- Fecha
- 9 de febrero de 2006
Ya había ganas de ver de nuevo a AFTER FOREVER de gira por España. Mientras que EPICA con 2 discos en el mercado han pasado por aquí ya tres veces, Floor y los suyos con más del doble de ediciones se han dado una vuelta por la piel de toro el mismo número de ocasiones que sus compatriotas. Eso sí, el disco que ahora tocaba presentar volvía a ser un bombazo de altas latitudes, no en vano “Remagine” sea posiblemente uno de los mejores álbumes del extinto año 2005. Sin embargo, la sala acabaría presentando una afluencia de público insuficiente, apenas la mitad del aforo.
Aunque la cosa podría haber sido peor, a tenor del poco ambiente que se respiraba en los aledaños del recinto minutos antes de la apertura de puertas. MAGICA, así pues, comenzarían descargando su set ante un centenar de personas. La propuesta de estos rumanos, aunque válida, adolecía de encanto. Estructuras de power metal a nivel instrumental acompañadas por una voz femenina conformaron no más que un mero entretenimiento con vistas a ganar tiempo para que la velada avanzase. Musicalmente vi a un grupo que sin resultar sorpresivo, se mostró bastante apto a nivel técnico y con algunas buenas ideas en según que momentos, mientras que la voz de Ana Miadinovici no es que destacara especialmente. Si bien desafinó en muy pocas ocasiones, su técnica es la justa y su timbre de voz no posee ningún encanto en especial. Tras desmenuzar algunos temas de sus dos álbumes editados, se lanzaron a interpretar una versión del tema “Nemo” de NIGHTWISH, aunque, tal y como presagiábamos, las tonalidades totalmente operísticas que emplea Tarja Turunen en el estribillo fueron substituidas por octavas más acordes con el registro de Ana. Por lo menos se agradece que lleven un rollo muy guitarrero (donde tienen cabida los solos) y que dejen un poco apartado el terreno gótico a nivel musical, más allá de los teclados y la voz, ya que de otra forma su linealidad y/o escaso interés se vería magnificado.
Los siguientes en aparecer serían los franceses NIGHTMARE, con quien ya giraran AFTER FOREVER también en su pasada gira. La amistad surgida entre Floor Jansen y los chicos de la banda motivó a que de nuevo fueran invitados a salir a la carretera con ellos y yo no seré quien me queje, pues el heavy metal de estos franceses siempre ha sido de mi agrado. Por otra parte, sinceramente no creo que NIGHTMARE desentonen tanto como pudiera parecer con los cabeza de cartel, pues AFTER FOREVER siempre se han caracterizado por tener unas raíces musicalmente muy heavies, hecho que ha llegado a enfatizarse con mucho acierto en “Remagine”. Pero vayamos ahora con los franceses, que venían a presentarnos el que es desde mi punto de vista su mejor disco desde que la banda se reuniera hace unos años, “The Dominion Gate”
El show, que transcurrió presidido por unos paneles que reflejaban el artwork de su última obra de estudio, fue lo suficientemente extenso, y hubo tiempo para canciones de la talla de “Trust a Crowd”, “Heretic”. “Invisible Word”, “Power of the Universe” o el inevitable “Cosmovision”, el tema que les dio más repercusión en su segunda andadura, al menos en lo que a España se refiere. Tal y como suele ser habitual en ellos, la banda se mostró muy vívida y no paró de moverse encima del escenario, hasta el punto de que uno de los guitarristas casi se va al suelo en la recta final del show al tropezar con uno de los cables. El carismático cantante Joe Amore volvió a poner en evidencia su condición de culo inquieto, pues este si que no paró ni un instante, demostrando una vez más que madera de frontman tiene tanta como ensamble posee su voz. Asimismo, uno de los alicientes del grupo son los coros, que se agradece sean reproducidos en directo por uno de los guitarristas y por el batería David, que lleva un micro incorporado en su cabeza durante todo el concierto. Otro de los aspectos sorprendentes fue la buena respuesta por parte del público, algo inesperada, al que se le vio disfrutar bastante de las composiciones pesadillescas del quinteto, que, por cierto, finalizó su actuación con una versión del “Hallowed Be Thy Name” de IRON MAIDEN que les quedó bastante coja a consecuencia de varios fallos puntuales, como cuando Joe (que iba leyendo la letra de la canción, lo cual no deja de sorprender por varios motivos) se equivocó y comenzó a cantar en un compás equivocado, o cuando el guitarrista Alex se equivocó de traste al hacer uno de los punteados. Subsanados a tiempo, pero errores al fin y al cabo. Eso sí, nada que reprochar al resto de la actuación, que fue impecable. Muy buena nota se llevaron.
