Publicado el 19 de septiembre de 1986, con su segundo trabajo 'Peace Sells... But Who's Buying?' la banda liderada por Dave Mustaine comenzaba a coronarse como una de las mejores bandas de thrash metal de la historia.

Tras un debut firme y agresivo pero todavía sin pulir con el disco ‘Killing Is My Business… And Business Is Good!’ (1985), Megadeth alcanzaron una temprana consolidación en el panorama del thrash metal con su segundo álbum, ‘Peace Sells… But Who’s Buying?’ tan sólo un año después. A contrarreloj, elaboraron el álbum que marcó un antes y un después en su carrera. La popularidad de la banda subió como la espuma así como la realización de Dave Mustaine como músico y líder, quien trabajó muy duro desde su expulsión de Metallica para llegar a este nivel. Pero no es oro todo lo que reluce, pues esta época estuvo marcada también por problemas de drogas y con ello la expulsión de Gar Samuelson (batería) y Chris Poland (guitarrista) al terminar la gira.

Se trataba de ocho cortes de pura virtuosidad en cada uno de los instrumentos, empezando por el omnipresente bajo de David Ellefson, los ritmos de batería sin descanso de Gar Samuelson y la perfecta pareja guitarrística que formaban Chris Poland y Dave Mustaine cuyo sonido mantenía un aura oscura con cada melodía. Punto a destacar: el contenido lírico, especialmente sobre satanismo en temas como “The Conjuring” o “Bad Omen”, que posteriormente fueron censuradas de los directos ya que el Mustaine cristiano no quería tocar nada relacionado con la magia negra. También se referían a la violencia y la muerte explícitamente, así como por primera vez tocaban la política con “Peace Sells”, uno de los himnos de Megadeth fácilmente reconocible por la línea de bajo inicial. Desde entonces, nunca faltó en sus setlist así como también sigue siendo habitual “Wake Up Dead”, un tema destacable por la progresión de riffs machacones y solos vertiginosos que robaban todo el protagonismo. La razón por la que se consideró este disco una obra maestra es porque mostraba el gran potencial que había detrás de Megadeth, con una producción considerablemente mejor que permitió apreciarlo y una composición brillante en cada detalle.

El año 1986 fue muy importante para el thrash metal y la competición por el trono estaba reñida, pues sin ir más lejos se publicaron otras dos joyas: ‘Reign In Blood’ de Slayer y ‘Master Of Puppets’ de Metallica. Aún con esta premisa y la guerra Metallica-Megadeth, ‘Peace Sells… But Who’s Buying?’ logró destacar en el panorama y pasar a ser considerado una obra maestra dentro del género sin ser eclipsado por otros.

Iria López