El multiverso del metal: más allá de la música
No hay año que no oiga a algún iluminado decir eso de que “el rock / metal está muerto”, mientras escucha el tema reggaetonero de moda, que caerá en el olvido en un par de semanas. No, amigos, como se suele decir, “los viejos rockeros nunca mueren”. No sólo las melodías más logradas del género suelen permanecer en la memoria durante años, sino que la influencia del rock y del heavy metal es capaz de extenderse a multitud de ámbitos.
Este “multiverso del metal” ha creado crossovers que parecen imposibles, y ha demostrado la versatilidad y el potencial de adaptación de un género musical que trasciende los límites de la música para infiltrarse en otras disciplinas artísticas sin despeinarse. Demos un paseo por esta variedad de actividades en las que el heavy metal ha participado de una u otra forma.
Tinta y metal: el heavy metal y la literatura
Probablemente la relación más simbiótica es la que se da entre la literatura y el heavy metal. En particular, diría sin temor a equivocarme que casi todos los autores del género de terror son aficionados al rock y al metal. Uno de los más conocidos, Stephen King, lo ha manifestado abiertamente, y suele incluir letras de algunos de sus temas preferidos en sus libros, algo que también hace otro grande del género, Brian Keene. También tenemos libros directamente relacionados con este género musical, con autores como Joe Hill (sí, el hijo de Stephen King), Grady Hendrix o Jim Goforth.
Luego están los grupos que toman temáticas, o incluso obras íntegras, para elaborar sus canciones. Demons and Wizards cogió el universo de la Torre Oscura de, precisamente, Stephen King, y lo convirtió en su álbum conceptual, Touched by the Crimson King. En España, La Canción del Pirata, de Tierra Santa, pone música al famoso poema de Espronceda, y La Cruz de Santiago, de Mägo de Oz, comienza de forma sospechosamente parecida al primer libro del Capitán Alatriste, de Pérez-Reverte. ¿Casualidad? No lo creo…
Y, por supuesto, no podían faltar los libros escritos por los propios músicos, la mayoría de ellos, biografías: Down with the System, del vocalista de System of a Down, Serj Tankian; Confess, de Rob Halford; What Does This Button Do? de Bruce Dickinson; o el divertido libro I am Ozzy de Ozzy Osbourne son algunas bastante conocidas.
Cine y televisión: del escenario a la pantalla
El mundo del cine y la televisión han sido caldo de cultivo habitual para que los músicos del metal hagan sus pinitos como actores o incluso en la dirección. Todo ello sin contar las veces en las que el heavy metal forma parte de la banda sonora de alguna película, o serie (aún recordamos cuando Pantera sonó en Bob Esponja), o las más contadas ocasiones en las que un tema concreto de uno de estos grupos juega un papel relevante en la trama de la serie de turno (sí, me refiero a ti, Stranger Things).
Aunque es habitual encontrar a grupos completos actuando como “ellos mismos” en alguna película (como Cannibal Corpse en Ace Ventura, Rammstein en XXX, o Def Con Dos en El Día de la Bestia), no son pocos los músicos que han probado suerte en la interpretación: desde Alice Cooper interpretándose a sí mismo en Wayne’s World, o interpretando al mismísimo padre de Freddy Krueger en Pesadilla Final: La Muerte de Freddy; hasta Henry Rollins, que ha sabido labrarse una fructífera carrera cinematográfica (con papeles en Johnny Mnemonic, Heat o Carretera Perdida, entre otros muchos) en paralelo a sus bolos como vocalista y líder de Rollins Band.
La guinda del pastel la pone Rob Zombie, fundador del grupo White Zombie y director de culto gracias a películas como La Casa de los Mil Cadáveres, Los Renegados del Diablo o el celebrado remake de Halloween.
Metal jugable: videojuegos y juegos online
La estética tradicional de un metalero parece idónea para salir en un videojuego. Por eso, no se hace raro que, más allá de colaboraciones obvias, como la saga Guitar Hero, los músicos del gremio aparezcan con cierta frecuencia en videojuegos y juegos en línea de todo tipo.
Un ejemplo de ello es el “videojuego más metalero de la historia”, Brütal Legend. Lanzado en 2009, Jack Black ponía voz al protagonista, flanqueado por estrellas del género como Lemmy Kilmister, Ozzy Osbourne o Rob Halford. Otros intérpretes o grupos han aparecido en formato videojuego: Slipknot aparecieron en Smite; Max Cavalera, vocalista de Sepultura, era un locutor de radio en GTA IV; Henry Rollins es uno de los luchadores elegibles en Def Jam: Fight For NY; y las versiones pixeladas de Blind Guardian aparecen en Sacred 2: Fallen Angel, tocando el tema que compusieron para el juego.
Mención aparte merece la serie de tragaperras online con licencia de grupos de rock y metal. Los proveedores de software Play´n Go y NetEnt incluyen en sus catálogos varias slots metaleras, con títulos como Sabaton, Guns`n Roses, Testament o Annihilator. Para disfrutar de la experiencia completa, nada mejor que jugar a una de ellas en un casino online como Metal Casino. Tal vez no sea uno de esos casinos online con depósito mínimo de 5 euros, pero es un sitio que todo metalero debería probar alguna vez.
Pinceles de distorsión: músicos que también pintan
Para terminar, vamos con una de las seis bellas artes originales. A muchos intérpretes de metal, la música se les queda corta para expresar sus inquietudes, y han hecho de la pintura una vía de escape que, en ocasiones, ha gozado de gran reconocimiento.
Entre los músicos que también le dan al pincel tenemos al batería de Def Leppard, Rick Allen, que demuestra sobre el lienzo que su único brazo da para mucho; Paul Stanley, de KISS, ha llegado a exponer en la Galería Wentworth de Nueva York; Alice Cooper inspiró a Warhol o Dalí, y afirma haber creado ocho cuadros “dignos de exponerse” de entre más de 20 obras.


