- Fecha
- 25 de junio de 2005
Primera visita de MOTLEY CRUE a la piel de toro después de casi 25 años de carrera. Tras haber leído varias veces el libro “The Dirt” y tras haber escuchado – como todos- las múltiples historias acerca de la disparatada existencia de Mick Mars, Tommy Lee, Nikki Sixx y Vince Neil, uno tenía sus dudas acerca de la viabilidad de una gira como ésta. De hecho, hasta los promotores –Gamerco- debían tener sus dudas, pues cuentan los rumores que tenían mas interés MOTLEY en venir a España que los promotores en contratarlos. Finalmente Gamerco contrató a la banda y le vendió el concierto a otros promotores (Atica Musical en Madrid, la promotora del conocido periodista Mariano García y su socio –o viceversa- , y Solo Music en Zaragoza) quitándose así el probable descalabro económico que supondría la actuación de la banda americana en España. Finalmente, la cosa no fue tan pobre como se creyó en cierto momento, con unas 4.500 personas en Madrid y alrededor de 4.000 o menos en Zaragoza. No es un secreto que tanto La Cubiera de Leganés como el Pabellón Principe Felipe se encontraban a la mitad de su aforo, con amplio espacio entre el público para moverse. Ciertamente, una pena para los super-conciertos que MOTLEY CRUE proporcionaron durante sus dos fechas españolas.
Alrededor de las cuatro de la tarde, cuando este humilde redactor llegaba a las inmediaciones del recinto, eran más bien pocos los fans que aguardaban a la entrada del Pabellón. Apenas 20 personas, muchas de ellas de prensa, esperaban para coger un buen sitio en primera fila. Contribuyó bastante el hecho de que hubiera temperaturas de casi 40 grados en la ciudad aragonesa, aunque de cara a media tarde la gente comenzó a llegar escalonadamente al recinto. Evidentemente, pocos quisieron llegar a tiempo de ver a TAKO (¿alguien sabe que pintaba esa banda teloneando a MOTLEY CRUE?) y el grueso de gente comenzó a llegar de cara a las 21:00, cuando MOTLEY CRUE contaban los minutos para saltar a escena y acabar su gira europea en general, y la española en concreto.
Se rumoreaba inicialmente que MOTLEY CRUE habían cobrado alrededor de 200.000 euros por show mientras que otras fuentes apuntaban que el precio había quedado finalmente en 150.000. Lo cierto es que el espectáculo puesto en marcha por la banda vale todos y cada uno de esos euros, por no hablar de los que pagaron 40 Euros por entrar al recinto. Puntualmente, a las 21:30, se pusieron en marcha las tres pantallas que había en los alrededores del escenario, una coronandolo, y dos más a los lados. Allí se pudo ver “Disaster:The Movie”, el corto de claymation que la banda ha ideado para abrir sus shows. Modelos tetudas, guitarras, Nikki dándoselas de listo y Tommy Lee cagando fueron las premisas básicas del corto, que sirvió para entretener a la gente hasta que el telón circense fue levantándose poco a poco mientras las llamas hacían brotar gotas de sudor en las primeras filas.
“Shout At The Devil” fue la primera canción en sonar esa noche, en su versión del año 1997, algo que no agradó a algunos dado el talante purista del concierto. El fuego, las llamas, la pirotecnia, el enano enmascarado, las modelos que se abrían de piernas con facilidad sorprendente…todo se sumó para que el inicio del concierto fuera tan espectacular como la banda había prometido. Así, en cuestión de minutos, la banda ya se había metido totalmente en el show y se encontraba arrancando las primeras notas de “Too Fast For Love”.
Mick Mars era el más observado por todos los presentes. Después de su confesión sobre como le afectaba la ankylosing spondylitis, era verdaderamente doloroso verle en pié con una guitarra colgada del cuello cargando el solito con todo el sonido de la banda. Después de Mick, la mayoría de miradas iban para Nikki Sixx, que se encontraba flanqueando el lado izquierdo del escenario, moviendose sin parar y viviendo cada una de las notas que salían de su bajo. En última instancia, Tommy Lee y Vince Neil eran los elementos menos observados, aunque el aumento de peso de Neil en estos años fue comentado por los seguidores en varios momentos. Tommy Lee simplemente fue Tommy Lee, ese chico hiperactivo, malhablado y verdaderamente energético tras la batería.
Tras los primeros minutos de espectaculares interpretaciones, el concierto se estabilizó con “Red Hot”, “On With The Show” (muy emotiva para todos los presentes), “Ten Seconds To Love”, un explosivo “Looks that Kill” y para terminar el primer segmento del show, la largamente olvidada “Louder Than Hell” y el humeante “Live Wire”, donde columnas de humo blanco tapaban por momentos a los propios miembros de la banda.
La banda se fue del escenario y nos dejó viendo una imagen fija de publicidad de “Disaster: The Movie” en las pantallas de proyección. Con el telón bajado, la gente esperó pacientemente los 10 minutos de rigor hasta que la banda volviera a escena. Los últimos segundos fueron gritados a modo de cuenta atrás por todos los presentes, y cuando la cuenta atrás acabó, se escuchó el rúgido de una moto. Era evidente que MOTLEY CRUE daban la bienvenida a la segunda mitad de los 80 en su set. “Girls, Girls, Girls” y “Wild side” fueron las primeras en sonar, antes de comenzar un más que amplio repaso a “Dr. Feelgood” a través de “Primal Scream” y más tarde, el tema título, y la mítica “Kickstart My Heart”. Antes sonaron “Home Sweet Home”, donde el público coreó de lo lindo el estribillo, y el prescindible “Sick Love Song”, uno de los nuevos temas del recopilatorio “Red, White & Crue”. El final de “Kickstart My Heart”, con Nikki Sixx rompiendo su bajo en medio de llamaradas, y espectaculares explosiones es dificil de explicar. Solo una banda americana de los 80 puede hacer un show tan decadente y bien estructurado a la vez.
Tommy Lee despertó sinpatías y antipatías con su titty-cam, consiguiendo que únicamente cuatro o cinco chicas enseñaran sus pechos. Es curioso el grado de vergüenza que tienen las chichas españolas a la hora de desmelenarse como sus congéneres americanas. Aunque, de hecho, me pareció hasta demasiado que cinco chicas enseñaran sus glandulas mamarias por las gran pantalla del escenario. Recordemos que estamos hablando de España.
Entre enanos, trapecistas, maquillaje y fuego, la banda se despidió. Solo volvieron para interpretar un acelerado “Anarchy In The UK” que dejó un poco de mal sabor de boca tras el final grandilocuente de “Kickstart my Heart”. De todas maneras, quedó claro que la banda estaba ya loca por largarse del escenario y ponerse en camino al aeropuerto de Zaragoza, donde debían volar a la 1 de la mañana, poco después del fin de show.
Sin duda, uno de los conciertos del año, pese a que el Hard Rock sigue siendo un estilo puramente minoritario en España. Solo WHITESNAKE sorprendieron el pasado año, reuniendo a más de 9.000 personas en Madrid. Pero para bandas como MOTLEY CRUE y sus primos pequeños del Sunset Strip (POISON, RATT, LA GUNS…), España les viene un poco grande.
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Fotos: Penumbra



























