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The Metal Circus
Live

CRADLE OF FILTH + MOONSPELL + THE HAUNTED

7
Fecha
24 de marzo de 2005

THE HAUNTED -8.75/10

Pocas veces he visto a una banda aprovechar de semejante forma los escasos 30 minutos de actuación con los que contaban los señores de THE HAUNTED en esta su nueva gira como teloneros de MOONSPELL y CRADLE OF FILTH, dos bandas con las que no pintaban mucho que digamos. Muy a pesar de este hecho que a priori podría parecer un handicap importante, THE HAUNTED lograron congregar a muchos fans que vinieron única y exclusivamente pare verles a ellos tocar.

Estoy convencido que toda esta gente, de saber que solo verían al grupo en escena durante 30 minutos, quizá se lo habrían pensado mejor. THE HAUNTED gozaron de un buen sonido a pesar de ostentar la posición en el cartel más baja y sobretodo, estar a expensas de las decisiones de la gente de CRADLE OF FILTH, últimamente bastante dados a las excentricidades y las manías propias de las estrellas del firmamento metálico.

Sonorizar a una banda de thrash/death no es para nada fácil y el riesgo de no lograr más que una inmensa bola de ruido está siempre presente sin embargo THE HAUNTED gozaron de un sonido claro, conciso y brutal que influyó decisivamente en el desfase que se vivió en las primeras filas, muy superior a lo que veríamos posteriormente con MOONSPELL y CRADLE OF FILTH, cuya música, no está tan ligada al mosh y el headbanging como la de los suecos. Si no me falla la memoria, ésta era la tercera visita de THE HAUNTED a Barcelona en sus casi 10 años de existencia y desde luego, dejará un buen sabor de boca entre los asistentes muchos de los cuales se quedaron sin la clásica versión de AT THE GATES, "Blinded by Fear", algo lógico y perdonable teniendo en cuenta el escaso tiempo del que disponían en escena. THE HAUNTED y más en concreto los hermanos Bjorler son conscientes de que podrían tirar sobre seguro realizando algunas versiones de AT THE GATES, pero es tal la confianza que poseen en sus temas y su repertorio que así se lo han hecho saber siempre a los asistentes de sus conciertos. El legado está ahí, pero se puede tirar adelante sin necesidad de exprimirlo en cada concierto de cada gira como hacen muchos otros.

Sin apenas movilidad escénica debido al ancho espacio que ocupaba el backline de CRADLE OF FILTH, THE HAUNTED tiraron como pudieron repasando su carrera de una forma escueta y desproporcionada dejando de lado su primer y furioso Lp y centrándose sobretodo en el disco que venían a presentar, "rEVOLVEr" del que extrajeron "No compromise", "99", "Nothing right" y "Abysmal" mientras que de su discografía restante (básicamente "One kill wonder" y "The Haunted made me do it") presentaron "D.O.A.", "Tresspass", "Dark Intentions" y "Bury your dead". En definitiva, THE HAUNTED gustaron, más a su público que a las crías histéricas que se amontonaban en las primeras filas para lanzarle piropos al físicamente breve, escueto y diminuto chillón Sr. Filth (que os juro que habían, y muchas por cierto…), y dieron buena lección de sus artes escénicas y su artillería pesada. Definitivamente, me convencen más en directo que en disco. Prometo no perdérmelos la próxima vez.

Javi Metal

MOONSPELL- 9/10

Asaz era la expectación por ver de nuevo a los lusos. Hace algo más de un año cancelaron su visita española como presentación de su por aquél entonces reciente “The Antidote”, dejándonos a todos con la miel en los labios. Ahora, aunque en unas condiciones menos favorables como es el hecho de tener que actuar de teloneros, íbamos a acceder a una ínfima pero agradecida parte del bálsamo que nuestra herida debía calmar.

