben ser más cuantiosas que las de todos nosotros juntos multiplicadas por 17). Los de Hanover poseen el mérito de haber popularizado las power-ballads dentro del hard/heavy, haber formado parte de la banda sonora de hechos tan importantes para la historia como la caída del Muro de Berlín o la apertura del régimen comunista de la URSS que marcó el final de la Guerra Fría ("Wind of change") y haber conseguido acercar un sonido, una estética, a gente que de otra forma nunca habría mostrado interés por este tipo de música. Da igual que tengas 25, 30 o 40 años, seguro que has cantado en más de una ocasión alguno de sus himnos o has visto sus videoclips por la televisión, el legado de SCORPIONS trasciende de lo meramente rockero/metálico habiendo llegado incluso a codearse con gente como Michael Jackson o Mikhail Gorbachev. (¿No existe por ahí una foto de los SCORPIONS con Felipe González? O lo he soñado…). De cualquier forma, con todos estos datos solo intento situar a esta banda dentro del contexto internacional para que los desconocedores de su carrera se hagan a la idea de lo que han supuesto los SCORPIONS en muchos aspectos.
Musicalmente hablando, SCORPIONS han anunciado a bombo y platillo su vuelta al rock, ¿Una vuelta sincera? Pues no lo sé, "Eye to eye" de hace 5 años fue probablemente el peor disco que haya sacado nunca una banda de hard rock aunque visto su intachable curriculum a lo largo de estos 35 años de carrera, ¿Quién soy yo para decirles a estas alturas qué han de hacer y cómo han de hacer las cosas?. Aún así me dan bastante rabia algunas de las últimas declaraciones del tándem Klaus Meine / Rudolph Schenker; "Volvemos al rock porque nos hemos dado cuenta de que vuelve a existir un público potencial interesado en él". De no ser porque estos germanos son quienes son, semejantes declaraciones deberían haber ido directas a un juzgado. Muy estimados señores míos, ¿No se supone que uno ha de hacer lo que le dictamina el corazón?, ¿Qué es eso de "volver" al rock en función del interés que éste suscita entre las masas?, ¿Qué pasa, que sino hay limusinas, jets privados, y presupuestos millonarios ustedes no quieren saber nada del rock? Desde luego, puedo entender que alguien que ha vivido toda su vida musical rodeado de dinero, lujo, polvo blanco y mujeres se vea en un apuro cuando todo esto empieza a flojear y busque nuevos estilos aún vírgenes y desconocidos donde poder volver a exprimir la naranja (En este caso el Pop más insulso y tedioso de "Eye to eye"). Ahora, tengo claro que probablemente esa caída enpicada que sufrió el hard/heavy hace una década no se habría producido (o en su defecto no habría sido tan acentuada) si bandas como SCORPIONS y muchas otras no se hubieran apuntado al carro de las nuevas tendencias. ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? Ni idea, pero hubo una época en la que a todas las bandas les dio por "experimentar" y mientras sus cuentas bancarias seguían llenándose de 0’s, los fans (tú y yo) tuvimos que sufrir la escasez de buenos discos de hard/heavy y las aberrantes producciones de los nuevos iluminados del Metal (Curiosamente, casi todos ellos acabaron volviendo al hard/heavy… Y nosotros, ohh fans sufridores y para nada rencorosos, acabamos por perdonarles sus infidelidades).
En fin, no sé como me lo hago pero siempre acabo hablando de todo menos del concierto en sí, "Cállate Javi cojones y ves al grano", Ok, ya voy ya voy.
Los encargados de abrir para SCORPIONS fueron DREAMAKER, la nueva banda de la srta. Elisa, ex-DARKMOOR. No tengo nada en contra de su música y mucho menos de ella, pero creo que su propuesta musical no era la más idónea para un público, en su mayoría de cierta edad, y de gustos excesivamente clásicos y conservadores. Llegando a la sala poco antes de que SCORPIONS salieran a escena, no pude presenciar su actuación la cual, por lo visto, contó con un medley de versiones de METALLICA integrado por "One", "Creeping death" y "Master of puppets". Ya tendremos ocasión de verles en la nueva e inminente edición del Ripollet Rock, donde abrirán para SARATOGA.
Con un ligero retraso sobre la hora estipulada, SCORPIONS saltaron a escena liderados por el diminuto vocalista Klaus Meine, los guitarristas Rudolf Schenker y Matthias Jabs, el ex-KINGDOM COME James Kottak a la batería y el más reciente fichaje de la banda, el bajista Pawel Maciwoda quien sustituye a Ralph Rieckermann.
Con una decoración de escenario bastante modesta y para nada a la altura de las circunstancias, SCORPIONS repararon en gastos de mala manera; ni tan siquiera llevaban telón de fondo. Apenas un gong detrás de la batería (¿Lo llegó a utlizar James Kottak?) y unas estructuras metálicas con focos de luz incrustados en ellas fueron todo lo que pudimos ver sobre el escenario.
