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The Metal Circus
Live

HELLOWEEN + JADED HEART

7
Fecha
21 de diciembre de 2005

En su juraría que octava visita a Barcelona, HELLOWEEN presentaron su nuevo y discutido por muchos "Keeper of the Seven Keys – The Legacy", tercera y esperemos que definitiva entrega de su famosa saga iniciada en 1987 con el primero de los 3 volúmenes. Engañaría al personal si dijese que la expectación levantada por la nueva visita de los germanos a Barcelona era apoteósica, de hecho, hacía bastante tiempo que no veía una sala como el Razzmatazz I tan vacía (o mejor dicho, no tan llena, que lejos quedan las 150 personas de aquel desastroso concierto de GRAVE DIGGER hace un par de años). Con el segundo piso cerrado y los laterales del primero perfectamente transitables, dudo mucho que pudiésemos ser más de 800 o 900 personas en la sala, algo que no me cuadra del todo pues el concierto estaba inicialmente programado para el Razzmatazz II, recinto de menor capacidad y mucho más idóneo para albergar las cifras que esa noche se barajaron. De cualquier forma, el público variopinto en edad y estética, mostró disfrutar del evento al máximo pues cabe recordar que HELLOWEEN son tan aptos para desatar pasiones entre sus seguidores como para revolver estómagos entre sus detractores.

HELLOWEEN siempre han optado por compartir escenario con bandas relativamente consagradas, ya sean los FREAK OF NATURE de antaño (que finalmente no tocaron), Bruce Dickinson, IRON MAIDEN, RAGE, PRIMAL FEAR, o en este caso, los germanos JADED HEART, a quienes por desgracia no pude ver. Me habían hablado muy bien de ellos y la experiencia me ha demostrado que Alemania ha dado muchas de las mejores bandas de Hard/Heavy de la historia como VICTORY, KINGDOM COME, ROUGH SILK, BONFIRE o un sinfín más, pero las tareas laborales no perdonan y uno sale del tajo cuando puede, no cuando quiere. Los interesados en conocer como se las gastan estos chicos en un escenario no tienen más que pinchar sobre la reseña que nuestro sobradamente eficiente y bienamado corresponsal de guerra sureño Satur Romero hizo del evento granadino pocos días atrás.

Tras recoger la pertinente acreditación entré en la sala y pude comprobar de primera mano el un tanto desolador aspecto de la misma; Dicha asistencia sería todo un logro para muchas bandas, pero no para HELLOWEEN. Y sinceramente, es una lástima porque HELLOWEEN no llevaban semejante escenografía, luz y sonido desde sus años dorados en los 80’s, salvando las distancias tecnológicas entre ambas épocas, claro está. Con un telón de fondo que recreaba la portada de su nuevo trabajo "Keeper of the Seven Keys – The Legacy", unas cuantas tarimas, 2 estatuas a modo de guardianes de las 7 llaves, la inmensa calabaza que salió al final del show y una iluminación como pocas veces he visto, HELLOWEEN arrancaron su show con el eterno "The King for a 1000 Years", un tema de 14 minutos de duración cuyo espacio, digo yo, bien podría haber sido ocupado por 3 o hasta 4 clásicos de su amplísimo fondo de catálogo. De todas formas, no me hagan mucho caso, tampoco pondría la mano en el fuego acerca de la duración del tema en directo. De cualquier forma, durase o no 14 minutos, su minutaje fue excesivo para ser la pieza que abría un concierto. Sin que el público pudiese apenas dar los primeros aplausos, llegó el primer plato fuerte de la noche, "Eagle Fly Free", ese himno cuyo contenido tanto lírico como musical es de sobras conocido por todo ser viviente asociado en algún momento de su vida al Heavy Metal. HELLOWEEN siguieron con el que por lo visto es el tema favorito de Deris de este nuevo disco, "Hell Was Made in Heaven", un tema bastante logrado y bien llevado al directo. Tras él, llegó el que para mí fue, indiscutiblemente, el momento más emotivo, conscientemente inesperado (¡Maldito seas Internet que desvelas los secretos antes de tiempo!) y logrado del show; La consecución de "Keeper of the Seven Keys" y "A Tale that Wasn’t Right", rememorando los años dorados de HELLOWEEN en los 80’s con 2 piezas atípicas (y enormes) de su repertorio. Intachable, inmejorable, espléndido. Andi Deris lo bordó, incluso en los agudos más complejos mostrando lo buen cantante que es y su estupendo estado de forma, de hecho no cantaba así desde la gira de "Time of the Oath" junto a Bruce Dickinson y los injustamente olvidados SKIN. Con el patético recuerdo de las 2 últimas giras que pude ver de ellos por aquí, sobretodo la que les trajo con IRON MAIDEN, me mostraba algo escéptico en lo referente al estado de las cuerdas vocales del señor Deris, y más teniendo en cuenta que éstas no son como los vinos; Por lo general el paso del tiempo suele desgastarlas. No me hagan caso, me tragaré mis sucias calumnias una vez más; Dejando de lado las simpatías o apatías que los nuevos temas de HELLOWEEN despierten entre la comunidad metálica, resulta indudable reconocer el fastuoso estado de forma de Andi Deris quién no aflojó en ningún momento de la noche y mostró poseer el carisma y talento necesario para comandar la banda en ausencia de un Michael Weikath que parece estar más preocupado por la ausencia a plena luz de burdeles en Barcelona y las constantes subidas del precio del tabaco, que de recordarle al personal presente quién es el que corta el bacalao en HELLOWEEN.