Sin el montaje escénico que acostumbran a llevar, tomaron posiciones sobre las tablas todos los componentes del grupo menos Fernando Ribeiro, que aparecería derrochando la fuerza y carisma que le caracteriza segundos más tarde para atacar con los dos únicos temas que interpretarían de su última obra de estudio. Concretamente, fueron la nostálgica y ruda “In And Above Men” (impecable y atronadora, pues menudo pedazo de tema) y la más cachazuda aunque igualmente válida “From Lowering Skies”, es decir, los dos primeros cortes de “The Antidote”. Evidentemente, la primera logró revolucionar al gentío y abrir el show con inusitada fuerza, siendo la segunda la contrapartida necesaria para crear una atmósfera intermedia entre dos extremos, extremos delimitados por la agresividad y las atmósferas más nihilistas y claustrofóbicas a las que nos tienen acostumbrados estos portugueses, consiguiendo así sumirnos en el estado necesario para poder disfrutar del característico doom/death de estos MOONSPELL.

Oh, vaya. Que ahora empezaran a caer las composiciones más emblemáticas del grupo una tras otra no hacía más que presagiar que el show no iba a durar mucho. A pesar de ello, creo no equivocarme en afirmar que fuimos la gran mayoría los que decidimos acogernos a la máxima del “carpe diem” y zafarnos de nuestras ataduras más desalentadoras, saltando unánimemente al vacío e impregnándonos de la rabia de “Alma Matter”, en la cuál Fernando jugó muy acertadamente con la dualidad de su voz, o de la atmosférica y variopinta “Vampiria”. Con éste último tema no quedó ser de la noche inmóvil, no en vano, posiblemente sea uno de los temas más pinchados en los antros de la movida gótica barcelonesa. Fue interpretada con la soltura y oscuridad que caracteriza a las huestes de Fernando, calando en nuestros huesos desde la primera nota hasta el grito pregrabado final.

El sonido estaba siendo ciertamente bueno, siendo la luminotecnia todavía mejor, factores que no hicieron otra cosa que realzar los siguientes temas en caer, Wolfshade y la desesperada “Opium”, otra de las composiciones a la que más bombo se le ha dado. Cerraron con “Full Moon Madness”, en cuyo creciente clímax final Fernando acabó aporreando los platillos del batería Miguel, logrando meternos en el cuerpo todavía más esa sensación de caos que acaba recreando dicho corte del laureado álbum “Irreligious”.

Visto queda, pues, que dado el poco tiempo disponible se tuvieron que limitar a presentar dos únicos temas nuevos para que tuvieran cabida los clásicos más ineludibles, sin ninguna composición de su etapa más intermedia e interpretando tan sólo cortes de 3 de sus 7 discos.

A destacar el buen sonido que dominó toda la actuación y el imprescindible juego de luces, que, visto lo visto, se erigió clave para recrear según qué atmósferas, por lo que no hubiera sido lo mismo si no hubieran llevado técnico propio. Por su parte, la fluida comunicación del frontman con el público, gracias a su evidente dominio del español, provocó que la sensación de aprobación por ambos bandos fuera enteramente recíproca. Si esa noche hubieran sonado Nocturna (grandioso tema de sobrecogedora pragmática, muy apreciada por un servidor y, por cierto, con un videoclip escalofriante) y Mephisto (clásico sin paliativos, con el cual Fernando solía salir a escena portando una lámpara de tenue luz) no hubiera tenido más remedio que ponerles un diez. A pesar de ello, me consta que los lusos también tenían previsto interpretar “The southern Deathstyle” y la ya citada “Mephisto”, pero por imprevistos de última hora (ajustes de horario, supongo), se quedaron fuera de la parrilla. Quizá la próxima vez.