Tanto el sonido como la iluminación fue correcto, para nada sobresaliente pero sin llegar a destacar sobremanera, lo justo para que tanto banda como público se sintieran cómodos en la sala. (Más ellos que nosotros claro está, sus ventiladores les salvaron de derretirse o pillar una lipotimia como a más de un@ le sucedió).
SCORPIONS lejos de comportarse como unos burgueses enfundados en trapitos rockeros se comportaron con la audiencia e hicieron todo lo que se esperaba de ellos. De todas formas, un poco más de comunicación (improvisada a poder ser) entre Klaus Meine y el público no habría estado mal puesto que dio la impresión de que todo estaba milimetrado; Cada uno de los comentarios que Klaus soltaba parecía que se los hubiese empollado de memoria para recitarlos de forma idéntica y exacta cada noche (Es bien sencillo, tan solo consiste en cambiar Barcelona por Los Angeles, París u Osaka).
Junto a Klaus y en la retaguardia, los 2 hachas de SCORPIONS, el rítmico Rudolf Schenker y el solista Matthias Jabs. Mientras que el primero formó la banda hace casi 40 años junto a Klaus Meine, el segundo con la tontería lleva ya desde el "Lovedrive" del 79, tiempo suficiente como para estar en todo su derecho de decir que ÉL es el guitarrista solista clásico de SCORPIONS (Y no Uli Jon Roth o Michael Schenker).
Ambos cumplieron su labor a la perfección. Matthias más discreto y huidizo clavó cada uno de sus solos mientras que Rudolf no paró quieto ni un solo instante corriendo por el escenario y ejecutando su famoso movimiento de brazo cual hélice para rasgar las cuerdas de su guitarra. El arsenal de guitarras Gibson que sacaron hizo las delicias de los guitarristas allí congregados; Desde todos los modelos habidos y por haber de la famosa Flying V de Rudolf (clásica, dos mástiles, acústica…) hasta los modelos Explorer 1976 de Matthias, todas ellas se pasearon por el escenario para el gozo de los que soñaban poder tener algún día una igual entre sus manos (ehem).
Algo menos vistosos y observados que los 3 pilares actuales de SCORPIONS se encontraban James Kottak y Pawel Maciwoda. Ambos cumplieron con sus labores a la perfección dejando todo el escenario para el lucimiento de Klaus, Rudolf y Matthias e intentando hacer el mínimo de ruido posible evitando así desviar las miradas hacia quienes debían ser mirados (Matthias todavía triunfa entre el sector femenino, más de una intrépida le lanzó piropos indecentes al germano resultón cual camionero de volumetría magnificente a una jovenzuela ligerita de ropa, qué cosas oiga). El setlist de SCORPIONS fue bastante previsible dejando cierta cabida para algunos de los temas de su nuevo "Unbreakable" como la que utilizaron para abrir su show "New Generation", sin embargo, de sus 3 anteriores "Face the heat", "Pure instinct" y "Eye to eye", nada fue llevado al directo pese a incluir, los dos primeros de los 3, algunos fantásticos temas (Curiosamente, del "Savage amusement", el disco más descaradamente comercial de SCORPIONS, tampoco cayó nada).
Los clásicos no tardaron en llegar y poco a poco fueron cayendo uno tras otro, "The zoo", "Bad boys running wild", "Coast to coast", "Big city nights", "Tease me please me", "Blackout" o "Holiday", con la que hicieron cantar a las 2500 personas que abarrotaban el Razzmatazz I. Llegando ya a los bises, y como no podía ser de otra forma, SCORPIONS interpretaron sus temas más conocidos, "Wind of change", "Still loving you" y "Rock you like a hurricane". Cuando todos creíamos que la velada iba a acabar aquí, la banda volvió a salir e interpretó "When the smoke is going down" y uno de sus temas más heavies, "Hit between the eyes" (canción que apareció en la banda sonora de alguna película que no logro recordar). El setlist lo completaron sendos solos de batería y guitarra, ambos bastante simplones y prescindibles por parte de James Kottak y Matthias Jabs.
Fue curioso que Michael Schenker, hermano de Rudolf, a quién hemos visto entre el público en algunos bolos de la ciudad condal (Por lo visto ahora vive aquí), no se subiera al escenario con la banda que le vio nacer, los SCORPIONS, para interpretar algún viejo himno del grupo. Las especulaciones son múltiples aunque no creo que tras 25 años fuera de la banda todavía esté en discordia con su hermano.
En resumidas cuentas, fenomenal descarga de los SCORPIONS que de bien seguro dejará huella entre los que tuvimos el placer de asistir al evento. Tan solo espero que no tarden otros 16 años en volver a Barcelona…
Galería 34 fotos
Fotos: Javi Metal



































