- Fecha
- 8 de febrero de 2004
Jerry Only es gato viejo. Misfits ya murieron en 1984 después de que él y Glen Danzig partieran caminos de forma no muy amigable y, viendo que la carrera de su exvocalista no le ha marchado nada mal, estaba difícil una reunión futura. En 1997 resucitó a sus monstruítos bajo su batuta pero con un resultado algo irregular. Está claro quién tiene los derechos del nombre Misfits y, orgulloso de ello, ha montado su particular All-Stars of Punk y hasta se ha dedicado a hacer realidad viejos proyectos y sueños. De hecho, la velada de esta noche servía de presentación de su último Project 1950, una decena de versiones clásicas de los años 60 pasadas por el filtro Misfitiano. Only ha sido siempre un enamorado de la era de las películas de la Hammer y de los clásicos que sonaban en el tocadiscos de su madre en su tierna infancia.
Sabedor que hoy en día Misfits no tienen más que el estatus de banda de culto pero que difícilmente podrían llenar salas de medio aforo, decidió acertadamente llamar a dos pesos pesados de la escena punk más clásica y americana. Dos iconos tan celebérrimos como Marky Ramone (Ramones, con esto ya está todo dicho) a la batería y con Dez Cadena (Black Flag) a la guitarra, permiten a Only capitanear una apetitosa banda “revival” capaz de bombardear en una misma descarga a Ramones, Black Flag y a Misfits. ¿Qué más puede pedir un fan del mítico punk fogueado en el CBGB’s?. Evidentemente este formato trío queda bajo el nombre de Misfits y es Jerry quién debe tomar el timón en las voces.
No hacía ni un año que habían aterrizado en la misma sala consiguiendo un llenazo hasta la bandera y dejando a un nada desdeñable número de fans a las puertas del Razz II. Evidentemente esta segunda ocasión ya no fue tan excepcional como la primera, pero si que se rozó el sold-out. Curioso si recordamos que hace dos años Marky Ramone visitó la sala Magik con sus Speedkings y ni tirando de catálogo Ramone llegó a meter más que a cuatro gatos mal contados, dos de ellos de prensa. Abrían fuego los Vietcongs, grupo al cual no pude ver por motivos derivados de esta misma web. Apoyados en el clásico telón con el monstruo de los Misfits aparecía el trío All Star con más ganas que suerte. El 1,2,3,4 encabezaba todos los temas, siempre a una velocidad bastante más elevada de lo que nos tienen acostumbrados en estudio. Jerry Only dejó claro que pese al horroroso sonido que gastaban en esos primeros compases no es un vocalista suficientemente válido como para escupir temas tan legendarios. La primera ráfaga pertenecía en su totalidad a Misfits, así pues cayeron “Teenagers From Mars”, “Bullet”, “Attitude”, “Halloween” y “Skulls”, muy coreadas por el público pero muy deslucidas por el pésimo sonido. Dez Cadena lucía los ojos sombreados y vestía una camiseta de Misfits, pero el bueno de Marky estaba enfundado en la clásica camiseta Ramones y ni rastro de Margareth Astor por su faz. La leyenda tiene claro que sus orígenes son incorruptibles. Dez Cadena escudaba a Only en los coros y demostraba cada vez que abría la boca que sus cuerdas vocales lucen más que las de Only. “Last Caress” puso patas para arriba el local. Está claro que si Metallica hacen una versión de tu banda pasas a ser grupo de culto y el tema versionado pasa a ser himno por antonomasia de tu repertorio. Turno para el legado Ramone con “I Don’t Care”, “Teenage Lobotomy”, “Sheena Is A Punk Rocker” y una rápida mención al difunto Dee Dee Ramone. Black Flag son los siguientes en caer con un Cadena que toma más protagonismo. El sonido mejora bastante y la incursión a su nuevo Project 1950 aporta algo más de melododía de la mano de “This Magic Moment” y “Dream Lover”. El experimento resulta muy logrado y atractivo recordándome a esos locos daneses de Nekromantix y su Psycho Billy particular. Llevan disparados ya más de veinte temas y parece que no tengan intención ninguna de frenar. El set-list que cuelga cercano al kit de Marky es kilométrico. Mucho más lucida resulta esta noche que la catastrófica velada con los Speedkings. Otra ráfaga de Ramones y esta vez con algunos de sus cortes más comerciales: “The KKK Took My Baby Away” y “Pet Cemetary” vuelven a encender a los presentes. El surf humano y el pogo caen a cuentagotas pero se mantienen fieles a la cita con el punk. “I Wanna Be Sadated” es otra de las imprescindibles y viene acompañada de clásicos de los Misfits como “All Hell Breaks Loose” y como no: “Die, Die My Darling”. Apenas una hora frenética y extasiante pero sólo eso, ya sólo quedan los bises. Marky se dirige a la masa y presenta otra vez a sus compañeros que piden un “Hey Ho Let’s Go”. Turno para la inmortal “Blitzkrieg Bop” y para la cafre “Beat On The Brat”. Para sorpresa de todos la despedida no la pone otro clásico de los Misfits y si la canción que más esperaba yo: otra incursión a su nuevo Project 1950, la archiconocida “Runaway” (de Paul Anka creo), uno de esos temas que hagas como la hagas, toques como la toques queda de maravilla, pues la canción por si sola ya es un temazo. La bordan y se perfila como single seguro. A ver cuando llega este dichoso disco a las tiendas del país…
Poco más, entrega de muñequeras, baquetas y púas entre los asistentes y ovaciones algo tímidas. La verdad es que el público de esta noche no estuvo muy entregado con sus héroes, excepción claro de las siempre bulliciosas primeras filas.
Interesante concierto a manos de un combo con grandes posibilidades de repertorio, si bien previsible, y algo criticable en cuanto a filosofía. Si bien Jerry Only cuajó una actuación a mejor en cuanto a voz se refiere, está claro que por mucho carisma que atesore necesita de un vocalista más nato. Su protagonismo o ego deja como corista a un Dez Cadena que si bien tiene garganta de cantante de thrash y no lo hace mal, tampoco parece ser el adecuado frontman. Ramones y Misfits están por encima de Black Flag y eso le relega a ocupar su sitio. Está claro que el tinglado funciona pero podría marchar mejor. Son músicos que por separado soñarían por tener a una audiencia de estas dimensiones, pero necesitan de la simbiosis entre ellos. Por mucha leyenda que sean estoy seguro que cualquier fan de Misfits preferiría una reunión clásica con Danzig, otro de Ramones preferiría ver a Marky con Johnny (tan difícil como la otra) y otro de Black Flag se inclinaría por verlos en solitario y con su show al completo.
Este trío All Star es un parche interesante pero que difícilmente va a tener continuidad en estudio a no ser que sea con proyectos estilo Project 1950. Ya van dos giras “revival” en dos años y tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe.
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Fotos: Sergi Ramos








