- Fecha
- 17 de diciembre de 2005
Al igual que en la gira de su anterior “Rabbit Don’t Come Easy”, HELLOWEEN visitaban Granada, esta vez para presentar la tercera y nueva entrega de sus míticos “Keeper”; título que ha levantado ampollas a más de uno, aunque la banda tenga pleno derecho a titular su nuevo disco como le venga en gana. El tema ya lleva varios meses debatiéndose, así que lo dejaremos ahí, seguro que el apoyo o descontento seguirá circulando una larga temporada más.
En esta ocasión, eran los también germanos JADED HEART el grupo invitado para caldear el ambiente, una formación de hard rock no muy popular por nuestros fueros, aunque con una carrera más que notable a sus espaldas, por experiencia y por memorables trabajos publicados hasta la fecha. Así que su presencia, al menos para mí, era un aliciente extra, además de aportar un poco de variedad estilística en el cartel, que nunca viene mal. Su reciente y fantástico “Helluva Time”, era la carta que venían a presentarnos, aunque, inevitablemente, el ojo clínico estaba puesto en su nuevo vocalista Johan Fahlberg, que tiene la difícil tarea de sustituir a Michael Bormann. Diez minutos antes de la hora anunciada, y estando servidor aún en los exteriores de la sala, “Tomorrow Comes” servía para iniciar su show con un buen sonido como acompañante. Una vez dentro de la Industrial Copera, nos encontramos a un gigantesco Johan que animaba a la todavía reducida audiencia, y sorprendía con unas labores vocales casi superiores a las grabadas en estudio, contando a su vez, con unos coros ejecutados por sus compañeros de sobresaliente. “Somewhere”, “Dreams you’ll never see”, y la versión de Anastacia “Pain My Dues” (esos agudos vocales si que se atragantaron un poco) fueron el resto de temas que interpretaron de su nuevo disco. El babeo incontrolado por los que conocen el resto de material de esta banda, que por cierto deduje que eran muy pocos de los presentes, vinieron de la mano de sus temas clásicos como “Live and let die” (imperdonable si no la hubieran incluido en su set), “Inside out” (de las que mejor le quedaron), “The journey will never end” y “Where do we go”; casi nada. El cierre no fue menos espectacular, ya que eligieron dos temazos de su anterior “Trust” de forma consecutiva: “Anymore” y “Feels like home”. JADED HEART hicieron un gran concierto, con un sonido digno, con un listado de temas acertado, y consiguiendo involucrar a un público que no era el suyo. Tengo que reconocer que esperaba a los asistentes con una actitud más fría, pero el agradecimiento final de éste a base de efusivos aplausos es la señal que resume positivamente la sensación que dejó el quinteto con su actuación.
Llegó el turno de los protagonistas de la noche, puntuales al minuto. El escenario y sonido se preparó en poco tiempo, teniendo como máximo atractivo en su puesta de escena, dos figuras del keeper a ambos lados de la batería. El resto de elementos visuales lo pondrían unos cargantes juegos de luces y de humos, como suele ser habitual en la banda. Quién los haya visto alguna vez sabe a lo que me refiero. Tras la breve intro que abre “The King for a 1000 years”, sale a escena Sascha Gerstner, y con guitarra acústica en mano, comienza los primeros compases del mismo. Después sale Deris entonando las primeras estrofas, y así, poco a poco, todos los miembros van ocupando sus puestos para abrir su concierto de la misma forma que su nueva entrega discográfica. Arriesgada forma de iniciar un disco, y arriesgada forma de iniciar un concierto, pero resultó más que convincente y efectiva. El sonido estuvo a gran altura, y ya sabemos que con las bandas basadas en guitarras speedicas, y doble bombo casi a piñón fijo, siempre existe el peligro de que se formen turbulencias sónicas. Con “Eagle fly free” seguiría el revuelo entre los asistentes, y como no, cada vez que sonaba las notas de alguna canción de cualquiera de los dos míticos “Keepers” la sala se convertía en una caldereta a máxima presión. Una innecesaria “Hell was made in heaven” marcaría el inicio del concierto la banda de Weikath y compañía. Y digo innecesaria, porque si echamos un vistazo al set list que interpretaron los alemanes esa noche, podemos ver que no tocaron ningún tema de uno de los mejores discos de HELLOWEEN de la etapa Andi Deris. Me estoy refiriendo al “Master Of The Ring”. Ni uno. Y otro buen disco como “The Time Of The Oath” (no eran pocos los que pedían “Before the war”), solo se vio representado por una previsible “Power”. Menos mal que ese cansino juego de vocalista-público no recayó sobre este tema, aunque no se puede gritar tan alto, ya que lo reservaron para “Future World”.
