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Monumentum

Reseña
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Vista la monumental carrera que están construyendo los suecos Eclipse en los últimos tres años, no había mejor título para el disco que justamente este. No se puede hablar de este nuevo trabajo sin hipérboles. Y aún así nos quedamos cortos.

Once canciones que no puedes dejar de escuchar una tras otra, porque así te lo exige su calidad. Desde la balada “Hurt” hasta el muro de sonido pop-metal de “Killing Me”, Eclipse sacan todo lo que tienen en este nuevo trabajo. Es una masterclass de melodía y composición musical en sí mismo.

Si bien el pastel de ser el nuevo supergrupo del hard rock melódico europeo parecía claramente orientado en la dirección de HEAT, con el anterior disco “Armageddonize” y este nuevo “Momentum”, Eclipse están posicionandose de una manera muy firme para convertirse en “la” banda del género. “Never Look Back” y el primer single, “Vertigo”, son piezas que no podrás dejar de canturrear el resto del día una vez las escuches y eso es lo que termina haciendo que una banda de el salto. La producción del propio Erik Martensson es lo que hace que el disco brille especialmente, con un protagonismo muy claro de la guitarra de Magnus Henriksson y unos coros tremendos que redondean el trabajo. Himnos, himnos y más himnos con tanto gancho que se hace casi insultante pensar en que alguien pueda tener semejante capacidad componiendo.

Dejando de lado los temas himno, que es lo que más abunda en “Momentum”, nos encontramos con una pieza llamada “Black Rain”, pesada y contundente -aunque su inicio de balada pueda despistar. Recuerda a los Whitesnake de “Judgement Day” en algunos momentos pero a lo largo de sus cinco minutos muestra una versatilidad estilística y unos contrastes realmente adictivos.

Parece que algunos grupos comienzan a dejar de pensar en el tema destacado y piensan en el disco como conjunto de canciones que deberían ser imbatibles. El disco de Battle Beast o este nuevo trabajo de Eclipse son buenos ejemplos de que, en un mundo de singles efímeros, se pueden seguir haciendo discos que merezca la pena pararse a escuchar íntegramente sin miedo a ser sepultado en relleno.

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