- Fecha
- 19 de febrero de 2005
De vez en cuando es más que recomendable darse una vuelta por conciertos que poco o nada tienen que ver con el Heavy Metal. El año pasado me di una vuelta por el show de Lenny Kravitz en el Sant Jordi, por la simple curiosidad de ver como reacciona el público y como se lo montan los artistas en otros ámbitos. Hace muchos más años, en 1994, me acerqué a ver a PINK FLOYD en el Estadio Olímpico, y quedé gratamente sorprendido. Incluso el año pasado también me acerqué a ver a ALAN PARSONS LIVE PROJECT y MARILLION, y lo que he podido sacar como conclusión es que el público del Heavy Metal es muy facil de contentar. Actualmente, nos visitan montones de bandas con temas calcados el uno del otro, que apenas llevan meses o unos pocos años tocando juntos y se les idolatra como si fueran el grupo más grande del universo. Discrepo con esa percepción del Heavy Metal. A mi me ha costado unos cuantos conciertos “diferentes” el darme cuenta de que en el Heavy Metal, por mucho que me llene a la hora de escribir y trabajar en su entorno, abunda la mediocridad, los conciertos de sonido más que deficiente y en ocasiones, una falta de carisma escénico brutal. Está claro que comparar a MC5,que llevan 35 años tocando, con MANTICORA, que los conocen en su bloque de pisos, pues es como comparar la Sagrada Familia con el mencionado bloque de pisos de los señores de MANTICORA.
MC5/DKT se presentaron en la sala Razzmatazz ante una media entrada muy respetable que disfrutó del show de mala manera. Allí habia de todo: desde rockers a heavies con camisetas de UDO, pasando por señores que tomaron un LSD en 1971 y que reviven su espinoso pasado viendo al señor Handsome Dick Manitoba desvariar como un loco a sus muchísimos años por el escenario. De hecho, me acoplé al concierto a ultimísima hora, pues practicamente no recordaba cuando se celebraba. Por ello, sin camara de fotos, ni entrevistas previas al show, me dediqué a observar tranquilamente algo que hacía mucho tiempo que no veía: un concierto de los que, en varios momentos, te ponen la piel de gallina.
Nunca me había preocupado en demasia de escuchar a MC5, pues por temas generacionales, digamos que yo nací muchísimos años después de la edición de “Kick Out The Jams”, pero siguiendo mi tradición de ver a todo mito viviente que se ponga a tiro, no dudé en acercarme a ver semejantes leyendas. Y no quedé defraudado. En la formación están Wayne Kramer a la guitarra y voz, el decrépito Michael Davis al bajo y Dennis Thompson a la batería, este último vestido como si lo hubieran sacado de una escena de la película “Porky’s” (de sus apellidos viene lo de DTK). Sobre el escenario les ayuda el ex –GUNS N’ ROSES Gilby Clarke, el cual parece tan distraído como siempre, pero consigue darle verdadera fuerza a la banda. Sus solos doblados con Kramer fueron algunos de los mejores momentos de la noche (para que luego digan que lo inventaron IRON MAIDEN y THIN LIZZY).
La colaboración definitiva venía de las manos del incombustible Handsome Dick Manitoba, líder de los DICTATORS. Con chupa de cuero, muchos años a sus espaldas y brincando por el escenario como si tuviera 20 años, Manitoba le regaló al público una versión absolutamente animal del “Kick Out The Jams”. Verle con un pie sobre los monitores del frontal del escenario, espetando “Kick Out The Jams Motherfuckerrrs” a las primeras filas fue toda una imagen para el recuerdo. El show también tuvo una notable colaboración por parte de Lisa Kekaula de los BELLRAYS y BASEMENT JAXX. La vocalista de color consiguió momentos verdaderamente emocionantes a lo largo del show, con crescendos vocales que dejaron anonadado a más de uno. Temas como “Sister Anne”, el mítico “Teenage Lust” o el genial “Shakin’ Street”, antes del cual Kramer solicitó un recuerdo para Smith y Tyner, los miembros de MC5 que lamentablemente ya no están entre nosotros. Kramer estuvo especialmente lúcido toda la noche, ametrallando al público con su guitarra, cantando genialmente, y haciendo alusiones al hecho de que los temas escritos por la banda en los 60 aun puedan ser relevantes hoy en dia. Un breve discurso sobre las guerras no deseadas que USA ha iniciado en otros países, y subitamente llegó el final con “The American Ruse”, tras la cual la banda se retiró entre aplausos y gritos del público. Para ser el primer concierto de su nueva gira, es alucinante ver como la banda suena tan compacta. Imagino que después de conocerse durante 35 años, el guitarra y el batería de MANTICORA también tocaran genialmente bien y dejarán lugar a improvisaciones como las que se vieron en el concierto de MC5/DKT.
Galería 4 fotos
Fotos: Archivo