Penumbra

CRADLE OF FILTH – 6.8/10

Los conciertos en la sala Razzmatazz a veces son tristes. Pero lo grave del asunto es que esto no ocurre tan sólo cuando sobre las tablas tenemos a grupos de doom metal depresivo, sino que el fenómeno se extiende a todas las bandas que incluyan la pirotecnia y derivados como parte de su show. ¿La razón? El uso de fuegos de artificio está prohibido en dicha sala desde hace algún tiempo. Esto supuso que, como en otras ocasiones, nos perdiéramos gran parte del espectáculo que traían los ingleses, pero la génesis de mi pregunta viene justificada más bien por la siguiente reflexión: ¿Qué ocurrirá cuando en las próximas semanas pasen por dicha sala grupos cuyo show está estructurado en gran parte a partir del impactante montaje de pirotecnia y fuego? Este es el caso de IN EXTREMO, LACRIMOSA o LORDI, formaciones que en breve veremos en dicho local. Obviamente, lo más importante debería ser la música, como dirán algunos, pero estos artificios forman parte del CONCEPTO (sí, con mayúsculas) y el espectáculo que nos intentan trasmitir las bandas cuando están sobre un escenario, siendo el cómputo de acontecimientos que allí ocurren relevantes para asimilar un todo. No es una crítica hacia la sala Razzmatazz, pues toda sala tiene sus reglas internas y, a priori, se han de respetar, pero no es menos cierto que a muchos asistentes se les queda una sensación extraña cuando en Barcelona se paga el mismo precio por la entrada que en el resto de lugares de Europa (incluidas demás ciudades españolas) por ver un espectáculo tremendamente mutilado.

Una vez hecha esta reflexión, alrededor de la cuál ya habrá momento para extenderse en otra ocasión, centrémonos en mostrar lo que sí presenciamos esa noche.

Habiéndolos visto ya algunas otras veces en directo y a sabiendas de que sobre las tablas la banda de Dani suele pinchar bastante (básicamente en temas de sonido) me dispuse a disfrutar del concierto sin muchas expectativas. Quizá por ello, la sensación que me quedó es que dentro de lo malo la banda no lo hizo del todo mal y que, al menos desde donde yo me encontraba, el sonido no fue horroroso. Aunque haya gente que no opine lo mismo, me remito a aspectos que influyen en las valoraciones: lugar en el que uno se encuentre de la sala (de acústica variable), ocasiones en que se haya presenciado un concierto suyo (y en qué lugares), cantidad de alcohol en sangre, etc.

Tras la intro “Satyriasis” arremetieron con fuerza con el single “Gilded Cunt”, tema que abre su último disco y que adoleció de un sonido bastante herrumbroso que comenzaría a mejorar especialmente a partir del tercer tema. De tal forma, pudimos disfrutar a medias de la más larga “Nemesis”, cuya ampulosidad y orquestaciones quedaron algo empobrecidas, a pesar de que un nutrido número de personas comenzaron a corear el pegadizo estribillo de dicho tema: “Black is my heart, I’m Nemesis…”. Para su interpretación se contó con la colaboración de dos gárgolas de sexo opuesto que danzaron de forma sinuosa desde los laterales del escenario. Algo cutres, pero efectistas. ¿Habéis visto la película “Braindead, Tu Madre se Ha Comido a Mi Perro”? ¿Recordáis el monstruo final (la madre zombie de grandes dimensiones)? Pues la gárgola hembra me hizo recordar a tan entrañable personaje, ya que el parecido saltaba a la vista, sobretodo por esos pechos y trasero saltones y amorfos. Aunque irían apareciendo de nuevo en diversas fases de la actuación, sería el único montaje que veríamos en la Ciudad Condal esa noche.

Y, de repente, un salto temporal de más de diez años nos embutió en las notas de “The Black Goddess Rises”, de su primerizo “The Principle of Evil Made Flesh”, que hizo sacudir las cabezas tanto de los más escépticos como de los más nostálgicos, pues sonó bastante potente dentro de lo que cabe. “A Gothic Romance” fue la segunda mirada al pasado, esta vez de manos de su disco “Dusk and Her Embrace”.

A destacar la discutida interpretación de “Nymphetamine (Jezebel Deva Fix)”, que no es otra cosa que la canción “Nymphetamine (Overdose)” en edit versión y con las voces de Sarah Jezebel Deva sustituyendo a las de Liv Kristine (LEAVES’ EYES), tal y cómo aparece en los bonus de la edición extendida de su última obra de estudio. Evidentemente, la canción pierde mucho sin la presencia de Liv, no sólo ya por el timbre de voz, sino porque en la versión con Sarah ésta última utiliza unas tonalidades distintas que no hacen justicia al tratamiento de la original. Eso sí, aunque un tanto deslucido para la ocasión, este tema es uno de los mejores de su último disco. Ya que hablamos de Sarah, comentar que tal y como viene siendo habitual en las giras de la banda, ésta permaneció en una esquina del escenario casi en total penumbra. Por otra parte, sus intervenciones quedaron ofuscadas a causa de una mezcla final en la que su micro se oía muy bajo, siendo su presencia meramente anecdótica (aunque, repito, suele ser así en la mayoría de ocasiones).

