- Fecha
- 14 de julio de 2005
Quizá una de las ventajas de nuestra generación es que en el ámbito musical los dinosaurios de los 60 y 70 todavía campean por estos mundos. De acuerdo, no es lo mismo, ni agotan arenas ni llevan los shows de antaño, pero es toda una gozada saber que no necesitamos de un Jurassik Park ni clonaciones para disfrutar todavía de gente como Peter Frampton.
Para los desconocedores de esta leyenda tan sólo decir que el tal Frampton es uno de los creadores de una banda mítica llamada Humble Pie y posteriormente labró una notoria carrera en solitario. Es de rigor señalar que este chico es en parte esclavo de su disco más exitoso. En los 70 editó el clásico directo Frampton Comes Alive, vendedor de unos dieciséis millones de unidades, –según su propia compañía, si lo contara la policía serían muchos menos…- y que ha marcado toda su vida.
Por mucho que en Los Simpson o en Padre de Familia se le hayan hecho sendos homenajes hace tiempo que su público se ha ido olvidando de nuestro protagonista, y más por estas tierras; que no es que lo hayamos olvidado sino que simplemente casi ni lo conocemos. Para rematarlo el precio de las entradas era de 38 €, y aunque muchos lo pensamos en un principio, éstas no estaban chapadas en oro.
Así pues me encontré con una sala poco poblada con mi única compañía de un paquete de cigarrillos y, aún siendo ateo, de San Miguel, más que nada porque desde Razz II no se pueden ver las “estrellas”.
Con una puntualidad poco habitual apareció Frampton a ritmo de “Love Stands Alone”. Canción algo pausada para dar pistoletazo de salida a un show eminentemente rockero. No hay que olvidar que en esta gira se presentaba su último trabajo titulado “Now”, si bien lo editó ”Two years ago”. El equilibrio entre temas actuales y material más cercano al Frampton Comes Alive fue constante. Tras un inicio algo titubeante la cosa se fue calentando y a la tercera canción se pudo disfrutar de una enorme banda bien compenetrada y con cierto gusto a la jam. De Now cayeron también “Verge Of A Thing” y en el interludio acústico la preciosa “Love Stands Alone”. La concurrencia ya estaba ganada de antemano y los “Bona nit” y “Visca el Barça” no llegaron a ser necesarios. La constante comunicación entre Frampton y una audiencia que no dominaba demasiado la lengua de Cervantes dio toques de humor por parte de un frontman sobrado de tablas y que tuvo en todo momento la sonrisa dibujada en su rostro.
Cayó muy pronto la inmortal “Show Me the Way” con todo el público dejándose la voz en el estribillo. Las históricas “All I want to Be (Is by your Side)” o “Wind Of Change” fueron algunos de los momentos cumbres de la velada. Hay que reconocer que “Tito” Frampton posee un feeling a las seis cuerdas realmente envidiable. “Mia Rose” puso otro de los toques delicados si bien me extrañó que un temazo y una declaración de intenciones como “I’m Back” se quedara en el tintero.
Y en ese momento cayó la joya de la corona. Fue presentada como una canción nueva y que nunca había tocado antes: “Baby I Love your Way”, un pedazo de historia que consiguió que aflorara más de una lágrima furtiva. Muchos se acercaron a este tema gracias a los aborrecibles Big Mountain y a su “revisitación” en clave reagge del clásico de Frampton. Bonito término el de revisitación, de hecho ya podrían Big Mountain haber visitado y Revisitado a sus parientes más lejanos en Siberia en vez de atacarnos por la Frecuencia Modulada.
La pirotécnica “Do You Feel Like We Do” y su mítico interludio con el tubo distorsionador que le dio fama pusieron el cierre a modo de traca final. Tras una despedida momentánea los chicos volvieron para despedirse con la gran versión escrita por el difunto George Harrison “While My Guitar Gently Weeps”.
Si bien muchos creíamos que ésta sería la última vez que podríamos ver a Peter Frampton sobre las tablas la conclusión que podemos extraer de todo lo acaecido es que este señor está viviendo una segunda, tercera o incluso cuarta juventud. Garra, motivación, voz y entrega que le adjudican el premio al fósil mejor conservado de su generación. Desgraciadamente su caballo de batalla no reside en su calidad en el directo, más bien a sus largos paréntesis de grabaciones y a su olvido consiguiente.
¡Hoy he estado en el concierto de Peter Frampton! ¿De Peter Quién?
Galería 5 fotos
Fotos: Sergi Ramos (Wembley Arena, 12-11-2004)






