- Fecha
- 4 de marzo de 2006
Desde que pude verles por primera vez en el año 2001, estaba claro que HIM iban a ser la banda hiper-popular que son hoy en dia. Por entonces, la banda presentaba “Deep Shadows and Brilliant Highlights” y el contigente de niñas que poblaban el show era inmenso. Hoy en dia, las quinceañeras siguen abundando pero un buen montón de gente también les ha dado su confianza y ahora respetan a la banda debido a su más que consistente trayectoria. Dejando a un lado los incidentes que van saliendo relatados en la prensa, caso del incidente de Valo en un bar de New York o de la denuncia que ha sufrido por parte de un vecino de Helsinki, HIM siguen siendo una banda extremadamente valida para todos los rockeros que, dia a dia, siguen yendo a los conciertos y comprando discos como el genial “Dark Light”. El éxito, en muchas ocasiones, se consigue simplemente a base de marketing y de propuestas peregrinas que terminan siendo del agrado de la masa a base de empujarlas por su garganta de mil maneras diferentes. Ese no ha sido el caso de HIM. De acuerdo, tienen videoclips, tienen un vocalista atractivo por el que muchas mujeres se vuelven locas, pero dejando a un lado eso, si no hubiera habido unos cuantos discos bien y un buen montón de giras, HIM serían hoy otros TO/DIE/FOR o algo similar.
Con las entradas agotadas – o eso decía la web de la empresa promotora- HIM se presentaron por enésima vez en Barcelona, pese a que ya realizaron un concierto el pasado otoño en la sala Apolo de Barcelona. Aún así, volvieron a llenar Razzmatazz, aunque había mas espacio libre que en otras ocasiones. Alrededor de las 21:30 de un sábado cualquiera de marzo, Ville Valo y sus secuaces saltaron a escena para volver a demostrar que, pese a que muchos sigan sin ver ningún ápice de credibilidad, ellos son una banda muy valida
Los gritos de fervor indicaron que HIM estaban a punto de saltar a la palestra y al son de “Wings Of a Butterfly”, la banda dio inicio a un concierto más, a otro paso más en su carrera hacia el estrellato definitivo. Desde el principio se observa que Valo está mucho menos pasado de vueltas que en ocasiones anteriores, especialmente la del año 2003, donde el tipo no parecía estar demasiado por la faena de cantar bien. En ésta ocasión no fue así, y aunque su voz no es tan cristalina como en los discos, es un vocalista que cumple muy bien en directo. Con el siguiente tema, “Right Here In My Arms”, el público comenzó a colocarse en su sitio tras los meneos inciales, especialmente en las primeras filas.
Fue sorpresivo que la versión de Chris Isaak, “Wicked Game”, apareciera tan pronto en el set. Ningçun problema con ello, claro. Un temazo es un temazo, lo cante quien lo cante. Creo que con “Wicked Game” HIM han conseguido dar el difícil paso de hacer el tema practicamente suyo. De hecho, dudo que muchos de los presentes supieran que la canción era del señor Isaak, debido a que la banda lo ha adaptado demasiado bien al sonido típico de HIM.
El momento de mayor apogeo durante el show fue cuando la banda lanzó una ristra de temas imbatibles como son “Join Me”, el hit-single “Killing Loneliness”, o el exitazo “Your Sweet 666”. Mil veces aplaudidos algunos de ellos, pero mil veces disfrutados. Es casi paradójico que una de las pocas bandas rockeras capaces de conseguir éxitos más o menos constantes en la actualidad sea una que no lleva apenas diez años en el negocio, mientras muchos de los perros viejos se las ven y se las desean para que alguien les preste un poco de atención.
EL resto de la banda, Linde, Migé, Burton y el enorme batería Gas, hacían su cómodo papel de segundones antes la reacción desatada por cualquier mueca o cualquier gesto de Valo. Durante las interpretaciones de “Poison Girl” o la final “Vampire Heart”, aquello estuvo a punto de venirse abajo, aunque también debo afirmar que nunca he vuelto a ver a HIM en el estado de pureza en que les vi cuando tocaron por primera ocasión en la sala Razzmatazz. Por entonces, el fenómeno de la banda practicamente acababa de desatarse y la excitación era mayúscula. Ahora, años después, ya forman parte de la familia y no es nada extraño verles aparecer por España una vez cada dos años. Tampoco hay que pensar “bueno, fue un concierto más de HIM” porque la banda hizo una actuación más que buena, pero cuando uno ya ha conseguido un razonable nivel de éxito en un país ya no debe pelear tan fuerte como antes. E imagino que HIM ya no ven necesario luchar una batalla ya ganada.
A ver si, con suerte, la próxima vez los vemos en el Palau de la Vall d’Hebró!
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Fotos: Sergi Ramos







