Hace cuatro años, nos dio por comenzar a montar unas fiestecitas para peludos llamadas Party Hard. Se hacen el primer viernes de cada mes en la sala Bóveda de Barcelona y se petan mucho. Porque, aunque no queremos decirlo abiertamente, somos muy buenos montando estas cosas. Pero lo jodido es cuando estas en pleno momento álgido de la fiesta y la gente viene con peticiones u observaciones como las que leeréis a continuación. Tenemos ensayado un buen repertorio de excusas que preparamos con casi tanto ahínco como la lista de canciones que pinchamos en cada fiestón, así que somos imbatibles. Así que, por si queréis intentarlo, ya os podemos adelantar que no a todo.

Hace cuatro años, nos dio por comenzar a montar unas fiestecitas para peludos llamadas Party Hard. Se hacen el primer viernes de cada mes en la sala Bóveda de Barcelona y se petan mucho. Porque, aunque no queremos decirlo abiertamente, somos muy buenos montando estas cosas. Pero lo jodido es cuando estas en pleno momento álgido de la fiesta y la gente viene con peticiones u observaciones como las que leeréis a continuación. Tenemos ensayado un buen repertorio de excusas que preparamos con casi tanto ahínco como la lista de canciones que pinchamos en cada fiestón, así que somos imbatibles. Así que, por si queréis intentarlo, ya os podemos adelantar que no a todo.

Estas son algunas de las mejores frases que nos sueltan nuestros clientes cuando estamos pinchando en plena fiesta.

  • “Oye, ponme algo de los Metallica no?”

Esto suele pasar cuando está sonando a todo trapo “Fight Fire With Fire” y la voz de James Hetfield se escucha con cristalina claridad.

James Hetfield no opina, solo te mira así.

  • “Tio, a ver si ponéis algo de extremo, no?”

A esto sueles responder diciendo que qué prefiere escuchar: ¿Bloodbath? ¿Cephalic Carnage? ¿Cannibal Corpse? ¿Cattle Decapitation? ¿Decidie? ¿Morbid Angel?. “No tio, algo de Extremoduro”. Entonces ponemos Cannibal Corpse, por incordiar.

  • “Ponme ________________ (inserte canción aquí) que es el cumpleaños de mi colega / mi novia / mi padre fallecido / mi mismo/ mi maestro de karate / el funcionario del registro civil que me inscribió”.

Esto es muy fácil. Pides que el susodicho cumpleañero/a suba al escenario. Le pides su nombre. Paras la música. Enciendes las luces de escenario a tope. Pides que toda la sala le cante el cumpleaños feliz. Si no sabe donde meterse es que es mentira. Si lo vive con intensidad, es cierto y le pones la maldita canción.

  • “Es que no ponéis suficiente death/thrash/black/math/funeral doom”.

¿Cuando fue la última vez que saliste de fiesta para escuchar a Candlemass, Opeth o Anacrusis? Seamos sinceros. Mikael Akerfeldt no es Joey Tempest. Messiah Marcolin no es Axl Rose. La gente, cuando está alcoholizada, quiere himnos que se puedan canturrear sin saberse demasiado la letra. Cuando pones cosas excesivamente complejas de absorber, puedes ver como la gente se va fuera a fumar. No puedes tener contento a todo el mundo. Oh, well.

  • “¿Te importa si te dejo la chaqueta aquí debajo?”

Esto en una ocasión es aceptable. Pero lentamente, lo que es una zona operativa de trabajo se convierte en una extensión del guardarropa que da para montar un Zara. Niños, niñas, el guardarropa vale 1€. Pensad en la chica que atiende. Está muy sola toda la noche si nadie le hace ni puto caso.

  • “¿Puedes poner este CD de mi banda? Somos muy buenos.”

Estamos seguros de que la sala querrá escuchar de manera atronadora un CD grabado en tu local de ensayo y mezclado en la cementera de tu colega que tiene un estudio de grabación que compró en AliExpress.

Yo, por ejemplo, esta cosa con esta mierda de portada no la habría pinchado en la vida.

  • “¿Puedes poner una balada? A ver si me consigo follar a alguna gorda”.

Esto es literal y nos ha pasado. Lo curioso es que el chico vino varias fiestas después a explicarnos que si, que se lió con una gorda y que ahora estaban saliendo y que tenía que darnos las gracias. El amor siempre triunfa.

  • “¿Tu eres el DJ no?

No, soy el técnico de la caldera de la calefacción.

The Metal Circus