- Fecha
- 23 de febrero de 2005
¡Y los habían que daban por muertos a MEGADETH!, Ilusos, Dave Mustaine siempre ha sido un luchador nato, un rebelde que nunca se resignó a tirar la toalla, a pesar de que todo indicara lo contrario. Las drogas y el alcohol han marcado su vida, sin embargo su pasión desmedida por la música, y por MEGADETH, siempre le ha hecho tirar adelante y superar cualquier adversidad fuese ésta del tipo que fuese.
En los días de “Youthanasia”, Dave aseguraba en todas las ruedas de prensa que daba que por fin estaba limpio y que yo sepa, hasta ahora no se ha hecho pública nunca la vuelta de Dave a las drogas, algo que visto su estado, es más que evidente. En estos 11 años Dave Mustaine, a pesar de mantener intacta su abultada cabellera rubia, y porque no, su intimidante presencia escénica, ha mostrado diversos signos evidentes de envejecimiento y demacración física. Sobretodo en esta última gira. Atrás quedan aquellas pletóricas actuaciones en el 95 con CORROSION OF CONFORMITY, 2 años después con los desaparecidos KILL II THIS, su apoteósica actuación en el festival de la vaca el mismo año, su corto pero intenso show con IRON MAIDEN en el 99 en la gira de reunión con Bruce Dickinson o su última visita a Barcelona en el verano del 2001, todas ellas memorables, ¡Aún presentando varios discos mediocres!. En todos estos shows, Dave Mustaine se mostró sobrio, entero, coherente y en un estado de forma más que apto para alguien de cierta edad que se ha metido más droga que Ozzy Osbourne y Tommi Iommi juntos elevado al cuadrado. Sin embargo, el estado de Dave ayer dejaba cierto espacio para la incertidumbre y el chismorreo. Pocas antes horas del concierto, Dave Mustaine accedió a firmar algunos autógrafos justo delante de la sala Razzmatazz y las malas lenguas dicen que su brazo izquierdo no tenía ninguna herida ni cicatriz propia de una intervención quirúrgica, algo que deja patente que la causa de una nueva recaída en las drogas podría perfilarse como auténtica respuesta a la separación del grupo hace poco más de 3 años. De cualquier forma, sí quedó claro que parte de su mal estado se debía a un inmenso catarro que llevaba encima y que casi le obliga a suspender la actuación pocas horas antes de subirse al escenario. Con la nariz roja como un tomate y con una voz completamente destrozada, Dave Mustaine nos pidió a todos que por favor cantásemos bien alto porque sus cuerdas vocales no iban a aguantar las 2 horas de actuación, algo que posteriormente, demostró que iba a ser falso. En los momentos de dirigirse al público es cuando más se notaba que la voz de Dave estaba pidiendo a gritos un descanso, sin embargo durante la ejecución de los temas, ésta no parecía estar en tan mal estado como su propietario se encargó de hacernos saber.
Con una sala que apenas contaba con unas 300 o 400 personas dentro, los británicos DIAMOND HEAD saltaron a escena ante una audiencia que tenía muy claro qué temas en concreto había venido a escuchar. Formados hace unos 30 años, la carrera de estos tipos no es que haya sido muy fructífera que digamos. En todo este tiempo, DIAMOND HEAD han sacado 4 discos, considerado clásico únicamente el primero de todos ellos "Lighting to the Nations", y en breve saldrá al mercado, si no lo ha hecho ya, su quinto Lp de estudio "All Will Be Revealed" editado bajo su propio sello Diamond Head Music Ltd. El resto del tiempo, la banda se ha dedicado a separarse y reunirse en infinidad de ocasiones, editar tropocientos singles y batir el record de discos recopilatorios publicados (Por no hablar de la cantidad de directos que tienen). No es que intente desmerecer la labor de estos ingleses, ni mucho menos, pero está claro que su "popularidad" se debe en parte a la promoción que los chicos de METALLICA, más antes que ahora, han hecho de ellos realizando sendas versiones de 2 temas clásicos del debut "Lighting to the Nations" y citándolos claramente como una gran influencia. De acuerdo, DIAMOND HEAD estuvieron ahí, en el lugar y el momento adecuado, pero de no ser por Lars Ulrich, Dave Mustaine y James Hetfield, seguramente a día de hoy no serían más que una banda de "culto" únicamente conocida por los más iniciados en el tema. Incluso, el que considero que es su mejor disco de lejos, "Death and Progress" de 1993, no tuvo ningún tipo de representación en directo y apenas es siquiera conocido por nadie. En fin, una trayectoria "curiosa" la de estos ingleses.
