- Fecha
- 24 de mayo de 2003
Pese a que no debe sonar demasiado profesional, y por mas que me pese, no puedo relatar mas que la mitad de una noche que fue apasionante en el porcentaje que yo ví. KAMELOT y SARATOGA en un duelo como pocos se han visto sobre un escenario barcelonés y AT VANCE como comparsas fueron los protagonistas de una noche que era una de las mas esperadas por la comunidad metálica de la capital catalana en los últimos meses.
KAMELOT: PASO A PASO
Motivos laborales me hicieron llegar a las 21:15 a la sala, justo cuando KAMELOT se encontraban en la mitad de su set. Por tanto, la omisión de la crónica de la actuación de AT VANCE y la primera mitad de KAMELOT es triste, pero obligada. No podemos llegar a todo, pese a que se intenta. Al hacer mi entrada a la sala Razzmatazz II, lo primero que me sorprendió fue la calor, inaguantable. Lo segundo que me sorprendió fue la gran afluencia de público (no en vano, la última actuación de KAMELOT en Barcelona junto a AXXIS consiguió buenas cifras de asistencia). Y en tercer lugar, si bien no fue una sorpresa, me pareció curioso el gran apoyo que recibieron KAMELOT durante lo que ví de su actuación. Siendo SARATOGA la “banda de moda” para las juventudes metálicas, no me esperaba tal reacción ante KAMELOT, sino ante SARATOGA, evidentemente. Pero estaba equivocado.
KAMELOT comenzaron su concierto con “Might Over More” haciendo las veces de intro, y luego atacaron con “Center Of The Universe”, “Until Kingdom Come”, “Desert Reign”, “Nights Of Arabia”, “Wander Ballad”, “Edge of Paradise”, “The Fourth Legacy” y “Mourning After”, que fue cuando me enganché a su actuación. Tras un “Wings of Despair” excepcional, vino la sorpresa de la noche. Roy Khan, empapado y rigurosamente vestido de cuero negro hasta las cejas, abandonó el escenario y apareció en la barra de la sala para cantar una emotiva versión de “Don’t You Cry”. El sudor se derramaba a litros de su cuerpo y dudé por momentos de su integridad física, pero Khan aguanta mucho, y ya lo demostró a pleno sol en la segunda edición del Rock Machina. Una vez volvió al escenario, le robó el corazón a todos los asistentes cuando, arrodillado en el suelo, se descolgó con la segunda parte del tema íntegramente cantada en castellano. Ni que decir tiene que la ovación fue consecuente.
“Forever”, “Fall From Grace” y “Lost And Damned” pusieron punto y final a la actuación de los noruego-norteamericanos, con un Thomas Youngblood algo mecánico y exento de feeling, pero no es ninguna noticia. Casey Grillo fue una auténtica maquina tras los tambores, haciendo continuos trucos con las baquetas enriqueciendo así su interpretación. Evidentemente, la colaboración a lo largo de todo el show por parte de Mats Olausson, que bordó un solo de teclado antes del fin del concierto, fue un punto a favor, y es que KAMELOT Khan y Youngblood saben rodearse de músicos muy competentes.
La banda volvió a escena para interpretar “Karma” y desaparecieron de nuevo con “Farewell”, dejando en el ambiente de una manera muy palpable las ganas del público de escuchar aun mas temas de la banda. Recuerdo cuando les vi por primera vez en la difunta Sala Garatge, junto a poco mas de 100 personas, el 30 de abril del año 2000. Esa noche, un Khan en estado de gracia conquistó a aquellos primeros 100 fans en Barcelona. El pasado 24 de mayo, Khan demostró que un mal concierto como el del Machina lo tiene cualquiera, y que aquello fue algo aislado. Su interpretación vocal a lo largo de toda la noche fue mas que meritoria, y su interpretación mas allá de las cualidades vocales es también remarcable. Siente aquello que canta y te lo hace creer. En definitiva, un 10 para KAMELOT.
SARATOGA: CONSOLIDADOS
Tardaron en salir, y acabaron pagando con algún tema de menos al final de la actuación. Pero en el momento en el que Niko del Hierro, Dani Lopez, Jeronimo Ramiro y Leo Jimenez tomaron el escenario, el público explotó sin pensárselo dos veces. Dejando a parte que la banda se haya convertido en los nuevos abanderados del Heavy Metal para los fans mas jovenes, premio por otra parte muy merecido, SARATOGA son una banda muy querida en este país, y concretamente en Barcelona había verdaderas ganas de verles. Si descontamos el concierto del festival Nit De Reis, SARATOGA no habían venido en condiciones a Barcelona desde hacía dos años, y la tensión era notable entre el público.