Por fin los esperados cabezas de cartel saltaban a escena con las pilas puestas, de mano de la introito que abre su última obra de estudio y que daría paso a la interpretación de los tres primeros temas de dicha obra seguidos: la versátil “Come”, la genial y pegadiza “Boundaries Are Open” y la potente “Living Shields”. Estos tres primeros temas nos sirvieron para comprobar que el sonido esa noche, tal y como nos habían anunciado las bandas precedentes, no iba a ser espectacular. Si bien no fue malo, en ningún momento alcanzó cotas altas de nitidez ni de contundencia; de no ser por ello, la actuación de AFTER FOREVER hubiera ganado algunos enteros más, no cabe duda. A continuación, un salto temporal a los dos maravillosos primeros discos de la banda con la arábiga y sensacional “My Pledge of Allegiance #1”. Fue en estos instantes del show cuando ya pude confirmar algunos presagios que me había planteado a raíz de ir siguiendo la evolución de la banda a lo largo de estos últimos años. Y éstos no hacen sino referencia a que la forma de cantar de Floor definitivamente ha cambiado en cierta forma desde que vi a la banda teloneando a NIGHTWISH hace ya un puñado de años; cuando son interpretadas las canciones de sus dos primeros discos Floor omite algunos de los gritos más agudos, pero no por falta de capacidad, sino por razón de conveniencia por parte de la ftontwoman: se nota que ha aprendido a cuidarse la voz de forma concienzuda y en ciertos pasajes prefiere reservarse, como por ejemplo en según qué momentos de este tema. Aunque, como he dicho, no los omite todos, ni mucho menos, pues por ejemplo pudimos ver que si bien se ahorró algunos de los tonos más altos de la recta final de “Beyond Me”, ejecutó a la perfección los agudos de “Follow in the Cry”. De todas formas una cosa está más que clara: sigue derrochando técnica por los codos y para mí sigue siendo la mejor cantante del actual panorama metálico.
Como se puede comprobar, en el set list tuvieron cabida la mitad de las canciones del nuevo álbum, aunque fue una pena que no interpretaran la increíble “Face Your Demons”. Me pareció incluso curioso que se atrevieran a tocar algunas de las canciones más experimentales de “Remagine” como es el caso de “Attendance”, esa pieza industrial y pesada de ritmo casi marcial. Y es que AFTER FOREVER no tienen miedo a nada ni a nadie, por lo visto. Tras este tema, Floor desaparece de escena para dar un respiro a sus pulmones mientras el resto de la banda interpreta “For Whom the Bell Tolls”, con Bas Maas haciendo las veces de oportunista James Hetfield.
Para “Strong” Floor apareció en escena con una especie de capa blanca para cantar el inicio del tema casi a capella sobre la base sampleada, transmitiéndonos un torrente de emociones que se vería enfatizado todavía más con la entrada de las sollozantes guitarras. Y es que si las cuerdas lloraran aquello se habría convertido en un pantano de melancolía.
La frontwoman, que no paró ni un instante de moverse sensualmente sobre las tablas, aprovechó para contarnos entre canción y canción lo mucho que les gustaba Barcelona y que habían estado en la playa (dudo que se bañaran, menudo frío). El resto del grupo también cumplió de sobras su quehacer escénico mostrándonos sus ganas y gran movilidad, con la excepción del bajista Luuk, que volvió a erigirse como el componente más distante, limitándose a sonreír con una actitud bastante tímida tras su cara de eterno querubín. Por su parte, el teclista Joost, el último en recalar en el barco, se marcó un tanto dejando en algunos temas su posición habitual para saltar a la primera línea de fuego con su teclado-guitarra en ristre.
Vuelta al pasado con “Monolith of Doubt” y “Yield of Temptation”. Con el primero tuvimos la inestimable ocasión de volver a gozar con esas melodías de teclado tan características y esas entonaciones marcianas de Floor, mientras que en el segundo nos dimos el gustazo de nuevo con esos acelerones infernales y la voz gutural de Sander Gommans, que por si alguien no lo tenía claro todavía, no tiene ningún tipo de problemas a la hora de reproducir las partes que Mark Jansen inmortalizara en sus días. Menudo temazo. Geniales. Y es que el día en el que AFTER FOREVER decidan prescindir de sus composiciones más antiguas no creo que sus shows vuelvan a ser lo mismo.
Le siguieron la alegre y pegadiza “Being Everyone” y la ya clásica “Digital Deceit”, uno de los mejores temas más emocionantes de su indispensable obra conceptual “Invisible Circles” (sorprendentemente, este fue el único tema interpretado de dicha obra). La impactante “Follow in the Cry” nos precipitó hacia el final del concierto con un dúo vocal en plenas facultades. Finalmente no sonó “Forlorn Hope”, a pesar de que figuraba en el set list, y en su lugar interpretaron la versión del “Final Countdown” de EUROPE que últimamente gusta tocar a Floor y compañía. Yo la hubiera cambiado por una canción propia con los ojos cerrados, pero en fin. Fue un final de show fiestero, sobretodo entre el público, y se supone que eso es lo que se esperaba con dicho tema. Por cierto, instantes antes habían estado tonteando con la melodía del “I Was Made For Lovin’ You” de los KISS. Se ve que estaban hard rockerillos los chicos.
Por otra parte, tal y como me suele suceder últimamente siempre que veo a la banda, me volví a quedar con las ganas de escuchar “Inimical Chimera”, una pena que esta canción saliera en su día del playlist; de hecho yo la hubiera introducido en lugar de la pétrea “Attendance”, que quedó algo deslucida en directo, pero bueno, nunca llueve a gusto de todos. Una hora y cuarto de concierto que se hizo extremadamente corta, dada la calidad que en él se pudo ver. Sin ser de lejos el mejor concierto que les he visto a los holandeses, éstos pudieron volver a salir de Barcelona con la cabeza bien alta. Quizá la próxima vez con un sonido algo mejor logren superarse todavía más. Eso sí, sin lugar a dudas, continúan teniendo al toro cogido por los cuernos. Y ojalá siga siendo así por mucho tiempo.
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Fotos: Penumbra
















































