Desde El Arte del Rock nos acercamos una vez más a la literatura. En el episodio anterior, hablamos de los libros ilustrados que tanto nos gustan y que tan bien nos ayudan a entender un género o una banda. Ahora toca adentrarse un poco más, y atreverse a abrir esa puerta de un artista en concreto. Ha sido el turno de desenterrar el pasado de John Michael Osbourne, más conocido como Ozzy.

Tanto si eres fan o no de su música o de su personaje, I Am Ozzy: Confieso que he bebido, es una autobiografía recomendada para todos y todas los amantes del heavy metal. En primer lugar, es como bien indica la palabra, una autobiografía, que ha escrito él mismo, aunque obviamente con ayuda de expertos en la industria literaria.

Sorprendentemente, es un libro muy cómico, lleno de ironías y autocríticas utilizando el clásico y especial humor inglés. En nuestra lectura conjunta no esperábamos reírnos tanto, pero lo hicimos, incluso de temas que no son para tomárselos a risa. Es cierto que la literatura de la obra consigue generar chispa en cada palabra.

En segundo lugar, es una historia cronológica perfectamente relatada en 416 páginas. Justo para cumplir su propósito: conocer quién es realmente Ozzy Osbourne y por qué ha hecho todo lo que ha hecho, desde comerse un murciélago hasta grabar un reality show junto con la mítica cadena MTV. Se lee increíblemente rápido.

Destaca sobre todo la primera parte del libro, donde relata su juventud en Birmingham donde creció rodeado de industria metalera (no musical), humo y contaminación. Un ambiente fundido con mucho rock y mucha música, topándose con varios artistas, que después han llegado a ser como él, grandes reconocidos del rock y el metal.

En esta parte también cuenta como comienza su relación con Tommy Iommi, una parte del pasado de ambos fundamental en los comienzos de Black Sabbath. El resto del libro es igualmente interesante. Hace un buen repaso por la industria musical de la época, y la sociedad de los años 70 y 80. Es importante no olvidar que su lectura ha sido llevada a cabo desde una mirada crítica. Confesamos que no hemos bebido pero que muchos de los episodios que relata son duros y dignos de juzgar.

Sin embargo, en este caso se trata de buscar esa unión tan fuerte de las diferentes forma de cultura, y una vez más junto con Alexia de Circumlibris y Laura de Inferibooks, conseguimos desentramar esa conexión inevitable. En este caso y para ser más concretos, de la literatura y Black Sabbath. Gracias a este tipo de obras escritas, somos capaces de conocer mejor a nuestras bandas favoritas y sobre todo a los artistas que las componen.

Arya Blues