Cero en conducta, Yesterday, Casi Famosos o Bohemian Rhapsody... todas ellas obras cinematográficas que han marcado un antes y un después en nuestra visión de la relación entre cine y rock. Mirar Queen de otra forma o pensar en qué hubiese ocurrido si Los Beatles nunca hubiesen existido, son planteamientos que asumimos gracias al cine. Así que, en El Arte del Rock, vamos a ver algunas de ellas.

Si hacemos un recorrido mental a través de nuestros recuerdos cinematográficos, encontramos muchas películas míticas que han contribuido a la retroalimentación cultural entre lenguaje audiovisual la música rock o metal.

Por eso, en El Arte del Rock, una vez más nos queremos acercar y adentrar en esta estrecha y mágica relación, donde los sueños musicales se tornan reales (como en el agitado largometraje “Casi Famosos”) o donde hipotéticas situaciones que no podrían darse en la vida real, se dan (como ocurre en la cinta de Danny Boyle, “Yesterday”).

Si ya existen clásicos en este ámbito como “Cero en conducta”, un largometraje de lo más gamberro patrocinado por “the hottest band in the world”,  Kiss, o la protagonizada por un Mark Wahlberg con greñas y metalera, “Rockstar”, en los últimos años la tendencia a generar nuevos contenidos audiovisuales en la línea de biografía o semibiografía musical ha ido a la alza y ha recaudado miles de dólares.

Desde “Yesterday” pasando por “Bohemian Rhapsody” u otros más controvertidos y cultos como “Whiplash”, han teñido la gran pantalla de música irremediablemente pegadiza, emocionante y sonorizante.

En este nuevo episodio de El Arte del Rock, analizamos de nuevo junto al periodista y colaborador de SanturZine Alex Zubiria algunas de las más famosas, poniendo puntos a favor y en contra de muchas de ellas, fijándonos en detalles que han podido pasar desapercibidos o simplemente aportando nuestra versión sobre su línea de creación.

En realidad, ¿quién no lo ha pasado en grande viendo algunas de estas películas? Aquí no podemos evitar sentirnos emocionados junto con Chris Cole cuando ficha por Steel Dragon, ni tristes cuando William, joven amante de la música, presencia cómo una de sus bandas favoritas está llena en realidad de rabia, rencores y envidia, además por supuesto de hermandad, amor y talento. Y por supuesto, no podemos evitar sentir compasión y empatía por un Andrew Neiman, que intenta a toda costa destacar en el mundo de la percusión y hacerse un hueco en el corazón de un profesor un tanto peculiar.

Lo que está claro es que nos gusta el rock, y todo lo que eleve este arte a un siguiente nivel, es susceptible a ser analizado en esta sección. Así que, que se prepare la nueva película de Kiss confirmada en Netflix, porque desde El Arte del Rock, estaremos atentos.

Arya Blues