SARATOGA han mutado, y el leve cambio de chaqueta les ha salido redondo. Han sabido adaptarse a las nuevas tendencias dentro del Heavy Metal mas clásico y han triunfado. Pero de todas maneras, teniendo un pasado lleno de buenos temas como el que tienen, ¿es necesario tocar ocho canciones de “Agotarás”? Evidentemente, soy consciente de que la banda prefiere concentrarse en los temas de la etapa Leo/Dani porque es la que les ha dado un reconocimiento mayor. Pero eso de que no suene “Loco” en directo es de juzgado de guardia. Supongo que la banda estaba tan distraída sobre el escenario que no se dieron ni cuenta de la hora que era, y las normas de Razzmatazz II se cumplen a rajatabla. A las 12 todo el mundo fuera, porque deben abrir y acondicionar la sala como discoteca en unos minutos. Nada nuevo bajo el sol. La banda se fue mas o menos de improvisto del escenario sin lugar a hacer bises siquiera, ya que eran las 12:05 de la noche y supongo que los responsables de la sala comenzaban a ponerse nerviosos mirando el reloj. Nada contra ello, totalmente comprensible.
Por los motivos que sean, el set quedó algo desequilibrado. La banda comenzó con la intro “11901” la cual nos llevó directos a “Con Mano Izquierda”. Cabe decir que el sonido durante los primeros temas fue poco mas que horrendo, y no había manera de distinguir demasiado los instrumentos que conformaban la clásica bola sónica con la que la acústica de la sala obsequia habitualmente a los asistentes. “Perro Traidor” y un coreadísimo “Heavy Metal” fueron los siguientes en sonar, dando paso a dos nuevas concesiones a “Agotarás”, como fueron “Tras Las Rejas” y “A Morir”. Fue entonces cuando Leo se retiró unos minutos a descansar su aguda voz, y Dani a la batería, Niko al bajo y Jero a la guitarra protagonizaron un divertido pique instrumental que dio buena muestra del nivelazo que gasta la banda en tiempos actuales.
La cosa siguió con “A sangre y Fuego” y seguidamente Leo cogió la acústica e interpretó una sentida versión de “Parte De Mí”, en la cual se produjeron todos los acoples habidos y por haber, desluciendo así su momento estelar de la noche. No entiendo realmente como es posible que habiendo programadas pruebas de sonido en todos los conciertos, estos puedan llegar a sonar tan mal en algunas ocasiones. Lo que me incordia es que SARATOGA son unos instrumentistas como la copa de un pino, y el sonido no hacía para nada justicia a la calidad de la banda.
“Oscura La Luz”, “Charlie”, “El Gran Cazador” y “Las Puertas Del Cielo” precedieron a un nuevo pique, esta ocasión a solas entre Jero y Niko. La verdad, los piques son facilmente sustituibles por mas temas, pero de nuevo, no creo que la banda tuviera constancia de que en X minutos debían estar bien lejos del escenario. Inmediatamente después vino “Mi Ciudad” y el curioso solo de batería de Dani, con un sampler de un piano como guía para cada una de las partes del solo. La presentación de la banda nos llevó directos a “Resurrección”, y este fue el último tema que pudieron tocar. Evidentemente, la banda debería traer repertorio suficiente para mas de dos horas, pero eso es lo malo de compartir cartel.
En otro orden de cosas, Leo y sus ensordecedores agudos ya están junto a los agobiantes agudos de Henning Basse de METALIUM en mi lista de vocalista exageradamente excesivos. Que alguien le diga que sino se controla, explotará algún cristal. La voz del chico es todo un don, pero creo que abusa de él. Probablemente, una interpretación mas comedida ayudaría a apreciar mucho mejor todos los matices que introduce en los temas.
De todas maneras, SARATOGA son la próxima gran banda del Heavy Metal nacional, y eso es algo indiscutible. Sino, tiempo al tiempo. Probablemente Niko y Jero no pensaban que conseguirían esto jamás y aquí lo tienen. Si ha llegado hasta donde están ahora, pueden llegar donde se propongan.












