Rock y metal en español · desde 2002
The Metal Circus
Live

FINNTROLL + NALFGAR + AMORAL

8
Fecha
12 de abril de 2005

Vaya. Hace cuatro días viendo a los monstruos de LORDI (no todos los monstruos del rock iban a ser guapos y tener ramalazo) y ahora me topo con unos trolls. Cualquiera diría que me he metido en la Casa Blanca o algo así.

Fue bastante sorprendente comprobar como a medida que pasaban los minutos la sala se iba llenando bastante más de lo que lo había hecho pocos días atrás con el concierto de ENSIFERUM. Las condiciones volvían a ser adversas, de hecho un miércoles es un día claramente incómodo para la gente que estudia o trabaja, pero las ganas por ver a FINNTROLL por aquí eran lo suficientemente grandes como para sacar a la gente de su odiosa cotidianidad y enfrascarla en la sala Mephisto en vistas a disfrutar de un concierto movido y desenfadado de lo más indicado para exorcizar los demonios de la rutina.

Los primeros en saltar a escena serían los finlandeses AMORAL (no confundir con los españoles poperos AMARAL ni los suecos góticos AMARAN), practicantes de un death metal con algún que otro argumento de corte más moderno, unas ganas de comerse el mundo y una furia equivalente a un vendaval metido en un frasco de aspirinas. Si bien he de reconocer que su único disco editado hasta la fecha no me llamó demasiado la atención cuando lo tuve por primera vez entre mis manos, en directo consiguieron abrirme los ojos un poquito más y conseguir que prestara más atención a su música de la que en un principio le estaba dispuesto a brindar. A destacar el batería del grupo, que se mantuvo prácticamente inmóvil durante toda su interpretación (algo que me recordó al batería de FUNERIS NOCTURNUM) y que, ojito, estuvo todo el tiempo tocando con gafas de sol. De hecho, un servidor anduvo comentando con los de su alrededor si el buen hombre resultaría ser ciego y al final del concierto se levantaría, cogería su bastón y se largaría tan tranquilo. Resultó no ser así, pero a buen seguro se hubiera quedado con todos nosotros si lo hubiera hecho. Un buen sonido y unas buenas maneras sobre el escenario fueron suficientes para convencer a gran parte de la concurrencia a base de temas de su “Wound Creations”, entre los que destacó sobremanera el variado “Other Flesh”. Si siguen en esta línea me parece que vamos a oír hablar de estos chicos en años venideros.

Aunque pese a que por lo visto en foros y demás estancias virtuales de congregaciones extremas había bastante gente con ganas de ver a NAGLFAR a la hora de la verdad poco interés vi entre el público ante la actuación de los suecos. Las condiciones en las que su black metal llegó a nuestros oídos dejó, tristemente, bastante que desear. Un sonido algo confuso hizo que el trabajo de Andreas a las “lead guitars” quedara socavado, siendo la sensación resultante de monotonía para todos aquellos que no conocían los temas de la banda y que no les tocó más remedio que orientarse en base a lo que llegaba a sus oídos. De todas formas, la actuación en sí fue de lo más correcta, teniendo cabida en el set list dos temas de su nuevo álbum (“Spoken Words Of Venom” y “A Swarm of Plagues”), todavía nonato y que llevará por título “Pariah”. Quien nos demostró su lado más demencial (así como numerosas caras de cordero poseído) fue el voceras y también cantante de SETHERIAL Kristoffer Olivius, que en esta ocasión dejó las labores al bajo en manos de su compatriota Morgan.

Asimismo, allí teníamos al guitarrista Markus Norman, que si bien a diferencia de Kristoffer nos mostró que pierde más pelo que aceite me hizo desencajar la mandíbula en el momento en el que pude comprobar lo que ponía en la etiqueta que llevaba enganchada en su guitarra (y que podéis ver con precisión en las fotos): “Abortad bebés cristianos” Hahahahaha a ver si es verdad. El concierto comenzó como acabó: con cortes de su por el momento último disco editado “Sheol”: Desde temas como la previsible pero contundente “Of Gorgons Spawned Through Witchcraft” hasta la aclamada “I Am Vengeance”, sin duda el tema más coreado por un público algo ausente, aunque también tendríamos la oportunidad de degustar alguna que otra composición más antigua como “Emerging From Her Weepings”. En definitiva, una buena actuación a manos de una buena banda comandada por un eficiente frontman, pero que pudo haber sido bastante mejor si el sonido hubiera recreado toda la potencia de la que es capaz de plasmar la banda en sus discos.

Tan sólo había tenido la oportunidad de ver a FINNTROLL en el festival Atarfe Vega Rock del año pasado y lo cierto es que en aquella ocasión fueron pocos los que no disfrutaron de la actuación de los finlandeses. Esta vez volvieron a conseguir que de todos los que allí nos encontrábamos se movieran al son de los ritmos de la banda incluso los más reacios a estos menesteres. Y es que la mezcla de humppa (estilo ciertamente semblante a la polka y tradicional de ciertas zonas del norte de Finlandia) y metal resulta explosiva en manos de estos señores. Y, a pesar de ello, no cabe duda de que estamos ante un grupo que si ha de encuadrarse en algún cesto este es el del metal extremo, pues la mala uva, las voces guturales y la tralla hacen acto de presencia por doquier en los discos de FINNTROLL en plena discordia con las partes más folk, siempre y cuando obviemos el “Visor Om Slutet”, disco acústico dedicado a la memoria de Somnium, el guitarrista de la banda que falleció al lanzarse de un puente y que también formaba parte de los viscerales y grasientos IMPALED NAZARENE.

