Después de que hubiera lágrimas, sonrisas y, en definitiva, un cúmulo de emociones sobre las tablas del Estadio de Wembley de Londres el pasado sábado 3 de septiembre, cerca de la conclusión de este concierto histórico se produjo uno de los pasajes que pasarán a la historia de este show.
El homenaje de Shane Hawkins a su padre
Dave Grohl, como a lo largo de todo el evento, dio paso al siguiente colaborador. Era la penúltima canción del tributo a Taylor Hawkins y, por tanto, había que reservarse un as en la manga para el cierre del directo. Fue entonces cuando, antes de tocar «My Hero», Grohl presentó a Shane Hawkins para tocar la batería en dicha canción junto a Foo Fighters (el hijo de Taylor Hawkins).
Desde su llegada a la batería se proyectaron imágenes de padre e hijo juntos, lo que ensalzó la emoción del momento, y una vez empezó el tema se pudo ver cómo Shane ha adquirido posturas que tan populares hicieron a su padre a la hora de encarar el instrumento. Previamente, Shane ya había estado en el escenario junto a Taylor Hawkins en la batería con Chevy Metal para tocar una versión de The Rolling Stones («Miss You») en 2018.



