Rock y metal en español · desde 2002
The Metal Circus
Live

DOKKEN

7
Fecha
2 de julio de 2003

Mas vale tarde que nunca

Eso es lo que probablemente pensó Don Dokken al descubrir que en España les quedan aun un buen puñado de fanáticos a los que satisfacer, y por ende, un nuevo mercado para giras, puesto que para DOKKEN los escenarios americanos están mas que trillados. Y no salió mal el experimento: la sala Bikini estaba prácticamente abarrotada.

La banda había gozado de unas bonitas vacaciones en Castelldefels durante los cuatro días anteriores al concierto e incluso se habían largado de juerga a celebrar el quincuagésimo cumpleaños de Don Dokken. Por tanto, el ambiente que se respiraba en la sala cuando la banda salió al escenario era de relajación, complicidad y tranquilidad.

Llegué a la Sala Bikini justo al son de los acordes iniciales de “Kiss Of Death” y lo primero que me encontré al intentar llegar a pie de escenario para ilustrar este reportaje fue la imposibilidad total de hacerlo ya que la gente había llenado increíblemente la sala. Despues de 16 años sin aparecer por la península, finalmente DOKKEN habían vuelto. Y la comunidad Hard-rockera de Barcelona no se lo iba a perder, no.

La banda actualmente está integrada por Don Dokken a la voz, Greg Smith (RED DAWN) al bajo y coros, el eterno “Wild” Mick Brown a la batería y coros y John Levin a la guitarra. Levin es el guitarriosta que aparece como John Devin en el “Force Majeure” de DORO, y por tanto no es un absoluto desconocido. Para quien tuviera dudas de su capacidad para suplir a alguien como George Lynch, solo he de decir que lo siento por Lynch, pero creo que su lugar en DOKKEN ya no existe. A lo largo de toda la noche, Levin demostró que es un guitarrista excelente, y quizá tuvo algún fallo en algun solo, pero precisamente es la gracia de un concierto en directo. En caso de querer escuchar replicas exactas de los temas, me quedo en casa con el disco.

Desde un primer momento, también fue claramente evidente que “Wild” Mick Brown estaba poseído, o al menos eso parecia. La pegada, la mala leche, la precisión y el saber hacer que tiene este hombre es digno de elogio. Es un batería con personalidad, y con estilo. Cuando veo a muchos de los baterías-maquina de los grupos actuales pienso en lo mal que lo habrían tenido para salir adelante en la década de los 80. Muchos de ellos son técnicamente inmejorables, pero igualmente, el mas técnico no es el mejor, sino aquel que encuentra la combinación adecuada entre técnica y sentimiento. En resumen, los ‘licks’ de batería de Brown son memorizables, los del batería de CHILDREN OF BODOM, no.

El set-list del concierto fue de ensueño para cualquier seguidor de la banda. De acuerdo, faltaron algunos temas imprescindibles para muchos, pero el grueso de lo que la gente quería escuchar estuvo presente en el repertorio interpretado por los americanos. Dejando aparte el estado de voz de Don Dokken que podría haber sido mejor (tampoco era malo) y su maldita manía de fumar como un carretero sobre el escenario, lo cierto es que el trío de canciones con el que comenzaron, quitaba el aliento. Aparte del mencionado “Kiss Of Death”, también sonaron “The Hunter” y “Into The Fire” en un espacio no superior a doce minutos. ¿Que mas se puede pedir en una noche de jueves?

John Levin se dedicaba a sus poses de guitar-hero y a anonadarnos con su estilazo impecable, mientras que Greg Smith se lo pasaba en grande con una imagen que me recordaba por momentos a Michael Anthony de VAN HALEN en los inicios de la banda. Sin duda, Dokken y Brown saben rodearse de musicos excepcionales, y si no veamos casos como Reb Beach, John Norum y demás. Es destacable que en ningún momento se echara de menos a Jeff Pilson ni a George Lynch. La banda se lo estaba pasando en grande y Don Dokken tenia una sonrisa de felicidad de oreja a oreja que le duró todo el concierto.

Con un volumen inusualmente elevado que restó algo de brillantez a la actuación, DOKKEN hicieron sonar “Little Girl”, de su reciente “Long Way Home”. Probablemente es el tema mas radiable del disco, sin duda. “Breaking The Chains” llevó una lagrima a los ojos a mas de uno de los presentes, y “Just Got Lucky” puso a todo el mundo saltando de nuevo. Pero si hubo un momento sobrecogedor fue la interpretación de “Alone Again”, en la que la voz nasal de Don propicia cierto parecido con la voz de Klaus Meine de SCORPIONS. El publico cantó el tema de tal manera que apenas se oía a los músicos y Don miraba atónito a la audiencia sin dejar de repetir que intentarían volver cada año por estas tierras.

Siguiendo con momentos sobrecogedores, la interpretación de “Too High To Fly” tuvo su ración. Desde el “deje” a lo Robert Plant que Don Dokken consigue en algunos momentos, hasta el increíble solo de John Levin, con el que todos alucinamos por momentos. Hacia los tappings sin nisiquiera mirar el mastil, y se marcó un solo que fue ganando en intensidad y que no tiene nada que envidiar al de Reb Beach en “Live From The Sun”. Impresionante.

“Heaven Comes Down” e “It’s Not Love” nos fueron acercando a la recta final, y cuando sonó un aceleradísimo “Tooth And Nail” vimos que aquello iba llegando al final. Una interpretación algo menos aguda de “In My Dreams” volvió a devolver gratos recuerdos a mas de un presente y para finalizar, tras un breve descanso, un “Paris Is Burning” de matrícula de honor. “Wild” Mick Brown perdió los estribos en el final del tema y comenzó un intento frustrado de destrozar su batería, con el hi-hat como principal afectado.

La banda se despidió del público tras casi una hora y media de concierto, lo cual supera ligeramente la duración habitual de los conciertos de este tipo de giras, que suele ser de 75 minutos. Supongo que la interpretación de ‘Too High To Fly’, de casi un cuarto de hora, añadió minutos a la longitud final del concierto.

DOKKEN siguen siendo un peso pesado del Hard-Rock melódico mas convencional y no hay nadie que se atreva a ponerlo en duda. Las aproximadamente 700 personas que abarrotaron la sala dieron fe de que se trata de un estilo muy vivo, y con muy buena salida comercial aun en este país, aunque probablemente inferior a la de los consabidos grupos de moda del Power Metal. Sin embargo, parece ser que algo comienza a moverse en este país en términos de Hard melódico, y sino, tiempo al tiempo.

Texto y fotos: Sergi Ramos