- Fecha
- 23 de enero de 2004
A PERFECT CIRCLE son a día de hoy uno de los grupos clave de la escena alternativa. Herederos del legado de TOOL, Billy Howerdell y el peculiar vocalista Maynard James Keenan, unieron fuerzas para lanzar este proyecto que ha acabado consolidándose como grupo. Sus actuales compañeros de viaje (tras la marcha de Paz Lenchantin y Troy Van Leeuwen) son nada más y nada menos que Geordie O. White (más conocido como Twiggy Ramírez, ex-bajista de MARYLIN MANSON) y James Iha (ex-SMASHING PUMPKINS). Ambos fueron recuperados del breve olvido al que fueron abocados tras la separación o expulsión –respectivamente- de sus bandas.
Después de su primer disco “Mer de Noms”, al que muchos calificaron como una versión audible y comercializable de TOOL, llega “Thirteenth step”, con el que se desmarcan del sonido de su banda madre, dándole más relevancia a las atmósferas y a las partes lentas.
Muchas son las expectativas puestas en ellos para esta gira, y la prensa musical en general les mira de reojo, muy atentos a su prometedor futuro. En Estados Unidos contarán con THE MARS VOLTA (las alabanzas a su único disco “De-loused in comatorium” lo dejamos para otra ocasión) como teloneros, algo que promete ser una explosión de adrenalina. En Europa en cambio, nos ha tocado conformarnos con MELISSA AUF DER MAUR, liderados por la que fuera ex-bajista de SMASHING PUMPKINS y HOLE.
Pese a los casi 31 euros que costaba la entrada, la sala Razzmatazz 1 estaba llena hasta los topes, y la cola daba casi la vuelta al recinto.
MELISSA AUF DER MAUR debía empezar su concierto a las 20:30, pero lo retrasaron un cuarto de hora para poder reunir a una mayor cantidad de público, pues muchos eran los que esperaban para entrar. Así que, llegada la hora, después de una introducción con una típica canción infantil alemana, sonó una secante distorsión en forma de scratch a manos del dj de la banda, para que poco a poco fueran entrando el resto de componentes del grupo, cediendo el último lugar a Melissa.
Interpretaron ocho canciones en los 45 minutos de tiempo que tuvieron, presentando así las canciones de su disco homónimo que sale a la venta el 9 de febrero. En todo momento quedaron claras las raíces de la señorita Melissa, ya que su sonido recuerda a SMASHING PUMPKINS y a HOLE, sobre todo a estos últimos.
Los temas giraban sobre unas bases contundentes, ornamentadas por el trabajo del dj, creando unas atmósferas muy interesantes. Quizás el punto flojo se encontraba en su líder, ya que Melissa con su voz (y pose) de “gatita mala”, no hizo más que endulzar unas composiciones, que sin ser excelentes, tienen bastante gancho. Si a esto le unimos el estatismo total del grupo, nos encontramos con que su show se hizo aburrido e insípido por momentos.
En general no fue un mal concierto, pero esa sensualidad transgresora que quiere llevar a cabo MELISSA AUF DER MAUR se ve descafeinada por una falta de fuerza en la voz. Veremos como resulta en su disco.
Después de 45 minutos para el montaje del nuevo escenario, cuando eran exactamente las 10 en punto, aparecieron progresivamente los miembros de A PERFECT CIRCLE, uniformados con elegantes trajes.
El inicio fue quizás más lento de lo que hubiéramos deseado, y es que “Vanishing”, pese a ser un tema excelente, no es quizás el más apropiado para abrir un concierto. Maynard J. Keenan aparecía semi-preso dentro de un cubo, en el que solo podíamos ver su silueta deformada por una espiral, como si de un juego de sombras chinas se tratara. No fue hasta “Pet”, la siguiente canción, cuando cayó la tela y le pudimos ver encima de una especie de ring de boxeo, que fue su escenario particular durante todo el concierto. La distribución del escenario en sí, ya era bastante sorprendente, con Billy Howerdell y Geordie White en primera línea, situados por delante de dos plataformas, la de la izquierda ocupada por la calabaza saltarina James Iha, y la de la derecha por Josh Freese, rodeado de una enorme batería. En medio de ambas estaba colocado el “ring” de Keenan, a una considerable distancia del público.