Si bien no saltaron a escena con los ropajes más característicos con los que aparecen en su videoclip “Trollhammaren”, sí que hubo varios aspectos que me llamaron la atención: el primero, que por lo visto ya no se encuentra en la banda el curioso teclista de aspecto andrógino que parecía salir a tocar metido en un saco de patatas en el pasado. En su lugar, y tal y como nos desvelaría el cantante Tapio Wilska hacia la mitad de la actuación, nos topamos con otro personaje cuyo nombre desconozco y que tenía bastante cara de buena persona (incluso demasiada para hacerse pasar por un sucio troll… Pero bueno, es lo que hay). Por otra parte, si bien me sonaba que Tapio era un tío más bien grandote, no recordaba que era un monstruo inmenso. Quizá fue por el contraste con las pequeñas dimensiones de la sala, pero lo cierto es que si este hombre no controla su peso llegará el día en el que estalle en plena actuación.

Muy buena la labor de todos los músicos (por cierto, el bajista Tundra tocó descalzo) que supieron aprovechar todos los factores que tuvieron a su favor, empezando por un sonido ciertamente bueno y terminando por un público loco y enfervorizado desde que empezaron a sonar las primeras notas. A raíz de ello, el pogo que se lió en la parte delantera de la sala fue digno de una épica y boscosa batalla, siendo especialmente marcado en los primeros temas pero extendiéndose a lo largo de todo el concierto. Tampoco hubo mucho tiempo para que los ánimos decayeran, ya que para nuestra sorpresa FINNTROLL salieron a por faena y engarzaron un tema con otro sin apenas dar tregua a la fiesta, sin dilación, siendo el descanso y el contacto con el público elementos totalmente ausentes durante el 90% del show. Eso sí, a pesar de la continua actividad musical los artífices resultaron ser de lo más estáticos, pues si mal no recuerdo no llegaron a intercambiar posiciones a lo largo de todo el show, limitando su campo de acción cada uno a una parcela de escenario bien delimitada.

Como curiosidad, comentar que absolutamente nadie se enteraba de qué tema iba a sonar hasta que emanaban las primeras notas de los instrumentos, pues por mucho que Tapio fuera presentando las composiciones el finlandés antiguo no es lo nuestro, por lo cual nos quedábamos igual. Eso sí, no cabe duda de que acertaron de pleno con el set list, pues sonaron sus temas más emblemáticos, siempre alternados en sus dosis justas con una cantidad evidente de cortes de su última obra de estudio. La cacería dio el pistoletazo de salida con el breve “Kitteldags”, que ya provocó uno de los pogos más numerosos que he tenido la ocasión de ver en la barcelonesa sala Mephisto (de hecho, sacar fotos en aquél momento se convirtió en un suplicio). Tras caer el potente “Människopesten” (con ese meridiano tan divertido que haría bailar hasta a los pilares del local) llegaría el tema que sin lugar a dudas ayudó a lanzarlos al moderado estrellato underground por lo menos en España: “Slaget Vid Blodsälv”. Menudo desvarío de canción, que para mi gusto llegó demasiado pronto. Muy celebrada y mejor interpretada, sí señor.

No faltaría también la ya celebérrima “Trollhammaren”, canción insigne del EP homónimo y que sería también punto de inflexión en el posterior disco, no sin antes haber interpretado el pedazo de polka revestida de acero que es “Jaktens Tid”. Y así fueron cayendo temas de sus discos menos del acústico “Visor Om Slutet”, cuyas composiciones son, obviamente, menos adecuadas para el directo.

Tras largarse del escenario durante unos minutos casi inapreciables volverían a la carga con “Vätteanda” de su primer disco “Midnattens Widunder” y con la mucho más reciente “Eliytres”, con ese blast beat brutal que nos encontramos hacia la mitad del tema y frente al cual el público ya no pudo dar una respuesta de equivalentes dimensiones dado el cansancio acumulado a estas alturas.

Y ahí terminó todo, sin mucha dilación los señores de FINNTROLL desaparecieron, habiéndonos hecho pasar una noche de lo más movida y desenfadada con su propuesta verdaderamente singular. Nadie quedó insatisfecho, pero muchos nos quedamos con ganas de más, ya sea debido a la fugacidad de sus canciones o a la intensidad del momento.

Aunque el momento más “extremo” de la noche llegaría a la hora de volver a casa, cuando nuestro coche fue detenido por medio centenar de policías que se encargaron de amargarnos la noche con muy malas artes. Desde aquí les deseo la muerte. Pero esa ya es otra historia…