Su show se abrió con uno de sus grandes clásicos, "It’s Electric", de su disco debut del 79 "Lighting to the Nations". Sorprendió no ver en la formación al señor Sean Harris, líder de DIAMOND HEAD junto al sí presente guitarrista Brian Tatler, quién por lo visto abandonó hace pocos meses el grupo por las clásicas diferencias musicales. En su lugar figuraba un tipo bastante joven de nombre Nick Tart con una voz suave, pero efectiva y muy bien cuidada. Al principio, el sonido de DIAMOND HEAD fue bastante mediocre pero con el paso de los temas fue ganando en nitidez y claridad. A pesar de ello, no gozaron de un muy buen sonido donde sobresalía de forma un tanto descarada la guitarra de Brian Tatler. Su setlist prosiguió con "Give it to me" de su nuevo trabajo, un par de temas más de "Lighting to the Nations"; La homónima y la rockera "The Prince", un repaso a sus dos siguientes trabajos "Borrowed Time" y "Canterbury" con las más accesibles y comerciales "In the heat of the Night" y "To the devil his Due" y finalmente, DIAMOND HEAD cerraron con un tema nuevo más, "Mine all Mine" y sus dos clásicos por definición (que no mejores temas, sino más conocidos), "Helpless" y sobretodo "Am I evil" que fueron coreadas por casi toda la sala. ¿Puntos negativos? La total indiferencia que le produce "Death and progress" al señor Brian Tatler y el enfoque excesivamente moderno de los temas de su nuevo trabajo "All will be revealed", DIAMOND HEAD es una banda clásica y siempre será considerada así por el resto de los tiempos. Es absurdo pensar que puedan, a estas alturas, entrar en un mercado más accesible, comercial y juvenil siendo quienes son y estando donde se encuentran. Ahora, no seré yo quién le lleve la contraria al señor Brian Tatler (Que por cierto, menudo aspecto demacrado, rezo y deseo no estar así a los 40 y pico).
En definitiva, una notable actuación que calentó a la gente para lo que se nos venía encima. Tras casi 3 cuartos de hora de espera, los integrantes de MEGADETH salieron al escenario uno por uno y empezaron a sonar los primeros acordes de "Blackmail the universe" con las locuciones de la presentadora de televisión sampleados. En estos primeros compases de actuación el sonido era totalmente desastroso, algo así como una bola sónica donde era prácticamente imposible distinguir nada. Al igual que sucediese en DIAMOND HEAD, con el paso de los temas el sonido fue mejorando hasta llegar a su punto álgido a partir del quinto o sexto tema, justo poco antes de que Dave Mustaine se diese cuenta de que podía tirar la actuación adelante a pesar de sus problemas vocales.