Con Razzmatazz hasta arriba y un sonido bastante bueno, continuaba el concierto. “The hollow” y “Magdalene” fueron las siguientes, y en ésta última fue cuando pudimos ver en todo su esplendor a un batería como Josh Freese, quien mejoró notablemente todos los temas respecto el disco.
Después de una presentación de la banda, Iha y G. White conversaron un poco con el público, y dieron inicio al tema elegido como single de “Thirteenth step”: “Weak and powerless”. Continuaron con otro de sus mejores temas de “Mer de Noms”, la balada “Orestes”, que resultó especialmente emotiva, con una interpretación magistral de Maynard Keenan. Subieron intensidad con “Blue” de su último disco, con un Howerdell sobrio pero magnífico.
A continuación vino algo que solo puede etiquetarse de una manera: freak. No sabemos que debió pasarle por la cabeza a Geordie White para interpretar él solo con su bajo, un tema llamado “Stars”, que poco tenía que ver con el estilo de los del círculo.
En “Thinking of you” retomaron el concierto, Keenan continuaba sobre su ring, moviéndose a sus anchas, y no bajó más que cuando acabó el concierto. La iluminación estaba distribuida de tal manera que en ningún momento se le vio el rostro al vocalista, que se mostró además, bastante frío de cara a comunicarse con el público, con el que fue parco en palabras, y al que apenas miró durante la interpretación de los temas.
Contraatacaron con “The package”, la primera canción de su último disco. Keenan enloqueció sobre su ring, a la vez que el público le correspondió coreando efusivamente el tema. Volvieron al “Mer de Noms” de la mano de “3 libras”, que quedó brillante en directo, y fue también de las más coreadas por el público gracias a su adictivo estribillo.
Para el que echara en falta alguna canción más del “Thirteenth step”, quedaría satisfecho a continuación, con la interpretación de cuatro temas consecutivos de éste. Empezaron con una versión más potente del “The nurse who loved me”, seguida de “Gravity”, “The outsider” y la aplaudida “The noose”, con la que decían que se acercaba el final del concierto, pero eso no fue hasta después de que tocaran su tema por antonomasia: “Judith”, uno de los más potentes de A PERFECT CIRCLE, con una letra que poco tiene que ver con el inofensivo nombre de su título. Keenan explotaba en gritos de rabia con la parte de “fuck your lord, your God, your Christ!”, y fue sin duda una inteligente decisión reservarla como traca final.
Después de una austera despedida, Keenan abandona el escenario junto con Josh Freese, que llevó a cabo una tarea demoledora con su batería. Mientras tanto James Iha –teñido de rubio por cierto- se tiraba por el suelo, mientras Billy Howerdell rompió con su seriedad sacándole una zapatilla, y abandonando a continuación el escenario. Justo después, Geordie White interpretó junto con Iha una versión a base de bajo, del “Three days” de JANE’S ADDICITION. Esto no sabemos porque vino propiciado, decían las malas lenguas que para alargar la duración del concierto, y otros en cambio, se lo tomaron simplemente como una muestra del lado más alocado del grupo.
En resumen casi una hora y media de concierto (algo que no esta nada mal teniendo en cuenta que solo tienen dos discos), en la que hicieron una elección del set-list perfecta. Por lo demás, todo fan de A PERFECT CIRCLE que asistió al concierto no debería sentirse decepcionado, pues lo que vimos en esta noche de viernes fue una reproducción casi exacta de las canciones de estudio, contando eso sí, con unas atmósferas mucho más melancólicas y una emotividad inaudita, gracias fundamentalmente a la estupenda voz de Keenan.
Un concierto muy a tener en cuenta de cara a los mejores del año, no me cabe duda.
P.D: Debido a las fuertes medidas de seguridad contra todo flash de cámara que no saliera de la zona de prensa, no puedo ofreceros fotos más que de la actuación de MELISSA AUF DER MAUR, ya que fui avisado por un miembro de seguridad -de manera poco educada, dicho sea de paso- de que no hiciera más fotos. En fin, nunca entenderé esta iconoclastia de las salas de conciertos…
Texto/Fotos Melissa
Auf der Maur: Daniel Arasanz “Beldar”
Fotos A Perfect Circle:
Kevin Leas