Entiendo que en estos años de saturación de Power Metal donde HELLOWEEN, quizá más que nunca, han sido reivindicados como héroes y firmes estandartes de un movimiento, mucha gente pida a gritos el retorno de Michael Kiske, cabeza visible del buque germano durante su época de mayor apogeo. Ante ello, cabe decir que para gustos y opiniones, las de cada uno, pero lo que es innegable es que HELLOWEEN actualmente ni siquiera existirían de no ser por la aparición de Andi Deris allá por el 94. HELLOWEEN provenían de una época oscura en la que prefirieron experimentar en vez de salvar los muebles repitiendo fórmulas ya exprimidas con anterioridad. Ocasionalmente, estas decisiones llegan a buen puerto, pero a veces sucede lo contrario y la banda en cuestión se hunde, más o menos lo que le sucedió a HELLOWEEN con los, desde mi punto de vista, bastante notables "Pink Bubbles go Ape" y "Chamaleon", discos que mucha gente critica sin haber escuchado apenas en detenimiento. Con la llegada de Deris, un auténtico frontman que, para los que no lo sepan, ya había alcanzado cotas relativamente importantes de éxito y popularidad con su banda PINK CREAM 69, HELLOWEEN recibieron una bocanada de aire fresco que probablemente necesitaban, no para componer buenos temas, que casi siempre lo han hecho, sino para decidir por donde debían tirar en el futuro. Andi cantó como nunca antes, ni después, lo ha hecho y compuso auténticos himnos que harían situarían a "Master of the Rings" entre los mejores discos de Heavy Metal europeo aparecidos en la década de los 90’s. Quizá los años con Deris al frente no gusten tanto como los pretéritos con Michael Kiske, pero indudablemente, el primero de ellos fue probablemente el único de una larga lista de candidatos capaz de relanzar de nuevo la nave a flote, ya no solo por sus dotes y vocales y compositivas sino por la entrega y dedicación que siempre ha mostrado hacia HELLOWEEN, mostrando prácticamente mayor aprecio por lo que este nombre significa que los propios Weikath y Grosskopf.

