- Fecha
- 5 de junio de 2004
Recuerdo que la tarde del concierto, estaba dando una vuelta por la concurrida calle Tallers de Barcelona cuando ví un cartel que anunciaba el concierto de esa noche. “Mejores que una reunión de LED ZEPPELIN” fue el galardón que algún erudito auto-importante de la prensa británica les debió proporcionar en alguna reseña de algún show, por lo que mi escepticismo estaba en un estado de alerta máxima.
Lo curioso es que cuando llegué a la Sala Bikini de Barcelona y vi el montón de gente que allí se amontonaba, tuve una sensación de que aquello no era una banda tributo cualquiera. Y evidentemente, cuando me acerqué a primera línea de fuego para tomar las fotos que ilustran este review tuve un escalofrío que me recorrió todo el espinazo. Las maneras de Billy Kulke sobre el escenario eran tan absolutamente idénticas a las de Robert Plant que por un momento creí estar en el Madison Square Garden en 1971 durante la grabación de “The Songs Remain The Same”. Y creo que no fue algo exclusivo de mi espinazo, a juzgar por las reacciones de los presentes.
Al contrario que las bandas tributo a KISS o AC/DC, desde el punto de vista estético es mucho más facil hacer tributo a LED ZEPPELIN. Pero desde el musical, es una tarea de dificultad enorme. Imitar a unos super-hombres de la música como fueron LED ZEPPELIN debe ser mas difícil que conseguir que Jose Maria Aznar mueva su labio superior, pero aún asi los británicos se revelaron como una de las grandes esperanzas para aquellos que no hayan visto jamás a los mayores iconos británicos de la música rock junto a PURPLE y SABBATH.
Con “Immigrant Song” y “Heartbreaker” dando el pistoletazo de salida, la banda encontró pronto su lugar en el escenario de Bikini. Y lo mas importante es que consiguieron transmitir la sensación que uno tendría hoy en día viendo a unos ZEPPELIN reunidos. Sin ser esto una consecuencia de la euforia del show, creo que es justo decir que LETZ ZEP son capaces de hacerle sombra a los originales hoy en dia. De hecho, LED ZEPPELIN son una banda inteligente, y mantienen su mito y leyenda enfrascados en formol, porque estoy seguro de que sinó, el estado de putrefacción que sufriría sería deplorable.
No quiero ni llegar a imaginarme los gallos que Robert Plant haría hoy en dia, ni las pintas que un “hinchado” Jimmy Page tendría con su Les Paul colgada de nuevo al cuello durante los cientos de fechas que se irían sucediendo a lo largo de los meses que duraría la supuesta gira de reunión. Por eso, es mejor que algunas cosas sigan donde están, y que las bandas tributo nos recuerden cualquier tiempo pasado antes que tener enfrentarnos dolorosamente a la situación actual de la banda.
Con “Since I’ve Been Loving You”, el barroquismo de “Kashmir” o la sensibilidad de “Thank You”, LETZ ZEP conquistaron a una audiencia que se mostró reticente durante un rato, hasta que descubrió que la banda hacía justicia al sonido original de ZEPPELIN. Sin embargo, uno de los grandes momentos de la noche fue la interpretación integra de “Moby Dick”, en la cual Simon Jeffrey efectuó el solo que John Bonham solía hacer en directo. Obviamente no lo hizo toque por toque, pero respetó bastante las partes en las que estaba dividido y el feeling original del mismo. No se quedó corto Chris Cawte, quien, en su papel de Jimmy Page, nos transportó a todos en un viaje fiel y coherente a través de los riffs que hicieron historia en el rock de los años 60 y 70. Su interpretación del solo de “Stairway To Heaven” fue absolutamente lacrimógena, y hasta los desvaríos de la parte central de “Whole Lotta Love” sonaron a gloria por su parte.
Hasta Steve Turner, el John Paul Jones particular de LETZ ZEP, cuadró su papel a la perfección, manteniéndose en un discreto segundo plano y sentándose a las teclas cuando era necesario. Si algo es digno de comentar es el atuendo que cada uno de ellos llevo. Desde la camisa folklórica de “Robert Plant” hasta la cinta en la cabeza de “John Bonham” todo en ellos olía al espiritu clásico de los ZEP.
El momento de la noche vino sin duda con el “Whole Lotta Love” que interpretaron para acabar –parcialmente- su actuación. El público reclamo no uno, sino dos bises, los cuales fueron irremediablemente “Rock N’ Roll” y un fastuoso “Communication Breakdown” que acabaron por saciar el hambre del público asistente.
Está claro que lo mas grande que podría suceder hoy en día en el mundo de la música es que LED ZEPPELIN se reunieran con Jason Bonham y editaran un nuevo disco de estudio y un DVD en directo, pero creo que la decisión que han tomado hasta el momento Page, Plant y Jones es la acertada. No destrozar la leyenda de algo tan sagrado en el mundo del rock como fue LED ZEPPELIN. Mientras, seguiremos escuchando “Houses Of The Holy” y viendo el documental del 76 para quitarnos el capricho.
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Fotos: Sergi Ramos















