¿Qué tiene de black metal que un montón de niños pijos escandinavos con ganas de liarla se pongan a hablar de Satanás y el mal? Si nos ponemos serios, es bastante más black y tenebrosa una declaración paralela de la Agencia Tributaria que todos los satanismos que puedan vomitar estos chavalines de Watain. Y lo de hacer fotos de sesos desparramados como la mítica portada de Mayhem lo hace últimamente mucho mejor y de manera más efectista el Estado Islámico.

El origen del black metal, para muchos, está en esa escena underground de principios de los 80 de la que salieron Bathory, Hellhammer y, con más reconocimiento mediático, Venom. El black metal entendido como la vertiente más extrema del heavy metal, con riffs maliciosos, voces guturales, atmósferas tan frías como un bosque noruego en enero y temática satánica recurrente en las letras y la imaginería habitual. Pero eso no es el black metal. Es negro porque la música es oscura, pero eso es puro postureo. ¿Qué tiene de black metal que un montón de niños pijos escandinavos con ganas de liarla se pongan a hablar de Satanás y el mal? Si nos ponemos serios, es bastante más black y tenebrosa una declaración paralela de la Agencia Tributaria que todos los satanismos que puedan vomitar estos chavalines de Watain. Y lo de hacer fotos de sesos desparramados como la mítica portada de Mayhem lo hace últimamente mucho mejor y de manera más efectista el Estado Islámico.

No señores, el verdadero black metal lo encarnan Black Death. Y no salieron de Noruega, ni de Suiza ni de Suecia, ni del Reino Unido. Salieron de la población mas in-metalera del mundo: Cleveland, Ohio. Una pandilla de afro-americanos que se puso en marcha en 1977 y que tuvo que esperar hasta 1980 para grabar su primer tema, llamado “Outcast” y que a día de hoy es prácticamente imposible de encontrar. Fue por entonces cuando decidieron comenzar a llamarse Black Death, pues hasta entonces no tenían nombre decidido. Y Black Death no es más que el nombre de una banda ficticia que creó el actor y comediante Richard Pryor para parodiar el shock rock americano de los 70 y su búsqueda del más difícil todavía. En el gag televisivo de 1977, Pryor mata a todo su público con drogas y un fusil, mientras el escenario arde en llamas y la banda toca una música más cercana al proto heavy metal elemental de los 60-70 que a nada que se pueda calificar como extremo.

La cuestión es que el nombre debió calar hondo al bajista y vocalista Greg Hicks, al baterista Phil Bullard y al bajista Clayborn Pickins, que terminaron de crear la banda con el guitarrista y vocalista Henry Marshall. Poco después Pinkin fue asesinado y Darrel Harris paso a ser el bajista de la banda. La banda grabó un par de demos a principios de los 80, hasta que tuvieron interés por parte de Auburn Records en Cleveland y grabaron su primer LP homónimo, del cual tan solo es posible escuchar algunos temas hoy en día a través de YouTube.

Hoy en día la banda sigue activa tras reunirse en el año 2009 con Greg Hicks, el guitarra Ken Philipps y el baterista Dennis Fuldauer. El black metal se ha convertido en algo muy distinto, pero si uno escucha los temas de aquel primer disco de la banda. como aquel “Night of the Living Death”, podrá observar como no están tan lejos de aquella primera ola del black metal que Venom popularizaron. La diferencia es que ellos eran verdadero black metal.