Que haya intentado justificar la presencia de Andi Deris al frente de HELLOWEEN no me convierte en un fan y admirador absoluto de sus últimas obras, ni siquiera de su actual setlist, el cual me parece cuestionable en muchos aspectos. Tras el empalme divino de "Keeper of the Seven Keys" y "A Tale that Wasn’t Right" que les describí antes de que arremetiera con estos innecesarios arrebatos de nostalgia, el concierto se apagó prácticamente por completo, claro está, en MI modesta opinión. Lo que vino a continuación fue tan reprochable, innecesario y cuestionable como aburrido y previsible. Entiendo perfectamente que una banda esté semi obligada a tocar temas nuevos y recientes, pero en el caso de HELLOWEEN creo que se pasaron y más cuando con ello dejas fuera semejante cantidad de temazos, muchos de ellos pedidos a gritos durante años por sus fans y otros tantos asiduos de sus recitales en el pasado. "Ocassion Avenue" me parece aborrecible, larguísima, un tostón. "Mr. Torture" es quizá el tema más simplón, plomizo y atontado de todos cuantos han aparecido como Single en sus 20 y tantos años de historia. Finalmente, "The Invisible Man" y sobretodo, ese coñazo de nombre "Mrs. God", le van a la zaga, mostrando a unos HELLOWEEN que en MI opinión, han intentado llevar el sonido RAMMSTEIN al campo del Power Metal, algo decididamente atrevido e incluso atractivo a priori, cuyos resultados, de nuevo en MI opinión, dejan muchísimo, o más, que desear.

Entiendo perfectamente que incluyan nuevas piezas en su repertorio, pero por favor, un poco más de cabeza; ¡Temas más cortos y aptos para un directo!. Debido a ello, otra gira más y seguimos sin escuchar nada de "Master of the Rings", nada de "Chamaleon" y "Pink Bubbles go Ape" (esto resulta más evidente y supone una petición puramente personal), nada de su clásico "Walls of Jericho", ¡Ni siquiera "Starlight", "How Many Tears" o "Ride the Sky"!, (Por no hablar ya de "Victim of Fate" o "Phantoms of Death"…). En su lugar HELLOWEEN apuestan por el soporífero "Power", prácticamente única concesión que llevan haciendo desde su gira de 1996 a "Time of the Oath" (como si dicho disco no tuviese más temas…) y lógicamente, la tripleta de clásicos formada por "Future World", "I Want Out" y "Dr. Stein", los 3 singles más laureados de los 2 primeros volúmenes de la saga "Keeper of the Seven Keys" y que todavía no entiendo como la gente no ha aborrecido a estas alturas. (¡Podrían haberlos cambiado por "A Little Time", "We Got the Right" y "March of Time" ya puestos! "Keeper of the Seven Keys" y "A Tale that Wasn’t Right" estuvieron muy bien, pero se comieron lo menos 20 minutos de concierto…). El fin de fiesta, con "Dr. Stein", juntó sobre el escenario a los miembros de HELLOWEEN con la gente de JADED HEART, seguramente ya ebrios, en gallumbos, con gorritos de Papa Noel y armados con guitarras y bajos desconectados.

Vayamos con otro tema; Los solos de batería y guitarra. Ambos estuvieron entretenidos, pero entre eso y los interminables monólogos de Andi Deris intentado demostrarnos que sabía hablar de forma más que aceptable la lengua castellana, HELLOWEEN se zamparon lo menos media hora de concierto. Mientras que el ex-RAWHEAD REXX Dani Loeble montó un entretenido espectáculo haciendo un mano a mano con Markus Grosskopf quién se encontraba sobre una tarima, con Kit trapero de batería incluido, intentado replicar los malabarismos del primero, Sascha Gerstner hizo lo propio con alguien que no recuerdo muy bien quien era, demostrando que su "técnica" dejaba por los suelos los solos pregrabados que el feliz individuo no identificado ejecutaba con su guitarra de plástico. No se equivoquen, Sascha es un buen guitarrista, pero no posee la capacidad necesaria como para afrontar de forma grata y convincente lo que supone quedarse solo ante la audiencia para sorprender a la misma a base de punteados y más punteados galácticos.

A modo de conclusión, les diré que HELLOWEEN tuvieron en sus manos la oportunidad de hacer una gira y un concierto irrepetible (luces, sonido, nostalgia, estado de forma…), pero malgastaron la ocasión con un setlist inadecuado y una utilización del tiempo escénico, en MI opinión, inadecuada.