La nostalgia es una cosa, los hechos y la realidad otra bien distinta. A muchos les habría gustado ver a Marty Friedman o Chris Poland sobre el escenario en vez del ?desconocido? Glen Drover, incluso algunos soñaban con que Nick Menza estuviera tras el kit de batería en detrimento del también “desconocido” Shawn Drover. Finalmente completaba la formación otro tipo que a priori parecía un don nadie, el bajista Jason MacDonough. Bien pues, sin mucho reparo podría asegurar que ésta es la mejor formación que le he visto nunca a MEGADETH, incluso más efectiva que la ?clásica? con los señores Friedman, Ellefson y Menza al frente. Glen Drover es un guitarrista impresionante (Referencia ? el mejor disco de KING DIAMOND de los últimos 15 años, ?House of God?, donde se puede apreciar el estilo de Glen Drover, estilo que ha sabido imprimir a los temas de MEGADETH y sobretodo, a los solos de guitarra), por si no fuera poco, cualquiera que haya escuchado alguno de los 6 discos que ha sacado con EIDOLON, más los 3 últimos que los 3 primeros, sabrá que este tipo adora MEGADETH de una forma un tanto preocupante, una pasión que ni el mercenario Al Pitrelli ni mucho menos Marty Friedman en sus últimos años en la banda demostraron tener. Justo tras él estaba su hermano, Shawn Drover, batería también de EIDOLON y por un corto período de tiempo de la legendaria banda canadiense de thrash/death INFERNAL MAJESTY quién mostró, al igual que su hermano, el esfuerzo que conlleva aprenderse todo el set-list de MEGADETH en unos pocos meses. Subido a una tárima elevada que nos permitía a todos contemplar su forma de tocar, demostró (con ventilador mueve-melenas a lo 80?s incluído) reunir todas las cualidades necesarias para ostentar el puesto que le ha sido designado. Finalmente, a la izquierda del escenario estaba el que fuera bajista de ICED EARTH durante 6 años (con una fugaz ?escapada?), Jason MacDonough cuya carencia de técnica era suplida por una entrega envidiable, y es que por mucho que los puristas digan lo contrario, Dave Ellefson nunca fue un bajista expcecional y sus tareas compositivas siempre residían en un segundo plano puesto que era Dave Mustaine el que ostentaba el 90 % de los créditos en los discos.
De todos los miembros de la nueva formación destacó muy por encima del resto Glen Drover cuyos solos de guitarra lograron hacer olvidar a los mencionados Pitrelli, Poland o Friedman. A diferencia de sus últimas giras, por fin el público se sintió a gusto con los temas nuevos del disco en cuestión que se venía a presentar. De los 23 temas que MEGADETH tocaron, nada más y nada menos que 6 pertenecían a "The System has Failed", el flamante nuevo trabajo de Mustaine y Cia denotando la aceptación que éste ha tenido tanto entre sus nuevos fans como entre los más antiguos.
El show prosiguió de forma empalmada con 2 pequeñas joyas del pasado como son "Set the world Afire" y "Wake up dead", la primera de ellas atípica en el setlist de MEGADETH en sus últimas giras y la segunda todo un clasicazo que abría su multimillonario y primer boom comercial de 1986 "Peace sells… But who’s buying?". El grueso de su actuación estuvo compuesto por las más recientes "Of Mice and men", (tema completamente prescindible), las rapidísimas "Kick the Chair" y "Back in the day", el espléndido single de su último trabajo "Die dead Enough" y la también innecesaria "Something that I’m not". Junto a ellas, y mezcladas de forma coherente, se encontraban los clásicos de siempre de MEGADETH como las emotivas y autobiográficas "In my darkest hour" y "A tout le Monde", "Skin O’my teeth", la banda sonora de la peli infumable aquella de Mario Bros. "Angry Again" o "Tornado of Souls". Como se les ha visto hacer en el pasado, "Peace sells… But who is buying?" intercaló justo antes de que llegase el famoso tramo final con el estribillo, el "Paranoid" de BLACK SABBATH (aparecida en "Hidden Treasures" y aquel gran tributo a BLACK SABBATH de nombre "Nativity in black"), "Mechanix", "Trust" (Con estribillo cantado en castellano incluido) y la fantástica "She-wolf". A estas altuars del show, Dave Mustaine estaba ya plenamente recuperado y sorprendido de que sus cuerdas vocales hubiesen aguantado tanto, gracias eso sí, a la ayuda del público que salvo en la primera media hora de actuación, se volcó por completo con MEGADETH. Como era de esperar, el fin de fiesta llegó de la mano de "Hangar 18", que sino recuerdo mal fue empalmada con la nefasta "Return to Hangar", "Symphony of Destruction" y "Holy Wars… The punishment due". En total, 2 horas de concierto y unas 23 canciones, muchísimo más de lo que la media suele ofrecer, y eso que Dave Mustaine estaba hecho un trapo que sino allí se hubiese armado la de San Quintín. MEGADETH han demostrado que tienen cuerda para rato, esté a bordo quién esté. ¿Cuanto tiempo aguantará Dave Mustaine el ritmo frenético que implica estar en una banda del tamaño y la importancia de MEGADETH? Hagan apuestas, pero me da a mí que no mucho.
Galería 28 fotos
Fotos: Penumbra





