“Tortured Soul Asylum” y “The Forest Whispers My Name” fueron algunos de los temas que también sonaron, durante cuya interpretación pude comprobar que alguien tiró algo sobre el escenario. En un principio pensé que el objeto que cayó a la derecha de Dani era una pierna ortopédica, pero, tras salir de mi error de percepción, obvio por otra parte dado el parecido, me fijé en que sencillamente se trataba del sostén de alguna señorita. “Her Ghost In The Fog” fue otro de los temas interpretados en el meridiano de la actuación, la canción que mejor parece aguantar el paso del tiempo de todas cuantas componían “Midian” y una de las mejores de aquél álbum

La penúltima canción en sonar sería toda una sorpresa, por lo menos para un servidor. “Mother of Abominations”, posiblemente el tema más rápido que hayan grabado CRADLE OF FILTH nunca, perteneciente, curiosamente, a la última obra de estudio de la banda. De tal forma, empezaron a caer los blast beats que pavimentan el tema a través de una ejecución precisa y certera de la mano de Adrian Erlandsson. Aunque desde mi punto de vista es uno de los mejores cortes de “Nymphetamine”, no esperaba oírla en directo. Y, ojo, a pesar de ser un trallazo considerable, fue uno de los que mejor sonaron. Para terminar el show, una de sus canciones más celebradas, “From The Cradle To Enslave”, que en su día pegó fuerte por ser el tema de referencia del Ep del mismo nombre y, sobretodo, por tener el mejor videoclip que hayan rodado nunca estos ingleses, con todo un delirio gore y de criaturas avernales por bandera. La canción no es que sea la panacea de la originalidad, pero está bien pensada y mejor “vendida”, tal y como se pudo comprobar a partir de la algarabía que se creó en las primeras filas. Tras este tema, que finiquitó la actuación a modo de único bis, la banda desapareció del escenario sin pensárselo dos veces para no volver.

A nivel individual, destacar que Dani estuvo correcto en su papel de bicho cabreado, moviéndose de forma regular por el escenario y haciendo caretos de malo (por cierto, ¿son imaginaciones mías o cada día se parece más a una albóndiga?), pero fallando algo a nivel vocal. Algunas entonaciones (básicamente los tonos medios) quedaron algo tapados por el vaivén sónico instrumental, a diferencia de los tonos graves y, sobretodo, los agudos. Por otra parte, el bajista de sesión Charles, que se encuentra de gira con el grupo substituyendo al último componente en desertar (y van…) Dave Pybus, cumplió su papel a la perfección sin necesidad de demasiadas florituras, siendo el resto de la banda las divertidas marionetas de circo de los horrores que Dani desea que sean, cada uno en su rol.

A modo de novedad, cayéronse algunos temas clásicos del playlist de la banda, siendo “Dusk and Her Embrace”, “Summer Dying Fast”, “Cthulhu Dawn”, “Dusk And Her Embrace” o “The Principle of Evil Made Flesh” los grandes sacrificados en esta ocasión, con dispar acierto en la elección a la hora de prescindir de dichos temas desde mi punto de vista.

Y ahí quedo la actuación de Dani y compañía, a caballo entre la mera y llana corrección para unos (entre los que me incluyo) y la mediocridad para otros. Eso sí, en Barcelona nos quedamos sin el espectáculo que sí pudieron ver en otras ciudades españolas: la equilibrista mostrando sus dotes sobre una cuerda, el esqueleto de tres metros paseándose por el escenario, los fuegos artificiales, la agresión a Dani con una sierra mecánica… nada de esto pudimos ver aquí, debido a las características de la sala. Aunque CRADLE OF FILTH no sean uno de esos grupos por los que pierda la cabeza, espero poder ver algún día el espectáculo completo que llevan de gira. No dudo en que la actuación será mucho más divertida.

Texto: Penumbra/ Fotos: Javi Metal