El vocalista de Rammstein parece que no pone fin a su locura, single tras single no deja de sorprender a su audiencia y en poco tiempo ha superado ya los dos millones de reproducciones en uno de sus últimos y polémicos videoclips, a continuación veremos todos los detalles.

En un primer momento se publicó la versión oficial de este primer tema de Lindemann, pero poco después curiosamente sin dejar pasar demasiado tiempo entre uno y otro publicó otras cuatro versiones distintas. En su canal se pueden clasificar de la siguiente manera:

Ach so gern (oficial video); Ach so gern (one shot video) que es musicalmente igual pero escogiendo un plano del original y mostrando la toma entera sin interrupciones; Ach so gern (pain version), con prácticamente la misma estructura visual que la original pero cambiando totalmente la base musical siendo un estilo más metal parecido a Rammstein; Ach so gern (Clemens Wijers Version), musicalmente épica rozando la el estilo de BSO; Ach so gern (Drago Baotić Version), adopta el estilo de la música tradicional griega e incluso con reminiscencias judías.

A lo largo de estas versiones, a nivel visual van predominando más unos planos que otros llegando a eliminar algunos que aparecen en el videoclip original. La letra influencia sin duda en lo que se está viendo, escenas grotescas, sexuales y violentas, que se ponen en contexto al salir de la boca de un Lindemann que interpreta a un criminal sexual que intenta justificarse y defenderse de unos actos terribles sin duda cometidos por él mismo.

El videoclip se encuentra censurado y con restricción de edad, pero aun así estamos seguros que estas imágenes podrán ser vistas por menores, ya que no se hace un uso responsable en la mayoría de ocasiones del internet. Ya que no se puede prohibir la difusión de este tipo de contenido (libertad de expresión), hacemos un llamamiento al consumo responsable dentro de plataformas como estas donde un usuario puede colgar de una manera muy efectiva cualquier tipo de contenido, más o menos controlado, sea realidad o ficción.

Annie Red