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The Metal Circus
Live

CRONICA URGENTE: THE METALWAY FESTIVAL (JEREZ) – SPHINX + RUNIC + JON OLIVA’S PAIN + METAL CHURCH + MOONSPELL + EDGUY + TESTAMENT + HELLOWEEN + MEGADETH + BARON ROJO

8
Fecha
28 de julio de 2006

Calor, mucho calor como era de esperar recibió a los visitantes de Metalway Jerez. En un recinto que a primera vista causó buena impresión entre los asistentes, los gaditanos Sphinx fueron los encargados de dar los primeros guitarrazos de estos tres días de ruido y sudores. Lamentablemente sólo llegamos a tiempo de escuchar a Manuel Rodríguez despedirse del respetable tras 45 minutos de actuación bajo un sol de justicia y poca gente aún frente al escenario. Hablando con ellos después nos transmitieron su satisfacción por el show y las buenas vibraciones que tuvieron sobre las tablas.

A continuación los castellonenses Runic, uno de los grupos más emergentes de la escena española, descargaron su repertorio de frío y nórdico viking metal… a finales de julio. Toda una proeza que fue seguida por varios sufridos incondicionales que no cesaron de gritar al son de temas como “The search”, un homenaje a Basil Poledouris, o “When the demons ride”. El sonido no les favoreció mucho, pero le echaron ganas y gustaron en general.

Más público iba entrando en el recinto para presenciar la descarga del líder de Savatage, aún con un calor sofocante. Jon Oliva y su banda sacaron a lucir un repertorio que compensaba bien su trabajo con su nuevo proyecto, y, cómo no, temas de su banda madre, que fueron las más acogidas. Con un buen sonido, y un Jon Oliva entregado, temas como “Pain” o “The Dark” de su único trabajo como Jon Oliva’s Pain, “Tage Mahal”, fueron anecdóticos para el recital Savatage que nos tenía preparado, dígase, “Gutter Ballet”, “Jesus Saves” o la emotiva “Believe” para cerrar.

Metal Church serían los próximos en pisar las tablas, aún con la muerte de su vocalista David Wayne, a quien dedicaron “Watch The Children Pray”, en la memoria de sus seguidores y compañeros de banda. Muy buen sonido les acompañó, de los mejores de la jornada, lo facilitó que su nuevo frontman Ronny Munroe, expandiera todas sus cualidades, que no fueron pocas. Cortes como “The Dark”, “Metal Church”, “Beyond The Black” (tremendo), o “Leave ‘Em Behind” puso al público a cien. Una actuación a recordar.

Moonspell fueron una de las bandas triundadoras del primer día. El público fue el más numeroso hasta el momento y se volcó con los de Fernando Ribeiro, que no se cansó en ningún momento de animar y alentar al respetable con gestos muy teatreros y efectivos. El setlist se basó mucho en su excelente último trabajo “Memorial”, lo cual no hizo mucha gracia a quienes esperaban más material de sus anteriores trabajos. El concierto arrancó con la intro y los dos primeros cortes del CD, “Finis Terra” y “Memento Mori”. De los viejos tiempos apenas sonaron temas como “Opium”, “Nocturna” y “Fullmoon madness” para cerrar un show que tuvo un sonido de escándalo, de lo mejorcito del festi. Muchos aplausos y un Ribeiro muy comunicativo para un concierto de lujo.

Una salida efusiva de Tobias Sammet, puso un poco revuelto al público que ya comenzaba a mostrarse más participativo. Los alemanes también contaron con un buen sonido, y parece que los conciertos de baja calidad de antaño están pasando a la historia. Eso sí, el tonteo y pérdidas de tiempo (con intro de “The Trooper” incluida) aunque tengan sólo una hora para actuar, siguen estando presentes, y algún que otro mosqueo aparentemente sin importancia, hizo que el vocalista arrojará el micro al suelo del escenario. Aún así, temas como “Lavatory Love Machine”, “King Of Fool” como cierre,sus himnos “Vain Glory Opera” o “Babylon”, se iban conjugando con temas nuevo tipo “Sacrifice”, “Superheroes” o “Catch Of The Centuries” como pistoletazo de salida.