Hablando de los “Keepers”, se atrevieron, logrando un más que notable resultado, con la propia “The Keepers Of The Seven Keys” (si la memoria no me falla, también la interpretaron en su anterior gira), y para sorpresa y goce del personal, la balada “A tale that wasn’t right” sonó a continuación, sin duda unos de los mejores y emotivos momentos de su actuación. Lo que llega a ser incluso incompresible, si tenemos en cuenta que dicha canción contiene algunos de los agudos más pletóricos de Kiske, es que Deris los interprete con bastante dignidad, e incluso con un alto nivel de inspiración, y luego, para finalizar el concierto, elimine o disimule de mala manera, los altos tonos de “I want out” y “Dr. Stein”. ¿Dificultades para completar vocalmente dos horas de show?
Otro aspecto negativo, desde mi humilde punto de vista, es la pérdida de tiempo con los solos de batería y guitarra. (y con el tiempo de salida para los bises, y con algunas payasadas que no vienen al cuento, etc, etc….) Vale; eso de que Markus repique con una batería de juguete, el solo que interpreta su compañero Dani Loeble (por cierto, excelente elección para el puesto), o que luego transcurrido un poco más el concierto, este último, en el solo de guitarra de Sascha, haga lo mismo con una minúscula guitarra de plástico, puede tener su gracia en un primer minuto. Pero solo eso. Si la banda quiere hacer un concierto ameno y que no caiga en la linealidad, incluyendo tres temas de largo metraje, como las citadas “The king…” o “The keeper..”, y “Ocassion Avenue” en el ecuador del concierto, creo que es más que suficiente. El resto de canciones que descargaron fueron “Mr. Torture” a la que le faltó un poco de chispa, una acertada “If I could fly”, y dos temas perteneciente a su nuevo álbum, la magnífica “The Invisible Man” y su single “Mrs God”; una de cal y otra de arena.
Seamos realistas, HELLOWEEN tuvo varios altibajos. Hacer un set a gusto de todo el mundo es difícil, no lo niego, pero quizás el orden (al final de la crónica os lo especifico) no fue el más acertado. Como era de esperar debido a la lógica experiencia que acarrean, el grupo si contó con buena actitud sobre las tablas. Eso no se pone en duda. Pero lo dicho; muchos descansos y muchas pérdidas de tiempo para mi gusto. El concierto en sí, aunque parezca todo lo contrario, no estuvo mal y merece la pena estar presente. Pero estamos hablando de HELLOWEEN, un grupo grande, al que hay que exigirle lo máximo de sus cualidades si quieren mantener su nombre con orgullo. Y eso se lleva a cabo dando conciertos que se guarden en la memoria, independientemente del peso que arrastre el título de un nuevo disco.
Set- list JADED HEART:
- Tomorrow comes
- Somewhere
- Live and let die
- Inside out
- Dreams you’ll never see
- The journey will never end
- Paid my dues
- Where do we go
- Anymore
- Feels like home
Set-list HELLOWEEN:
- King for a 1000 years
- Eagle fly free
- Hell was made in heaven
- Keeper of the seven keys
- A tale that wasn’t right
- Solo de batería Dani
- Ocassion Avenue
- Mr. Torture
- If I could fly
- Solo de guitarra Sascha
- Power
- Future World
- The invisible man
- Mrs. God
- I want out
- Dr. Stein
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Fotos: Saturnino Romero























