Es 26 de diciembre y nos toca felicitar a Lars Ulrich, el batería danés conocido por ser el fundador de Metallica junto a James Hetfield que nació en 1963.

Nació en Gentofte, Dinamarca en una familia de clase media-alta. Aunque él era un prodigio del tenis al mudarse a Los Ángeles decidió decantarse por la batería; y fue ahí cuando publicó un anuncio en el periódico local y conoció a Hetfield. Tanto su amor al tenis como a la música le vino de su padre, ya que fue el tenista profesional Torben Ulrich.

El inicio en la música

En febrero de 1973, Lars asistió a su primer concierto en Copenhague, concretamente del famoso grupo Deep Purple. Fue ese momento cuando comenzó a interesarse aún más por la música más pesada, pero su padre se negaba a ello y seguía insistiendo en que se centrase en los estudios del deporte, llegando así a ser uno de los mejores tenistas de Dinamarca en las categorías juveniles llegando a posicionarse entre los puestos 10 y 15, pero su pasión por la música superó el de su padre por el tenis. Cuando el pequeño Ulrich jugaba se imaginaba que era John Bonham de Led Zeppelin, Ian Paice de Deep Purple o Roger Taylor de Queen golpeando con unos palos unas cajas de cartón.

Lars Ulrich

Lars, la batería está al otro lado.

La primera batería de Lars Ulrich se la regaló su abuela en 1976 y se introdujo de lleno en la New Wave Of British Heavy Metal (NWOBHM) escuchando Iron Maiden, Diamond Head o Motöthead. En 1979 su padre lo inscribió en lo que él llama “la prisión del tenis”. El año siguiente su familia se mudó desde Dinamarca hasta Estados Unidos, a Los Ángeles, donde creció aún más su amor por el heavy metal.

La decisión final

Estaba dividido, no sabía si decantarse por ser tenista profesional como su padre o dedicarse a su mayor pasión que era la música. Fue cuando volvió a Europa donde se encontró de nuevo con Diamond Head dónde por fin se decidió que su camino era la batería.

En 1981 se fundó la banda que lo llevaría a la fama, una de las bandas más conocidas en todo el mundo, Metallica. La formación original fueron el actual guitarrista y cantante James Hetfield, Ron McGovney y el guitarrista, cantante, fundador y líder de Megadeth Dave Mustaine, además de Ulrich a la batería. Mustaine fue despedido de la formación apenas un año después de ingresar en ella por su problema con el alcohol y su conducta violenta, conducta que también hizo renunciar a Ron. Cuando salió de Metallica, Mustaine fundó Megadeth dispuesto a desbancar a los de San Francisco. Dave fue sustituido por el actual guitarrista y en aquel entonces perteneciente a Exodus, Kirk Hammett, y McGovney por el recordado bajista Cliff Burton.

Metallica con Cliff Burton

Cuando Burton falleció el 27 de septiembre de 1986 a mitad de la gira de presentación del aclamado disco “Master Of Puppets” tuvo que ser sustituido por Jason Newsted, quien después de 15 años abandonó la banda, incorporándose así Robert Trujillo, quedando así la formación actual con los originales Ulrich y Hetfield, Kirk Hammett a la guitarra y Trujillo al bajo.

La actualidad de la banda

10 son los discos que ha dado a luz Metallica, el más reciente vio la luz en 2016, “Hardwired… To Self-Destruct”, cuya gira aún se está llevando a cabo. Metallica ya llegó a España con el “Worldwired Tour” con tres fechas, el 3 y 5 de febrero en el WiZink Center de Madrid y el 7 de febrero en el Palau Sant Jordi de Barcelona, pero parece que el público español no tuvo bastante con tres fechas, pues en 2019 los de Ulrich volverán y con un invitado de lujo: los suecos Ghost, quien nos presentarán su nuevo trabajo “Prequelle”.

Esta vez, en la capital tocará disfrutarlo en Valdebebas el 3 de mayo y en la Ciudad Condal el 5 de mayo en el Estadi Olimpic Lluís Companys. Aunque ya se agotaron las entradas para Madrid (salvo que salgan más a la venta) aún podremos disfrutar de Metallica en Barcelona. Puedes hacerte con tu entrada aquí.

Pablo Ruiz