Para poner en valor el cartel del Resurrection de este año, hemos optado por no hacer una de nuestras listas de recomendaciones. Se lo hemos pedido a un músico y ni más ni menos que a Esteban Giron de Toundra. El nos ha preparado una lista de las diez golosinas que quiere ver en el Resu.

El Resurrection Fest está a la vuelta de la esquina. A partir del 9 de julio, Viveiro se convertirá en la capital europea de los sonidos más hirientes del metal y el punk pero también del heavy metal más clásico y el industrial. Un cartel que tiene por bandera a Rammstein, Airbourne, Sabaton, Dropkick Murphys y Anthrax no se puede definir como “típico”. El Resu tiene el cartel más variopinto en lo que a géneros de metal se refiere y una proyección del festival que, interesantemente, va más allá de los conciertos: el Resurrection se define como “experiencia” y ese es el primer paso para que una gran cita deje de depender de los grandes nombres y dependa exclusivamente de lo que puede ofrecer en el global.

Para poner en valor el cartel del Resurrection de este año, hemos optado por no hacer una de nuestras listas de recomendaciones. Se lo hemos pedido a un músico y ni más ni menos que a Esteban Giron de Toundra. El nos ha preparado una lista de las diez golosinas que quiere ver en el Resu y que recomienda sin duda alguna. Señor Playas, proceda.

Red Fang. Les vi en su anterior gira en la Sala Arena de Madrid y me encantaron porque son rock and roll en estado puro. Guitarra, cable, amplificador a válvulas. Sin artificios ni nada. Te dejan con la boca abierta porque son buenos. Punto.

Dropkick Murphys. Estoy escuchando su último disco. Nunca les he visto en directo. Conectan el punk rock con el que crecí y la música celta, música que cada vez me atrae más como buen asturiano y como buen interesado en la música de raíz. Siempre está bien gritar un par de estribillos de grada de fútbol con una cerveza en la mano.

Adrift. Tras un par de años con poca actividad por razones que ninguno queremos saber… de verdad que no quiero, la mejor banda de Estado está de vuelta. Recientemente les volví a ver en directo (les habré visto ¿50 veces?) y me volvieron a dejar loco. De sus conciertos sales como cuando terminas una pelea. Pura adrenalina.

BALA. La primera vez que las vi en directo no las conocía. Y me volvieron loco. Es la razón por la que recomiendo ver a Bala: aunque no hayas escuchado nada de ellas, van a conquistar. Están en su mejor estado de forma y su último disco es uno de los mejores discos del año.

Rammstein. Porque dan miedo.

Mastodon. Sus tres primeros discos fueron la razón por la que me reconcilié con el metal tras unos años en los que renegaba hasta de Black Sabbath. Por ellos recuperé la fe y con su último disco volví a recuperar la fe en ellos. Ejemplifican lo que toda banda de rock querría ser: la pandilla de amigos talentosos que se comen el mundo.

Snapcase. ¿Acaso hay que decir algo de Snapcase? Viajaría desde Cádiz a Viveiro sólo por verles en directo.

Guerrera. La mejor máquina de riffs del país. Siempre grandes.  Psicodelia, metal y blues. Son la banda que Santana en los 70 habría querido tener. Uno de los baterías con más talento que he visto por estos lares.

Undeclinable Ambuscade. Por algo mis amigos me llaman “El Playas”, porque me vuelve loco el “tu pá tu tu pá”. Con Ten Minute Man hacíamos una versión de “7 Years” de esta leyenda del hardcore melódico. Nunca fueron mis favoritos, nunca les vi en directo… de hecho eran demasiado azucarados para mí…. pero ese tono triste de sus melodías siempre venían bien para escucharlas cuando la chica que te gustaba no te hacía ni caso… una vez más.

RANCID. Porque son la banda que querría haber tenido Joe Strummer. Y Joe Strummer después de Lennon fue el más grande. Porque son grandísimos compositores y porque de verdad que van a su puta bola. Ole Rancid.

Sergi Ramos