Injustamente no considerados como cabezas de cartel, Testament gozaron de sólo una hora, 30 minutos menos que en Atarfe, para repasar su larga ristra de clásicos. Un clásico del thrash tras otro, como “Into the Pit”, “Over the wall”, “Disciples of the watch”, “Alone in the dark” y todo lo que se suele esperar de ellos. La gente flipó en colores con temas como “Trial by Fire” o “The Preacher”, con la que abrieron, o “Practice what you preach”. Chuck Billy, como es normal en él, berreó como una mala burra y practicó sus típicos solos de pie de micro, haciendo las delicias de todos sus fans. Sonido muy bueno, ambiente cargado de humo (putada para los fotógrafos) y algún pogo que otro. Concierto de primera.

Siguen empeñados los germanos Helloween, en meter en su listado de temas, largos metrajes como “King For A 1000 Years”, su inicio, o “Halloween”. Buen sonido, y momentos emotivos de la mano de grandes clásicos como “Future World”, “I Want Out” y “Dr Stein” como tridente de cierre. Toda la banda estuvo muy compenetrada, y Deris cantó realmente bien en el primer trayecto del show. A partir de “Power”, su voz ya comenzó a hacer estragos. Si el concierto hubiera durado dos horas, no imaginamos que llegara al final. Aún así, un concierto correcto, y muy bien recibido por los asistentes.

Un año después Megadeth volvieron a Andalucía con un setlist idéntico al que trajeron al Atarfe Vega Rock 2005. La intro de su último disco anticipó el arranque con “Blackmail the universe”, que sonó muy embarullada y repleta de graves. El bombo al principio atronaba los altavoces y la voz de Mustaine apenas se oía, no se sabe muy bien si por fallo de los técnicos o por desidia del rubio cantante. Y es que parece que esa noche le había picado algo al problemático artista, que al principio pasó olímpicamente de todo el mundo (se tiró cinco canciones tocando del tirón sin decir ni pío al público). El sonido no fue nítido hasta la mitad del concierto, momento a partir del cual la cosa mejoró bastante hasta conseguir uno de los mejores del día, aunque no el mejor. Eso sí, la guitarra de Mustaine suena casi el doble que la de Glen Drover, y los focos sólo apuntaron al líder (y casi único miembro oficial de hecho) de la banda. Sonaron canciones como “Trust”, “Reckoning Day”, “Tornado of souls”, “Hangar 18”, “The Scorpion”, “Die dead enough” o “A tout le monde”. Antes de esta última Mustaine se encaró con una persona del público que le reprochó que no firmara autógrafos. Después de soltarle una perorata en inglés llena de soberbia, acabó llamándolo “pendejo y maricón” en español. Lamentable. Para rematar, “Symphony of destruction” y “Holy wars”, con un sonido casi perfecto, un Mustaine más animado y un broche perfecto para acabar. Quitando las chiquillerías de este cuarentón, el concierto fue bueno.

El único retraso del festival se reservó para el final con Barón Rojo. La banda de los hermanos de Castro, como siempre, empezaron con un sonido mediocre y empezó a mejorar a medida que iba transcurriendo el show. La nostalgia estaba asegurada, ya que el listado de temas se componía de clásicos, y más clásicos. “Hermanos del Rock N’ Roll”, “Cueste Lo Que Cueste”, “Resistiré”, “Cuerdas de Acero” e “Hijos de Caín” no faltaron a una cita, casi íntima, debido al numeroso público que abandonó el recinto después de la descarga de Megadeth.

En general, una buena jornada, con grandes momentos, tanto anecdóticos como musicales, aunque con un público menos numeroso del esperado. Mañana más.