- Fecha
- 2 de mayo de 2005
Tras muchos años girando con ALICE COOPER y KISS casi simultaneamente, Eric Singer ha tenido recientemente un pequeño respiro despues de que KISS optaran por no girar en absoluto durante el año 2005. Según parece, la operación de cadera de Paul Stanley y la tirantez de la relación entre éste y Gene Simmons han sido los principales causantes de que tras tropecientos tours americanos seguidos, ahora KISS hayan decidido tomarse un año sabático. Eric Singer tiene muy clara su posición como currante de la percusión y, ni corto ni perezoso, ha sacado a la carretera el símil de proyecto que hizo con John Corabi y Bruce Kulick hace seis años y originalmente llamado Eric Singer Project.
La idea surgió a partir de una reciente gira japonesa de UNION para promocionar su DVD tras años de no hacer nada juntos. Por desgracia, el batería Brent Fitz no podía hacer la gira y Kulick se vio obligado a llamar a su ex –compañero de KISS Eric Singer. La cosa salió bien y dado que ambos sabían que una banda con los dos juntos atraería la atención de la gente, decidieron montar una nueva y breve encarnación del ESP en la que añadieron a Chuck Garric como bajista. Chuck trabaja con Singer en la banda de ALICE COOPER.
Con la ayuda de un tour manager holandés, la banda cerró seis fechas en toda Europa que han estado más o menos concurridas. La de Barcelona era una de ellas, tratándose también de la segunda actuación en España tras su show en la sala Artsaia de Pamplona el día antes. Se trataba del último concierto de la gira y la banda se encontraba relajada, como pude comprobar a lo largo del día.
La primera vez que entrevisté a Eric Singer tenía 14 años acabados de cumplir y fue mi primera entrevista a un músico serio. Recuerdo el tembleque y el preparar la entrevista durante días. Una llamada telefónica desde California sirvió para llevar a cabo aquella conversación, que meses más tarde se repitió en Barcelona, también en la sala Bikini, dentro del marco de la última Kiss Expo celebrada en tierras catalanas. Por entonces, Eric estaba estresado y no tenía un buen día, y era palpable. En otras ocasiones he comprobado que Singer es un tipo que con un ángulo de entrevista incorrecto es hasta algo arisco. Pero en ésta ocasión todo fue sobre la seda y el cachondeo fue lo predominante durante la jornada. Incluso durante la entrevista a Bruce Kulick en el hotel, Singer se dedicó a picar a la puerta de la habitación y desaparecer mientras Bruce Kulick se levantaba a abrir para no encontrar a nadie.
Con Kulick el asunto es diferente. Siempre ha sido un trozo de pan y en algunas entrevistas a lo largo de los años he podido comprobar que no tiene pánico a hablar de ningún tema, ya sean los detalles de la muerte de Eric Carr o “la falta de pelotas” de Gene y Paul para quitarse de nuevo el maquillaje. Sea como sea, Kulick es un tipo aburrido para algunos fans de KISS. A nivel técnico es probablemente uno de los mejores guitarras que han tenido KISS, y por alguna razón duró en la banda incluso más tiempo que Ace Frehley, algo que no es fácil dado el talante inquisidor de Gene Simmons y Paul Stanley.
John Corabi y Chuck Garric estaban pasándoselo en grande, sin tanta presión por parte de los fans para hacerse fotos y firmar. Garric es un desconocido para muchos, mientras que John Corabi es un tipo que solo recuerdan los que realmente están metidos en MOTLEY CRUE. El fan medio que tiene “Shout At The Devil” y “Girls, Girls, Girls” no sabe quien es ese hombre, pese a sus excelentes maneras sobre el escenario y su áspera voz, capaz de entonar grandes himnos rockeros como si le fuera la vida en ello.
Alrededor de las 22:00, la banda salió a escena justo después de hacerse unas fotos en el camerino y responder a las preguntas de un servidor mientras hacían extraños estiramientos que solo ellos sabrán para que sirven. Para comenzar, la banda atacó con dos temas de UNION, “Do Your Own Thing” y “Love (I Don’t Need It Anymore)” que sonaron atronadores, pese a dejar al público desconcertado. El concierto se había anunciado como “una noche de KISS” algo que solo era verdad en parte, pese a que el argumento fue útil para conseguir atraer a un buen numero de fans de la banda a la sala. El primer regalo vino con “Watchin’ You” que cantó Chuck Garric. Eric Singer se ocupó de hacer todos los arreglos de batería parecidos a los que originalmente tocó en “Alive III” y que probablemente son muchos mejores que los originales de Peter Criss.
Con la gente ya en situación, la banda hizo sonar “Jungle”, uno de los mejores temas de un disco tan olvidado como el “Carnival Of Souls”, ese disco maldito que salió cuando KISS habían acabado su primera gira de reunión. Este tipo de conciertos o algunos de los que Kulick hace alguna vez en solitario por Europa son las únicas ocasiones para escuchar estos temas. Tras “Jungle”, la banda interpretó un bien recibido “Till Death Do Us Part” que quedó empequeñecido con el majestuoso “Black Diamond” que Eric cantó. La banda incorporó el final del “Get Back” de los BEATLES, como solían hacer en sus shows ochenteros.
El turno era ahora para Kulick, que deleitó al respetable con un instrumental titulado “Jump The Shark”, incluído en su último disco, “Transformer”. Se trata de una pieza virtuosa y colorista, no exenta de ese tono hardrockero de los 80 que tanto caracteriza los riffs de un todo-terreno como Bruce. La cosa prosiguió con una versión del “Born To Raise Hell” de MOTORHEAD que todos interpretaron a la perfección, casi como si la verruga la tuvieran ellos en lugar de Lemmy. De todas maneras, las probabilidades de que semejante grupo de músicos ejecuten mal una nota es tan probable como que Gene Simmons done su riqueza a Caritas.
“School’s Out” de ALICE COOPER inició el tramo final del show, seguida de “I Walk Alone” (que Bruce cantó), un tema que los fans de KISS parecen querer con locura pese a ser probablemente el más oscuro de todos los temas oscuros de KISS. El final llegó con una extensa “Man In The Moon” de THE SCREAM que sirvió para cerrar el concierto tras una hora y media de show. Tras ver inicialmente el set en internet, creí que se trataría de un típico concierto de 70 minutos, pero la cosa llegó hasta las dos horas justas, y porque la banda tenía su avión muy pronto por la mañana, que sino lo habrían alargado bastante más…
Los bises comenzaron con un “I Love It Loud” que puso el lugar patas arriba. Chuck Garric se encargó de cantarlo y pese a algunos fallos en la letra, el hombre se metió en su papel más Simmons. El asunto siguió con “We’re An American Band” de GRAND FUNK RAILROAD, la actual banda de Bruce Kulick, y finalmente tocaron un largo “She” con un increíble solo de guitarra de Bruce a lo largo del tema. Una vez acabado el tema, John Corabi intentó reproducir el solo de guitarra de Ace Frehley, cosa que consiguió con cierto esfuerzo, pero que finalmente salió de manera muy decente.
La banda se quedó durante dos horas más firmando autógrafos para todos los fans en el guardarropa de la sala, haciendo cachondeo y en especial Chuck y John tirandoles los trastos a absolutamente todas las chicas que se cruzaban en su camino. En breve tendréis las entrevistas realizadas con Kulick y Singer, ambas bastante reveladoras sobre la actualidad y las relaciones entre miembros de KISS.
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Fotos: Sergi Ramos












